Una de las señas distintivas del gobierno de Osvaldo Cáffaro es la calesita permanente en la que los mismos ciudadanos van ocupando uno y otro cargo demostrando una capacidad intelectual y un nivel de adaptación impresionante. Casos como el de Pablo Giménez o el de Alejandro Cimiotta, especialistas en todología, son elocuentes.
Otro es el de no comunicar lo que ocurre al interior del Gobierno, baste recordar que no se comunicó la designación de Marcelo Schiavoni ni el cese de Rosana Núñez.
Algo parecido ocupó con quienes durante largo tiempo estuvieron al frente del área de Recursos Humanos, Guillermo Sokol y Lisandro Frutos.
Guillermo Sokol rotó por varios lugares del gobierno e incluyó una frustrada candidatura a intendente en las últimas elecciones generales, y curiosamente, o mandado por superior, ‘enfrentando’ en 2019 al propio Intendente, fue duramente derrotado sin poder pasar el filtro de las PASO, y menos de dos años después, tras haber continuado en el gobierno municipal pese a su ‘renuncia’, desde ayer ocupa la Secretaría de Obras Públicas, que por cierto no figura en el organigrama municipal. Como cantara Gustavo Cerati, tarda en llegar y al final hay recompensa.
A partir de ahora tendrá la posibilidad de llevar adelante aquella promesa de campaña en la que afirmaba que ‘No queremos un Zárate Chico. Queremos un Municipio Honesto, Abierto y Transparente’.
Esperamos ansiosos sus acciones en ese sentido y desconocemos como hará para poder interactuar con un gobierno que tiene centradas gran partes de sus acciones, de una u otra manera, en Zárate Chico y que no ha hecho de la Honestidad, la Apertura y la Transparencia pilares de su gestión.
Sokol reemplazó a Pablo Giménez, quien silbando bajito y sin hacer ruido fue desplazado del gobierno, según se comenta en los pasillos gubernamentales por un pedido desde fuera del Gobierno y tras una pelea a los gritos con el Secretario Ariel Ríos en dependencias de la ex fábrica Witcel. El poder bajo el poder bajo el poder no podía ser bicéfalo, la pelea estaba planteada y se saldó cuando uno de los contendientes no pudo dar cuenta de sus actos, a la sazón Giménez, y en consecuencia el poder mayor le pidió al poder ejecutivo que desplazara al poder menor. ¿Conclusión? Giménez fuera de la estructura municipal, pero sin embargo no fuera del poder ni fuera del gobierno, en cierta forma, puesto que muchos lo ubican como asesor de la Diputada Patricia Moyano en su gestión como legisladora. Realidad previsible la de Giménez de seguir siendo parte del poder local, puesto que ocupó numerosos cargos demostrando ser un erudito y además comparte otros menesteres con el Intendente, como el estar imputado en una causa judicial y compartir abogado defensor. Hay quien dice que había un camión de razones para desplazarlo. Además conoce muy bien los rinconcitos del poder y es necesario mantenerlo tranquilo.
Lisandro Frutos, en tanto, tras su paso por Recursos Humanos recaló en la Secretaría de Gobierno como segundo de Juan Manuel Arroquigaray, y así lo hace saber en la documentación que rubrica, él es Subsecretario de Gobierno, pero su cargo como la mayoría de los de la Secretaría de Salud con el propio Marcelo Schiavoni y Lorena Mattei a la cabeza, y el del SuperSecretario Ariel Ríos no existen en el organigrama municipal. ¿Es realmente Subsecretario de Gobierno Lisandro Frutos? Muchas fuentes gubernamentales señalan que no. Que se autotituló. Que dice tener un cargo para el que no fue designado.
¿Pedirán explicaciones los concejales o harán como el año pasado que aprobaron el 5 de junio, con retroactividad para justificar lo que ya se daba de hecho, el organigrama municipal ‘con vigencia al 1ro. de febrero de 2020’? Porque durante casi medio año el Municipio funcionó al margen de la ley, con cargos inexistentes, y en junio crearon cargos retroactivos, algo a todas luces, cuando menos, desprolijo. ¿Harán lo mismo en esta oportunidad? ¿Será el nuevo organigrama uno de los proyectos que aparezcan repentinamente para tratar en la próxima sesión? Porque según la página del Concejo Deliberante los últimos proyectos presentados fueron el 21 de abril, y según la página oficial del HCD en las últimas tres semanas no hubo proyectos presentados. Siempre después, repentinamente, aparecen y los tratan de manera express, como el proyecto de Vanguardia Digital para el que los concejales, por unanimidad y sin debate, decidieron destinar en plena pandemia 36 millones de pesos. Son todos responsables, son todos cómplices.
Si procuran indagar podrían aprovechar para preguntar por el accionar del ‘Subsecretario de Gobierno’ durante los últimos cortes de la ruta 6 entre Zárate y Campana. Si no reciben respuesta al pedido de informes, como suele ocurrir, sepan que no tuvo actuación porque estaba de vacaciones en Mar del Plata.
Quien hoy ocupa la responsabilidad de conducir los recursos humanos municipales es la también especialista en todología Antonela Bettili Aversano quien ya debe estar pensando hacia donde la catapulta este cargo.



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