El ingeniero francés Vilfredo Pareto elaboró un principio económico por el cual todo conjunto se divide en dos grupos, donde el grupo minoritario, formado por un 20% del total, se reparte el 80% de algo y el grupo mayoritario, formado por el restante 80% del grupo, se reparte el 20% del mismo bien.
Cuando uno observa la vacunación en Zárate ve como aquel principio elaborado lejos del Distrito y publicado 125 años atrás adquiere vigencia absoluta, puesto que del universo de 68 lotes de vacunas utilizadas en Zárate, con tan solo 16 de ellos, el 23,5% del total, se realizaron el 81,2% de las inoculaciones.
Este principio también tiene aplicación si analizan las diferentes dosis por separado, puesto que en Zárate se utilizaron 48 lotes diferentes del componente 1, 12 de ellas, es decir el 25%, acumularon el 81,02% de las inoculaciones. En lo que se refiere a las segundas dosis, se utilizaron 26 lotes, y tan solo 5 de ellos acumularon el 78,95% del total de las aplicaciones y el 80,8% de los lotes acumularon apenas el 21,05% de las inoculaciones.
Pero no son pocas las curiosidades del plan de vacunación que se implementó en Zárate.
Ya hablamos de lo mal que se completó la documentación en cuanto al lugar de residencia de muchos vacunados, lo que impacta de manera notoria en las estadísticas, ahora sumamos la cuestión de los lotes. Realmente si el especialista municipal en estadísticas hace las cosas de esta manera, no queremos imaginarnos qué hubiera ocurrido si dejaban la cuestión en manos de novatos, máxime aún con la soberbia y autosuficiencia de no aceptar ayuda cuando las falencias son muchas y muy graves.
Es evidente que no están a la altura de las circunstancias, lo que no queda en claro es si son burros o inútiles.
De lo que se desprende de la información municipal oficial actualizada al 17 de mayo, en Zárate, se utilizaron 48 lotes de la dosis 1 de diferentes vacunas, pero curiosamente de dos vacunas diferentes, la de Astra Zéneca y la Covishield, que comparten el desarrollo pero tienen diferente fabricante, comparten el mismo lote. Increíblemente en Zárate se vacunó a 16 vecinos con el lote CTMAV540 de Astra Zéneca y a 7 vecinos con la vacuna de Covihield cuyo lote era… CTMAV540. El mismo.
De la dosis 1 de Sinopharm, la ‘vacuna china’, se utilizaron en Zárate 15 lotes, y de 7 de ellos se aplicaron menos de 10 dosis, incluso de una de ellos, el 2021030370 se aplicó tan solo 1 inoculación. ¿Quién habrá sido el afortunado… o desgraciado?
Algo similar ocurrió con la primera dosis de la ‘vacuna rusa’ Sputnik, donde de 29 lotes 10 tuvieron menos de 10 inoculaciones, de los lotes I-090121 y I-30221 se aplicaron solo 1 dosis en cada caso. Pero se suma una cuestión más, puesto que mientras todos los lotes de Sputnik son de 8 caracteres, en Zárate se aplicó una dosis de un lote con un carácter menos. No parece tan difícil cargar el número de lote utilizado, controlar lo que se ha cargado, y no es un tema menor el hacerlo correctamente, por lo que es llamativo, y preocupante, la cantidad de errores en los que se incurre.
¿Qué se hizo con el resto de las dosis? ¿La estadística municipal refleja la realidad o es como en otras cuestiones municipales, un dibujo? Es grave la situación porque las decisiones y la trazabilidad de la vacunación se toman a partir de los datos estadísticos, que deben ser ciertos y confiables. Ya vimos que en muchos casos y al nivel municipal de Zárate lejos están de ser ciertos y confiables.
¿Qué ocurrió con las segundas dosis? Algo muy parecido, un sinfín de inconsistencias.
En Zárate hubo 4137 aplicaciones de segundas dosis, y tan solo 1, sí uno, recibió una segunda dosis de Astra Zéneca. De los 9 lotes utilizados de Covishield, 5 tienen menos de 10 aplicaciones (además 1 tiene 10) y de estos, 2 tienen tan solo 1 aplicación. Datos más que curiosos y en los cuales cuesta mucho confiar. De los 16 lotes de Sputnik utilizados, 7 tienen menos de 10 aplicaciones, 3 de ellos con una sola aplicación. ¿Serán ediciones limitadas para Zárate? ¿El tovarishch Vladimir habrá mandado una vacuna especial para alguien?
Es llamativo el desprecio que hay por hacer las cosas bien.
¿Nadie controla? ¿A nadie le llama la atención? ¿Qué opina Daniel Mautisi, quien es presentado públicamente como el especialista de las estadísticas? ¿Marcelo Schiavoni como responsable de Salud avala esto? ¿No les sorprenden números tan disparatados? ¿No creen que merecen, al menos, una explicación y si corresponde una corrección? ¿O aspiran a que nadie mire nada, que todos crean en la mentira oficial, y que todo siga como hasta ahora?
¿Cuántas fueron las dosis que llegaron a Zárate? ¿Cuáles sus fechas de vencimiento? ¿Se utilizaron todas? ¿Cuántas se desecharon? ¿Hubo vacunas que llegaron a un centro de vacunación y se derivaron a otro?
PD: Y justo ahora, cuando los vecinos denuncian la falta de vacunas y la postergación de turnos, dos malvivientes pretendieron robar en el Club Pellegrini que es donde se encuentran las vacunas y fue aprehendido, solo uno, al escapar por los techos.
Demasiado obvio, ¿No?
¿Nadie custodia las vacunas? ¿No hay presencia policial continua?
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