En diciembre pasado asumió la presidencia del Concejo Deliberante local, por segunda vez, Leandro Matilla, quien como dijimos tiempo atrás ‘supo presidirlo hasta dos años atrás e hizo una mala Presidencia’.
No es que no teníamos datos. Los teníamos. Y aun así fue elegido por el voto de sus compañeros, y el suyo propio.
Pasaron casi cinco meses. Y la verdad es que uno podría esperar que con ese antecedente y con esa segunda oportunidad que la política local le regaló con moño y todo, algo hubiera cambiado. Pero no. Nada, o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual.
🌑 El oscurantismo como política de Estado (deliberativo)
El oscurantismo y la opacidad siguen campeando a sus anchas en el Departamento Deliberativo local. No es una metáfora: es una descripción literal de lo que pasa cuando uno intenta informarse sobre qué hace el Concejo con su tiempo, con su poder y, sobre todo, con el dinero de los vecinos.
Si uno entra a la página web del Concejo Deliberante con la inocente idea de revisar los expedientes ingresados en lo que va del año, de hecho, tampoco podrá ver los expedientes de finales del año pasado: bajo la presidencia de Walter Unrein se dejaron de publicar, y desde entonces, nada cambió. Ni con Unrein, ni con Matilla. El legado, intacto.
Tampoco podrá ver la documentación de la Rendición de Cuentas municipal. Y no, no es que esté en la web del Municipio. Tampoco está ahí. Es decir: el gobierno local gasta el dinero de los contribuyentes y se toma el trabajo de no contarle a nadie en qué. Una proeza administrativa que requiere, hay que reconocerlo, cierta dedicación. De hecho tampoco la pueden ver los concejales, quienes recibieron por correo electrónico una serie de documentos de la Secretaría a cargo de Yanina Petrucci que están mal confeccionados y están incompletos.
📧 El correo que nadie responde
Bien. Supongamos que el vecino, valiente y persistente, decide invertir la relación: en lugar de buscar información publicada, envía un correo electrónico para solicitarla. Spoiler: tampoco recibirá respuesta alguna. Lo decimos por experiencia propia, no como hipótesis académica. Enviamos. Esperamos. Nada. El silencio como respuesta es también una respuesta, claro: la que le dice al ciudadano que su consulta no les interesa lo más mínimo.
Y acá, la verdad es que uno no puede evitar cierta indignación. No porque sea una novedad, no lo es, sino porque ya ni se molestan en disimularlo.
🎭 Las ‘Bancas Abiertas’: el teatro como sustituto de la gestión
Sí, es cierto: se habilitaron algunas Bancas Abiertas. Esas instancias donde los vecinos pueden acercarse al recinto y sentir, por un momento fugaz, que participan de algo. Una escenografía cuidada, buena prensa, alguna foto para las redes. Pero, ¿y después? ¿Qué se hizo a partir de allí? Nada. La Banca Abierta como performance, como gesto vacío, como el cartel de ‘Atendemos con mucho gusto’ en la puerta de una oficina que nunca atiende a nadie.
Es la fachada perfecta de una gestión que aprendió que parecer moderno cuesta menos que serlo.
🔄 Cambiar algo para que nada cambie
La fórmula zarateña, probada y refinada durante años, vuelve a aplicarse con precisión quirúrgica: cambiar algo para que nada cambie. Nuevo presidente, misma opacidad. Nueva presidencia, mismos silencios. Distinto nombre en la puerta, idéntico vacío adentro.
Lo dijimos en diciembre pasado, tras la segunda sesión de prórroga, y el tiempo, ese árbitro implacable, vino a acentuar y confirmar nuestro análisis:
‘Lejos de mostrar un cambio, hubo una profundización… en lo malo, en lo turbio, en lo de siempre pero con disfraces nuevos. Porque si algo aprendimos en Zárate es que cambiar de camiseta no significa cambiar de metodología.’
Cinco meses después, la gestión Matilla así lo demuestra. Sin atenuantes, sin matices, sin excusas que alcancen.
❓ La pregunta que nadie responde (como los correos)
¿Cuándo cambiarán las cosas? ¿Cuándo se harán bien? ¿Cuándo la transparencia dejará de ser un adorno decorativo en los discursos inaugurales para convertirse en práctica cotidiana?
No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que Zárate lleva demasiados años esperando que alguien, desde el Departamento Deliberativo, decida que gobernar también implica rendir cuentas. Y mientras eso no pase, seguiremos acá: mirando la página web vacía, esperando el correo que no llega, contando los meses de una gestión que prometió, aunque sea implícitamente, ser diferente.
No lo fue. Y eso, en política, también es una decisión.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS