Aunque parezca curioso, si uno quiere enterarse de lo que ocurre en Zárate debe recurrir a medios de comunicación foráneos, ya que el Gobierno local utiliza doble discurso. Normalmente un gran anuncio de marketing con baja concreción de objetivos.
Días atrás el Municipio anunció con bombos y platillos (y con errores en el video comunicativo) la plataforma ZáraTE Cuida, a la que ya nos hemos referido, que sería la herramienta municipal indispensable para volver a recuperar la actividad comercial en el Distrito. Al respecto Matías Enz, Secretario de Espacios y Edificios Públicos y uno de los coordinadores del Programa ZaraTEcuida, afirmó que ‘se trata de una plataforma que lanzó el Municipio pensada para que la utilicen los comerciantes de los rubros que ya fueron autorizados para trabajar, como para aquellos, que serán habilitados en su debido tiempo […] Nosotros, desde el Municipio, le pedimos al gobierno provincial, que permita que los negocios puedan abrir las puertas con menos afluencia de público, pero no sabemos si lo autorizarán así’.
Sin embargo no parece que todo sea tan claro y sencillo como afirma Enz, puesto que el Colegio de Kinesiólogos denunció públicamente que ‘el municipio de Zárate desconocía el decreto provincial para la atención de los servicios de kinesiología’, lo cual es bastante inverosímil por parte del Gobierno. La respuesta del Secretario de Gobierno Juan Manuel Arroquigaray suena más a excusa que a razón valedera intentando justificar la no se habilitación del servicio de kinesiología en el distrito.
La respuesta a estas cuestiones, como decíamos, hay que encontrarla fuera de Zárate
Cuando reclaman que los comerciantes se agrupen y desarrollen un protocolo para presentar al Municipio en lugar de aplicar los protocolos ya existentes, adaptados a Zárate, ¿Buscan que los comercios reabran o buscan una puesta en escena para que en realidad no vuelvan a abrir?
Cuando obligan a utilizar una plataforma que, según se afirma, se implementa porque ‘lo que queremos es que haya un orden’ porque ‘si lo pensamos, a nivel nacional, se exige un permiso de circulación, en este caso sería como un permiso de circulación municipal’, lo cual resulta incongruente puesto que el derecho de circulación no lo regla el Municipio y el accionar local no puede pasar por encima de lo reglado a nivel nacional. Que el intendente haya cercado diversos barrios de las ciudades del Distrito, y los concejales se lo hayan permitido, no indica que haya actuado legalmente.
En definitiva, la razón de ser, una vez más, es parecer que se hace, es realizar una pantomima para que la gente crea que se va en un sentido cuando en realidad van en otro, algo que no deja de ser curioso, puesto que el propio intendente asume que ‘tenemos desde el primer día un 80% de capacidad de producción de las fábricas, eso significa que hay mucha movilidad de un lugar a otro’, y sin embargo eso se realizó sin la plataforma que ahora pretenden imponer. Evidentemente el objetivo es otro. ¿Cuál es ese objetivo intendente? ¿Qué datos se pretenden recolectar? ¿Para qué?
Y sin asumir la realidad local con la que se debe trabajar, pone el problema fuera de la realidad. Según Cáffaro ‘esta multiplicación de casos en CABA y el primer anillo del Conurbano nos está generando un problema’, cuando el problema real es la escasa cantidad de testeos que se realizan en Zárate, la más baja de la Región Sanitaria V. El problema es la cantidad de testeos positivos, ubicados en el tercio de mayor positividad de la Región, el problema es tener una de las tasas más altas de la zona en lo que refiere a crecimiento de contagios… el problema es que quienes gobiernan no logran identificar claramente cuáles son los problemas y entonces los desdibujan.
El tema entonces pasa por cómo nos plantamos ante esa realidad. Ya lo dijo Guevara, ‘Podemos intentar injertar el olmo para que dé peras, pero simultáneamente hay que sembrar perales’.
Es difícil esperar mucho del intendente quien, en la misma nota, primero declara ‘El estar en la periferia, en la zona gris, la verdad que nos perjudica’, y sigue ‘El hecho de estar en el límite nos genera una dificultad, pero no por estar o no en el AMBA’, para finalizar ‘Yo creo que estamos dentro del AMBA. No somos un municipio rural, somos netamente industrial’, creyendo que es esa la característica para estar dentro del AMBA y no la proximidad a la ciudad de Buenos Aires y la decisión política de trazar la línea con Zárate dentro del grupo.
Es claro, no hay peor ignorante que el que quiere ignorar… el problema es que las consecuencias de la ignorancia las paga toda la sociedad.
