Por tercera vez desde el regreso a la democracia, como cada vez que hay una elección legislativa de medio término (la elección de 1985 no fue estrictamente de medio término) con el peronismo en la oposición, la situación se tensa en demasía. Como si se tratase de ondas u olas que atentan contra la consolidación democrática, cada 16 años se han repetido estas tensas situaciones.
Como en un déjá vu constante se reiteran una y otra vez las escenas. Como en 1985 y 2001, las elecciones se dan en medio de una ofensiva judicial contra quienes ejercieron el gobierno en el período anterior, acusados de graves delitos. Como en 1985 y 2001, en el período preelectoral se suceden las amenazas de bombas en lugares públicos. Como en 1985 y 2001, las elecciones se realizarán en medio de un enrarecido clima social.
Los argentinos somos muy adeptos a las teorías conspirativas y aunque muchas veces los propios hechos dan argumentos para su sostenimiento, tenemos que aprender a vivir y a construir un país serio y en serio. Si creemos que las ofensivas judiciales sólo buscan desviar la atención de lo que ocurre en el ámbito económico, curiosamente en los tres casos la argumentación fue la misma, en realidad descreemos en la justicia en su totalidad, y un país se sustenta sobre la administración de justicia que determina qué está bien y qué está mal, por lo que su cuestionamiento global golpea los propios cimientos de la organización jurídica nacional. Debemos comenzar a aceptar que si la justicia avanza e investiga, lo hace porque tiene argumentos para hacerlo, y esto es contra todo aquel que cometa un delito, venga de donde venga.
Pero la cuestión excede esta realidad, el tema en cuestión es, una vez más, si Argentina tiene gobernabilidad con el peronismo en la oposición. Ese fue el debate hace 32 años, hace 16 años y también en la actualidad.
Estas ondas que con intervalos de 16 años se suceden en nuestro país sirven para analizar lo que puede ocurrir a partir de mañana. La situación actual se parece más a la de 1985 que a la de 2001. Todos los pronósticos indican que el oficialismo saldrá triunfante en los comicios y reforzará su poder parlamentario, por lo que hay que evaluar entonces como enfrentará el peronismo esta realidad.
Hace 32 años atrás fue con la renovación justicialista encabezada por Antonio Cafiero que desembocó en las primeras elecciones internas partidarias en más de 40 años de historia, aunque algunos detractores de esa política interna ocupaban su tiempo en conversaciones (y acciones) con quienes buscaban terminar con el gobierno a través de las botas en lugar de los votos.
Hoy la opción de las botas ya no es válida, pero hay otras formas más sofisticadas de procurar desestabilizar al gobierno democrático. Hace 32 años lo intentaron y no lo lograron. Hace 16 años lo intentaron y lo lograron. La secuencia indica que a partir de mañana procurarán volver a hacerlo y fracasarán.
El tiempo nos dará o quitará razón.
Publicado en Diario La Reforma, General Pico.
http://www.diariolareforma.com.ar/2013/ciclos-y-ondas/
