Dice el dicho que una imagen vale más que mil palabras. Aunque no comparto que esto sea así, sí creo que una imagen, muchas veces reemplaza muchas palabras, pero no necesariamente vale más, y para demostrarlo te invito a hacer un ejercicio que tuve que hacer tiempo atrás cuando estaba estudiando y que me sirvió para empezar a ver las cosas de otra manera a como las venía viendo.
Un profesor nos mostró esta imagen y nos preguntó ¿qué ocurre? ¿Qué les sugiere esta imagen?
Como es de suponer las respuestas fueron de lo más variadas. Está muerto. Está desmayado. Está dormido. Incluso hubo quien dijo que el coche estaba parado y que el conductor estaba buscando algo que había caído entre sus piernas.
Está claro que una imagen no siempre vale más que mil palabras y que hay casos en que como la situación mostrada no es clara es necesario explicar qué es lo que está ocurriendo.
Esta lógica la hice propia desde entonces, porque uno puede encontrar muchos casos de la vida cotidiana donde una imagen, tomada en un momento preciso, puede graficar una realidad muy diferente a la que está ocurriendo. Quizás el mejor ejemplo es cuando se toman imágenes en ráfaga de la cara de un legislador, y, en algún momento de la secuencia, una de las fotos lo refleja con los ojos cerrados. Con esta imagen hay quienes afirman que están durmiendo, que no se toman el trabajo en serio, que son vagos, y la realidad es que solo estaba pestañeando y la imagen publicada muestra una realidad que no es la correcta, es solo un recorte de la realidad total.
Por eso, cuando uno no cuenta con la información suficiente es preferible preguntar e interrogar antes de dejarse llevar por la primera opinión que surge al ver una imagen. Esto es lo que ocurre con la imagen que ilustra la nota y que aquí reproducimos.
La información dice que son empleados de Tránsito, ¿Lo son? En tal caso, ¿Son empleados municipales? o, como en la ciudad de Buenos Aires, ¿Están tercerizados y son monotributistas que le ‘facturan’ al Municipio?
¿Es cierto que realmente no tienen un lugar físico en el cual comer y por eso deben hacerlo en estas condiciones?
¿Por qué se los obliga a no guardar las condiciones de salubridad mínimas en el marco de la emergencia por el COVID-19? ¿Por qué se lo obliga a no guardar las condiciones mínimas que cualquier trabajador merece en su trabajo?
Recordemos que uno de los programas municipales es la desinfección de los lugares públicos, entre ellos calles y veredas.
Pero como dijimos, no todo es lo que parece y son múltiples las interpretaciones que pueden hacerse a partir de una imagen, así que sumemos algunas preguntas más.
¿Estaban de pic nic? ¿Estaban recuperando el espacio público?
No tengo dudas que no son ellos quienes pueden ni deben dar las respuestas. Deben darlas los funcionarios que obligan o bien permiten que se desarrolle esta realidad.
Para que nos podamos quedar en casa, los que salen a trabajar deben tener las garantías para cuidarse. Los que nos cuidan deben poder cuidarse. Deben tener un ambiente limpio y seguro para comer. Deben poder tener un barbijo o tapabocas como el que usa el intendente cuando sale a la calle. Deben poder hacer valer sus derechos.



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