En Argentina a todo aquel que tiene ojos rasgados solemos decirle chino, sin diferenciar si su origen es mandarín, nipón, coreano o algún otro sitio de oriente que, entre sus características particulares se cuenta esta particularidad en su fisonomía facial.
Sin embargo no es lo mismo ser chino que japonés, y no solo por su vasta cultura propia o por su pasaporte, sino fundamentalmente por cómo se trata a cada uno, realidad que se exacerba en Zárate.
Aunque su moneda suene parecido a nuestros oídos, yuan en China y yen en Japón, y el logo con el que se representa sea el mismo, ¥, en Zárate no es lo mismo invertir capitales chinos que japoneses.
Toyota, el mayor inversor japonés en la zona, y en Argentina, ha tenido desde el inicio de la pandemia numerosos casos positivos de COVID-19 como lo ha anunciado la propia empresa, cuando se dieron los primeros casos, y como se ha sabido extraoficialmente a partir de entonces. De hecho, según trascendió, el pasado martes debió parar la línea de producción de motores atento a la gente que se debió aislar. Consecuencia de ello el Municipio anunció que entre el viernes y el domingo se realizaría un proceso de desinfección en la planta y que efectivamente realizó. Al respecto sería oportuno saber quién paga este servicio y si se ofrece a todos quienes deben encarar la desinfección de sus instalaciones.
Según informó el Municipio, tras conversaciones entre el Intendente Cáffaro y el presidente de Toyota Argentina, Daniel Herrero ‘ante la preocupación de un posible aumento de contagios, se procedió a un minucioso intercambio de información, protocolos y tareas a desarrollar por parte de la firma y del municipio, en este marco, se llegó a la determinación de manera conjunta de que la firma suspenda sus tareas de producción desde el día viernes 21 del corriente a las 15:00, al Domingo 23 Inclusive, con el objeto de dar lugar de manera preventiva a un proceso de desinfección extraordinaria de la planta’. Es curioso el condicional del ‘posible aumento de contagios’ cuando tanto la empresa como el Municipio contaban con información fehaciente de tal aumento, y no pararon la planta ante los contagios reales y ahora decidían pararla ante una posibilidad… parece más una puesta en escena para pretender aportar una pátina de tranquilidad ante tanta incertidumbre, que hechos concretos y reales en pos de revertir la situación.
También sería prudente saber por qué el personal del Municipio no cumplió con las normas de seguridad e higiene propias de cualquier planta fabril al movilizarse por dentro las instalaciones sin casco de seguridad, por ejemplo, el personal de la automotriz. Como sí utilizaron los funcionarios que apenas días después de este hecho estuvieron de visita en el complejo industrial ‘con el objetivo de interiorizarse sobre el circuito de producción de automóviles de la compañía, la operatividad y logística del programa de seguridad vial que impulsa la Empresa, además de establecer un canal de diálogo permanente, y en coordinación con los sectores productivos de nuestra zona, tal como lo viene realizando el estado nacional desde un primer momento, hoy en un contexto histórico por los efectos de la pandemia, pero sin perder de vista las acciones dispuestas por el presidente Alberto Fernández, Axel Kicillof en la provincia y el Intendente Cáffaro en el partido de Zárate’. Curioso que dicha interiorización no se haya efectuado de manera remota y que se haya promovido el encuentro presencial, como curioso es que el Ministro Meoni haya vuelto al Distrito por segunda vez en dos semanas y no haya concentrado ambos encuentros en un mismo día, lo cual deja expuesto que al ministro le queda mucho por aprender aún en cuanto a operatividad y logística.
Wang Xiaojun, por su parte, es un inversor oriental, pero chino. Es el dueño del supermercado ubicado en Andrade 1216. Allí se apersonó personal del Municipio el pasado martes 25 de agosto poco después del mediodía ‘visto que se ha detectado caso positivo de coronavirus (COVID-19) en una cajera del supermercado se le notifica que deberá cesar en forma de inmediato todo tipo de actividad comercial por el término de 14 (catorce) días a los fines de realizar la cuarentena obligatoria [y] presentar el certificado de desinfección del lugar’. Como se ve no todos los orientales son iguales. Al señor Wang no lo llama el intendente. Al señor Wang no le proponen acciones ‘preventivas’. Al señor Wang el Municipio no le desinfecta las instalaciones. Al señor Wang le cae todo el peso de la ley que no le cae a Toyota.

El Municipio no trata a todos por igual, hay algunos más iguales entre los iguales, y aunque intente esconder su accionar, todo se sabe. Igual pasa con los ciudadanos, ya denunciamos que en Zárate hay ciudadanos de primera y de novena.
Y no es lo único que se sabe, porque también se supo que el día anterior a la inspección municipal la cajera en cuestión se había realizado el hisopado de manera privada a fin de saber si estaba enferma o no, y el resultado no estaba disponible en el momento de la visita de los agentes municipales. Sin embargo el Municipio no procedió como lo hizo con Toyota ni como hace con sus propios agentes, quienes son aislados solo ante un positivo confirmado, y según se desprende del acta de infracción solo había una persona con test positivo… la que se lo había hecho el día anterior y aún esperaba los resultados.
Y los resultados llegaron al día siguiente y tal como esperaba la cajera… dio negativo.
Pero al señor Wang ya le habían clausurado el supermercado el día anterior. El mismo Municipio que da privilegios al supermercado Carrefour sanciona, sin argumentos, al supermercado del señor Wang.

¿Es este el proceder que debe tener el Estado? ¿Por qué tanta discrecionalidad? ¿Por qué tanta dureza con los chicos y tanta flojera con los grandes?
Ya vemos, no se trata por igual a todos los orientales… Uruguayos a cuidarse.



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