Durante la semana santa de 1946, Martin Niemöller pronunció el siguiente sermón en Kaiserslautern (Alemania).
Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
No es semana santa de 1946, no soy Martin Niemöller, esto no es un sermón, y no estamos en Kaisserslautern, pero pese a eso, ojalá llame a la reflexión como aquel otro.
Cuando los ‘socialistas’ dejaron de preocuparse por los más necesitados,
guardé silencio, porque creí que yo no era un necesitado.
Cuando dejaron de limpiar la ciudad y de recolectar residuos en los barrios,
guardé silencio, porque en mi casa aún pasaban los recolectores de residuos.
Cuando proponían pan y circo,
no protesté, porque montaban espectáculos y creía que eran gratis.
Cuando dedicaron plata a Zárate Básket,
no protesté, porque a mi me gusta el básquet.
Cuando toda la ciudad se vino abajo,
no había nadie más que pudiera protestar.
https://www.youtube.com/watch?v=K2u3HMVdwBk

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