En su espectáculo teatral ‘Salsa Criolla’ Enrique Pinti repetía un monólogo en el que decía ‘no hay que aplaudir a los gobernantes cuando inauguran una escuela sino que hay que cagarlos a patadas en el culo cuando la cierran’, es decir, no hay que celebrar que hagan lo que es su obligación, hay que criticarlos cuando no lo hacen.
Con mis columnas de opinión pasa algo parecido, no pretendo hacerme cómplice del aplauso fácil y complaciente cuando hacen lo que deben hacer, sino cagarlos a patadas en el culo cuando no lo hacen, pero con una curiosidad adicional.
En general, y ‘en coronel también’, presento en mis columnas hechos reales que acontecen en Zárate y que no son tratados por los medios masivos de comunicación locales, ya sea por la pauta publicitaria, porque no los conocen, porque no le resultan interesante, porque eligen no publicarlos, porque les piden que no los publiquen, porque le exigen que no le den difusión o por autocensura por miedo a perder los jugosos montos económicos con los que el Municipio alienta a ciertos medios de comunicación del Distrito.
Surge entonces una particularidad. Muchos lectores me señalan que yo solo doy malas noticias. Al respecto creo importante hacer algunas observaciones.
No soy un noticiero, sólo soy un divulgador que pretende una sociedad mejor, por lo que trato periodísticamente aquellas cuestiones que no hacen a una sociedad mejor, sino que la degradan. Y en definitiva no invento nada, solo reflejo la realidad que está al alcance de todos, pero que no todos quieren divulgar.
Además me hago eco de la ya citada frase de Pinti, que lo que se debe marcar es lo que los gobernantes hacen mal para que lo corrijan y vivamos mejor, del resto se ocuparán las urnas cada dos años. No sirve de nada el aplauso adulador que lo único que hace es tapar el ruido que proviene del pueblo.
Nosotros lo que hacemos es contar acciones de gobierno a las que le sumamos nuestra opinión al respecto, pero quienes se molestan en participar con comentarios nunca debaten respecto de la veracidad de los hechos sino de lo que se dice sobre ellos. Sería mucho más útil y nutritivo al debate político que la atención se centrara en los hechos enunciados que, por cierto, no siempre se hacen públicos. Probablemente sean parciales, quizás hasta sean nimiedades respecto a lo que uno desconoce, pero es la información que disponemos y que ponemos al alcance de todos.
Lo curioso es que quienes critican este proceder son quienes tildan de malas noticias a las que nosotros presentamos, y más allá que compartimos la catalogación, al escribir no las exponemos como tal. No titulamos ‘malas noticias, una nueva fiesta clandestina involucra a funcionarios públicos locales’, exponemos que se realizó una fiesta clandestina, que no estaba autorizada y que en ella había funcionarios públicos, que eso esté bien o no es una evaluación que hará cada lector, pero como nosotros estamos a ambos lados de la relación escritor-lector, sumamos y exponemos nuestra opinión. Entendemos que es lo más leal con quien lee, nosotros decimos qué pensamos sobre el hecho porque somos parte de la relación representantes-representados, porque somos ciudadanos.
Resulta llamativo entonces que se critique la selección de temas, dado que si quien lo lee lo evalúa como malas noticias lo que debería preocuparle no son las noticias sino quien las genera. El problema no es el cartero, el problema son las noticias y quien las genera.
Sinceramente sería mucho más útil y sano que uno no tuviera que escribir sobre cosas a corregir, no tanto al menos, pero los gobernantes se empecinan en darnos temas nuevos cada día, y estamos convencidos que es nuestra obligación habiendo tomado conocimiento de estas cuestiones compartirlas para que cada uno las analice y saquen sus propias conclusiones. En última instancia nuestra ambición es que esto genere el debate político que toda sociedad debe tener y del que Zárate hace mucho tiempo que carece.
No queremos decir qué deben pensar, solo pretendemos invitarlos a hacerlo.
Una vieja Secretaria de Salud local tiempo atrás me dijo, enojada por haber expuesto públicamente que se había servido de bienes del Estado para ir a buscar a la nena que volvía de Europa, ‘ya veremos a mediados de año sobre qué vas a escribir’, pasó el tiempo y acá estamos, lamentablemente, siguiendo con muchos temas sobre qué escribir cada día.
Mientras tanto, y mientras las cosas sigan como hasta ahora, seguiremos cambiando de calzado de acuerdo al día, pero siempre tendremos el pie presto para cagar a patadas en el culo al que hace las cosas mal… y que lamentablemente son muchos.
1 comentario
Leyendo tus escritos, en algun momento hasta me hace pensar que sos un muy buen escritor de novelas.
Realmente con la impunidad que te expresas, porque se nota la emoción del resentimiento al interpretar tus escritos, me hago unas preguntas:
-A cuanto estas de estar cometiendo calumnias e injurias?
-Te creiste el personaje?
En tus palabras se nota esa segunda lectura a sentir que tenes tantas ganas de trabajar en el Municipio local.
Al leer pareciera que corrieras por los pasillos del Municipio tomando fotos y escuchando tras las puertas, cual Jorge Rial… pero si uno se pone a leer, se cae de maduro que te utilizan para decir lo que los cobardes no se atreven a decir en la cara.
Que triste es tu función, en vez de sumar, lo unico que se nota en tus escritos es odio. No sos parcial y eso hace a un periodista o a un comunicador, descreer en la totalidad de sus informes.
Buena vida.