El padrón engorda, la política se achica y el Concejo se aplaude a sí mismo mientras el barco se hunde.
🗳️ Zárate se agranda, pero no madura
Para las próximas elecciones, Zárate suma un 2,2% más de electores. No parece mucho… hasta que mirás el mapa. Porque ese pequeño crecimiento significa que Zárate representa ahora el 15,9% del padrón de la Segunda Sección Electoral, pisándole los talones a San Nicolás. Y eso lo convierte en un bocado jugoso, codiciado por todos los que quieren llegar a La Plata aunque no sepan ni cómo llegar a Zárate sin GPS.
Esto no es teoría. Ya pasó: Patricia Moyano llegó a la Cámara de Diputados provincial en buena parte gracias al empujón que le dio Osvaldo Cáffaro desde el territorio zarateño, cuando el Frente para la Victoria necesitaba votos y el intendente los juntaba con la mano. Literal.
Pero ahora el escenario es otro. Los armados provinciales están desesperados por conseguir estructura en tierra. Y los candidatos locales -esos que a veces caminan los barrios y conocen las esquinas sin nombre- quieren subirse a una boleta larga que los saque del pelotón de los invisibles.
Y ahí empieza el drama.
🎭 Dilema del prisionero versión Zárate
Esto es casi de manual: el famoso dilema del prisionero, versión campaña electoral. Dos tipos -o dos espacios políticos- que podrían ayudarse mutuamente, pero que prefieren desconfiar unos de otros antes que apostar a un acuerdo que los saque del barro. Porque el barro en Zárate no solo está en las calles rotas o en las veredas que se inundan: está también en la cabeza de muchos dirigentes que no logran pensar en términos de equipo, ni siquiera de conveniencia pacífica.
Uno tiene boleta larga pero no tiene quién la reparta. El otro tiene referentes barriales, fiscales, punteros, estructura… pero no tiene ni imprenta. Son como un auto sin ruedas y otro sin motor: podrían funcionar juntos, pero se miran de reojo pensando que el otro lo va a cagar. Quizás estén bien orientados.
Y la verdad es que desconfiar es casi instintivo en la política local. Desconfiar es reflejo de autodefensa. Pero esa desconfianza mal canalizada lleva al desastre electoral. Uno queda colgado en el aire, sin barrio, sin voto real. El otro queda encerrado en su circuito, sin arrastre, sin volumen. Dos perdedores en potencia que podrían, con un poco de madurez, ganar algo. O al menos, no perder todo.
🤝 Pactos de ocasión y milagros precarios
Cuando se animan a sentarse -aunque sea con los dientes apretados- algo cambia. Aunque el acuerdo sea mínimo, hasta miserable, la combinación puede ser poderosa. Uno aporta la cara, el otro los pies. Uno pone fiscales, el otro el cartel. No se quieren, no se admiran, pero entienden que solos no les da ni para sacar el mínimo.
Es así de crudo.
En política, como en la vida, no hace falta amor. A veces alcanza con no odiarse. Y si hay algo que debería mover a la dirigencia local es ese simple cálculo: si no cooperamos, perdemos todos. Y no solo ellos: pierde también el votante, al que le llegan boletas mutiladas, propuestas desconectadas y candidatos que no saben ni con quién comparten la lista.
🧨 El dilema del votante zarateño: seguir regalando el poder o cambiar el juego
Pero el dilema no es solo de los dirigentes. El votante también está metido en su propia encrucijada. Y no es menor.
Zárate, históricamente, usó las elecciones de medio término para equilibrar el poder. Para ponerle un freno al intendente de turno. Para decirle ‘che, hasta acá’. En la historia reciente lo hizo con Cáffaro. Lo puede hacer con Matzkin. La pregunta es: ¿va a volver a hacerlo? ¿O va a seguir firmando cheques en blanco como si nada?
Porque no hay que ser politólogo para ver lo que está pasando: el Concejo Deliberante se convirtió en una oficina de recursos humanos del Ejecutivo. No controla, no investiga, no pregunta. Aprueba todo. Rápido y sin leer. Y lo peor: cobra como si hiciera lo contrario. Y quizás más, pero no a la vista.
Lo denunciamos una y mil veces en www.principedelmanicomio.ar, donde contamos cómo se aprueban licitaciones truchas, se amplían presupuestos sin control y se reparten bonificaciones ilegales como si fueran caramelos.
🧭 El padrón habla: circuito por circuito, los votos se reordenan
Ese 2,2% de aumento en el padrón no está repartido parejo. Hay zonas que crecen, unas más que otras y algunas que se achican. Y cada circuito cuenta una historia. Una historia que puede leerse como mapa de la bronca, el desencanto, el voto silencioso que se cocina lento.

Centro urbano, clase media, redes sociales hirviendo. Suele castigar fuerte cuando se siente defraudado. Perdió electores, pero mantiene peso. Es un termómetro: cuando explota, se nota.
🏗️ Circuito 1014: el Barrio de Fox (Maxwell Iglesias dixit), el voto que se desparrama
Es el más grande. Creció 3,8%. Acá están los nuevos barrios, los desplazados del centro, los que no tienen agua pero sí Facebook. Es un circuito con doble cara: puede votar a Milei o contra él, dependiendo del humor del día.

Acá La Libertad Avanza metió un batacazo. Hoy… quién sabe. El desencanto libertario se siente, pero sigue siendo un terreno importante para rascar votos no peronistas.
🌪️ Circuito 1016: donde llovió más bronca que agua
Smithfield, zona top, funcionarios VIP. También barrios bajos y golpeados por la tormenta. ¿Harán tronar el escarmiento? O seguirán esperando los subsidios.

Segundo en cantidad de electores. Territorio clásico del peronismo. Pero con fisuras. Con bronca contenida. Si se suelta, puede cambiar el tablero entero.
🟠 Circuito 1018: Villa Massoni, poca gente pero voto fuerte
Representa solo el 9,1% del padrón, pero históricamente es fiel al peronismo. Si el oficialismo logra sostener su presencia territorial, puede sumar. Si no, otra taba que se les da vuelta.

Rurales. Olvidados. En uno votan 53 personas. Más que un circuito, un grupo de WhatsApp. Pero hasta esos votos pueden hacer ruido si la elección viene pareja.

Después de los titulares inflados y las fake news, los datos son fríos: oficialmente solo creció 0,2 puntos porcentuales. No es el bastión que prometieron. Es apenas una esperanza con olor a humo.
🧩 Todo por definirse, pero con un tablero que ya está inclinado
La elección está abierta. Pero el tablero ya está torcido. Y el que no lo ve, es porque no quiere.
Los acuerdos seccionales van a definir mucho. Pero también la memoria del votante. La bronca de los barrios. La decepción de los que se comieron el cuento del cambio y terminaron con más de lo mismo.
Zárate puede ser la clave de la Segunda. Pero para eso hay que jugar bien la partida. No alcanza con hacer campaña por Instagram ni con aparecer en una fotito. Hay que construir algo real. Y rápido.
❓ ¿Y vos, zarateño, qué vas a hacer?
¿Vas a seguir regalando el poder? ¿Vas a dejar que el Concejo siga siendo una escribanía servil? ¿O esta vez vas a votar con bronca, con memoria y con inteligencia?
La pelota está en el aire.
La jugada es ahora.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS




