Sí, el Intendente tiene razón y debería comenzar por llevar a los hechos lo que proclama en el discurso. Matzkin debe hacerse cargo y decir quién es el ministro y quién es el concejal que le pidieron que Exaltación de la Cruz deposite sus residuos en Zárate.
Buscando: Zárate
O cómo en Zárate una auditoría que ‘exime’ no alcanza para reincorporar, pero tampoco para despedir. Magia negra, monotributista de por medio.
Ahumada dijo que quería ‘hacer una pequeña revolución’. La verdad es que, por ahora, lo único revolucionario sería que alguien, por una vez, llegara a la política local sabiendo para qué, por qué y para hacer qué. O sea sabiendo de qué se trata.
Gastás de más, debés a lo bestia, y al final decís que ganaste.
O cómo Marcelo Matzkin anunció en X lo que debía ser un acto institucional, inventó una ‘solución tributaria’ que el Concejo Deliberante no aprobó, y ahora pretende retirar del HCD un proyecto que ya tiene estado parlamentario.
La Municipalidad gasta más de lo que tiene, deja deudas por doquier y sigue sonriendo para la foto.
Llamemos a las cosas por su nombre. Esto no es desprolijidad.
El intendente de Zárate convocó a los medios en pleno asueto municipal, que él mismo decretó, para lanzar una diatriba contra el Concejo Deliberante. Lo que pretendía ser una muestra de firmeza terminó siendo un retrato fiel de un gobernante que no entiende que es la democracia: no acepta que perdió las elecciones, no tolera la discrepancia y confunde gobernar con mandar.
Como cuando jugaba al rugby, lo de Marcelo Schiavoni fue un drop de mitad de cancha.
En el gobierno podrán creer que esa publicación fue un gol de Marcelo Matzkin… para los zarateños fue un gol en contra.