El caso del Vacunatorio VIP en el Ministerio de Salud de la Nación trae consecuencias directas en Zárate y por donde uno menos lo esperaba, el Concejo Deliberante local.
Uno de los funcionarios señalados como administrador de la estructura paralela establecida en la cartera nacional es el sobrino del entonces Ministro Ginés González García, Lisandro Bonelli, quien no solo es familiar del sanitarista desplazado sino, además, diputado provincial electo en uso de licencia.
Una costumbre lamentablemente muy difundida entre los funcionarios argentinos, iniciada por quien fuera diputado radical y Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación Juan Carlos Pugliese al momento de ser convocado como Ministro de Economía por el Presidente Raúl Alfonsín, es pedir licencia en el cargo legislativo para ocupar un puesto en el Ejecutivo, como una suerte de reaseguro en caso de tener que dejar el cargo para el que fue convocado.
Ese fue el caso de Bonelli, quien pidió licencia en su cargo de Diputado Provincial para el que había sido electo en 2017 por el Frente Renovador y que posibilitó el ingreso de Micaela Morán en la Cámara baja provincial por ser su reemplazo en la lista electoral de aquel año. Asimismo la propia Micaela Morán pidió licencia a su cargo de concejal, lo que generó que asumiera Mauricio González y se rompiera la paridad puesto que un hombre asumió reemplazando a una mujer… pero el Departamento de Género no dijo nada, ni a nadie le llamo la atención, Ni siquiera los grupos feministas dijeron nada.
La cuestión es que tras González por diferentes licencias ya asumieron Caputo y Olsen, y el reingreso de Morán, si las cosas se hacen bien, algo que no es muy común en el Concejo Deliberante local, debería haber un reacomodamiento de piezas en los representantes del Frente de Todos, que afectará a los dos bloques Frente de Algunos.
Hoy en día el bloque oficialista en el Concejo Deliberante local tiene a la mitad de sus miembros elegidos en 2019 de licencia, pero tras el regreso de Bonelli a la Cámara de Diputados el efecto dominó se produce en el sentido inverso.
Micaela Morán deja de ser diputada provincial. ¿Volverá a ser concejal?

De darse este cambio, por nadie esperado, provocará un reacomodamiento de fuerzas en la bancada oficialista local donde el Frente Renovador, o la familia Morán, en caso que la heredera decida volver a la representación local, tendrá nuevamente dos miembros y expone, además, dos realidades. La primera de ella es la fragilidad de los acuerdos electorales que exigen del corrimiento irregular de licencias a fin de cubrir reemplazos y, de la mano de esto, el escaso compromiso de los representantes con sus representados dado que corriendo tras un cargo de mayor jerarquía olvidan para qué fueron electos. Nadie pide licencia para un cargo menor.
Micaela Morán tiene la oportunidad de demostrar que no todos son lo mismo, porque esta realidad atraviesa a la enorme mayoría de los representantes de todos los partidos políticos, o sumarse al show business.
¿Qué hará Micaela?
