Una semana atrás hablábamos de los errores y horrores existentes en el padrón electoral del Partido de Zárate, que incluía la apertura de centros de votación donde ya existía un centro de votación, el cierre de una escuela, la N° 23, que concentraba gran parte de los votantes de Villa Massoni, y el desplazamiento de votantes que en 2019 habían votado en circuitos de la ciudad de Zárate al circuito 1021 cuyas mesas de votación se encuentran en la localidad de Lima.
Si bien era un tema que debía concitar la atención de todas las fuerzas políticas intervinientes en los comicios y, en última instancia, de la sociedad toda, la reacción fue sumamente acotada, estaban todos más interesados en la campaña electoral y, al decir del precandidato a tercer concejal por el Frente de Todos Leandro Matilla, en cuidar su quintita, que en procurar que las cosas, alguna vez, se hagan bien.
Pero la Justicia actuó e hizo lo que se debía haber hecho y no se hizo, en parte, y tarde pero seguro corrigió algunos errores y repitió otros. El Juez Federal con competencia electoral Alejo Ramos Padilla resolvió ‘disponer el traslado, en el municipio de Zárate, de las siguientes mesas de votación: Circuito 125: las mesas 201 a 203, que se encontraban asignadas al Centro Educativo Complementario n°801, sito en Félix Pagola n°1996 s/n, se trasladarán al establecimiento correspondiente a las escuelas EP N°15 y ESN°18, ubicado en España N° 2395 de Zárate’.

Más allá del error del número de Circuito, porque la realidad indica que 125 es el número de Distrito de Zárate en la Provincia de Buenos Aires, mientras que las mesas 201 a 203 pertenecen al Circuito 1017, estas 3 mesas que se agregaron en esta elección en el C. E. C. ‘Wolf Schcolnik’ se mudan a la Escuela 15, con lo cual el Centro Educativo Educativo Complementario N° 801 deja de tener 11 mesas electorales y vuelve a tener 8… y la Escuela 15 pasa de tener 8 mesas a 11. Cambiar algo para que no cambie nada.
Sí hubo un cambio real en las mesas 174 a 181, también del circuito 1017, ‘que se encontraban asignadas a la Escuela EP n°22/ ESn° 12- ruta 9 km.103, Lima [que] se trasladarán a la Escuela EP N°23/Es N° 19, sita En Urquiza Gral. 102-Zárate’. De esta manera los 2800 electores inscriptos en estas mesas, que mayoritariamente residen cerca de la Escuela 23, no deberán trasladarse a votar a la Escuela 22, y la Escuela 23 que no contaba con mesas de votación en estas elecciones, volverá a tener votantes el próximo 12 de septiembre.
Pero nada dijo Ramos Padilla de aquellos vecinos que en 2019 votaron en otros circuitos y en estos comicios deben hacerlo en el 1021 (Lima) y viceversa.
¿Por qué? ¿Qué se escondía en esta mudanza de la que nadie habla?
¿Por qué si se pudieron modificar algunos de los errores no se modificaron todos (se mantuvieron los dos centros de votación en la Unidad Académica José María Güerci, por ejemplo)?
¿Por qué no se modificó la dirección que figura en sistema de los Jardines de Infantes 907 y 916, que son erróneas y prestan a confusión?
¿Por qué no se ‘tocó’ el ‘¿error?’ más grosero si la misma resolución de Ramos Padilla planteó en algunos municipios el pase de un circuito a otro cuando la cantidad de electores era menor a 10 ciudadanos? En este caso son muchos más, pero el error es igual de grave.
Estamos a menos de 11 días de las elecciones, se cambian los lugares de votación y no se da la difusión adecuada. ¿En serio se quiere fomentar la participación de la ciudadanía en las elecciones o lo que en realidad lo que se busca es desalentarla?
















