¡Sí, que se rompa, pero que no se doble!
Leandro Alem
Cuando la semana pasada abordamos el cierre de listas internas en la Unión Cívica Radical de Zárate imaginábamos que la unión lograda con fórceps y entre los capitostes no tendría mucho futuro, pero nunca creímos que la fractura se diera tan pronto. De hecho creíamos que sería una ruptura centrífuga y no centrípeta, impulsada por los acuerdos de pocos a oscuras y entre bambalinas, y no por cuestiones de otra índole.
Pero nos equivocamos.
El tantas veces proclamado y tan pocas veces llevado a la práctica ‘que se rompa y no se doble’ se consumó, y el Radicalismo zarateño se rompió.
Dijimos que ‘es llamativa la ausencia de afiliados con domicilio en Lima como candidatos a la conducción partidaria. Ya dejaron de lado la estupidez de llamar ‘Comité de Distrito Zárate, Lima, Escalada e Islas’ cuando la realidad es que es el Comité de Distrito de Zárate, porque el Distrito incluye a Zárate, Lima, Escalada e Islas y porque la legalidad así lo determina, y ahora además dejaron de incluir a los limeños como parte de la conducción partidaria. A tal punto llegó la mimetización con el caffarismo que hasta creen que la ciudad de Zárate es todo Zárate’, pero pese a haber sido de la partida inicialmente para la presentación del acuerdo mayoritario, los afiliados limeños decidieron dar marcha atrás.
El pasado 21 de octubre un grupo de afiliados, que sin dudas constituyen la militancia orgánica de la ciudad de Lima, comunicaron que ‘en total desacuerdo con los procedimientos realizados para la conformación de la lista de candidatos para autoridades de comité de distrito UCR Zárate, ajenos a los procedimientos establecidos en la carta orgánica y fuera de todo proceso democrático habitual, presentamos nuestra renuncia a la actual comisión de comité de circuito Lima de la UCR (periodo 2020-2022), así como también a nuestra candidatura para autoridades del citado comité para el periodo 2022-2024, según corresponda a cada caso’.
Más allá de las curiosidades del caso, entre las que se incluyen el haber sido partícipes del acuerdo al presentar la lista para el Comité de Circuito junto a la del Comité de Distrito y haber sido parte de la conducción partidaria hasta entonces, que sin dudas los hacen responsables de la situación actual, lo más llamativo de la misiva es el masivo paso al costado dado por los radicales limeños, lo cual es un hecho demasiado poco frecuente en el radicalismo zarateño, donde la distancia entre el dicho y el hecho cada vez es mayor.
Pero por si esto fuera poco, quien también anunció su renuncia, aunque todavía no se hizo efectiva, es el propio presidente del Radicalismo zarateño, Carlos Bordachar… quien también es oriundo de Lima.
El titular partidario compartió unas reflexiones para con su grupo interno que conduce y (al parecer) seguirá conducirendo el Partido los próximos dos años, y les dijo ‘Luego de señalar episodios preocupantes noto como respuesta un total desdén…. Me pregunto no tienen que dar explicaciones quienes durante días se negaron en forma tajante a discutir la integración de la lista y en muy pocas horas la formaron sabiendo que no existía un total consenso??? Que fue lo qué pasó??? Altanería, soberbia, intereses personales??? Pasan los días y nadie se hace cargo de dar respuestas. He dicho que me tocó asumir en medio de una interna dura que a NADIE de mis antecesores tuvo que afrontar, con el total apoyo y colaboración del grupo se logró (no por cualidades mías) un importante triunfo. Estuvimos orgullosos de haber sido elegidos por el voto de los afiliados…. Hoy nos negamos a votar dentro del mismo grupo…. Evidentemente mi gestión no ha servido.. No he logrado revertir esto… Por tal motivo a mi regreso presentaré formalmente mi renuncia a la presidencia del comité de Zárate, Lima y Escalada. Buenas tardes’
Los efectos prácticos de la renuncia son casi nulos ya que es inminente el recambio de autoridades, los efectos políticos son de magnitud y nadie puede prever, a ciencia cierta, cuáles serán las consecuencias.
Cierto es que el Radicalismo zarateño lleva mucho tiempo apostando al pensamiento único y al cercenamiento de las discrepancias internas, de hecho fueron ejes de críticas de muchos de quienes hoy han decidido acallarlas y sumarse a la conducción partidaria, y que las autoridades locales son corresponsables de ello. Acá hay responsabilidad compartida, aunque de diferente magnitud.
El Radicalismo local aún le debe explicaciones a la ciudadanía por haber propuesto a una extrapartidaria de ideología y accionar antirradical manifiesto, Lorena Bustos, como candidata propia en una elección en la que Juntos por el Cambio no le ofreció a la ciudadanía ningún afiliado radical como candidato.
Mientras que algunos afiliados radicales zarateños crecían en proyección personal fuera de Zárate, el Radicalismo zarateño decrecía en su influencia hacia el interior del Distrito, realidad que no solo se veía en los representantes populares en el Concejo Deliberante sino también en los militantes dentro del Comité local.
Hoy hay quienes ya no quieren ser parte de ello y decidieron dar un paso al costado.
Hoy el Radicalismo zarateño se rompió.
¿Será esto el comienzo de una verdadera renovación en el Partido? ¿Será esta la razón de una nueva intervención al Comité local?
Hace mucho tiempo que el Radicalismo zarateño se viene mirando el ombligo a partir de proyectos personales que, como en un efecto derrame involucra a algunos otros afiliados, y que cuando la taza deja de llenarse deja de derramar… y el problema no es que la taza la sigan teniendo por el asa siempre los mismos (que no deja de ser un problema en sí mismo), el problema es que nadie se hace cargo de asumir que los zarateños ya no quieren beber de esta taza.
¿Dirá algo al respecto Sandra París, máxima dirigente partidaria en la cual se referencia gran parte de las conducción actual y futura de la UCR local o guardará silencio como a finales del año pasado con la traición de Lorena Bustos? ¿O para ella no fue una traición? o ahora ¿Ante la renuncia masiva a los cargos partidarios de los afiliados limeños?
Sí, el Radicalismo zarateño se rompió. Por una vez, después de mucho tiempo, le hicieron caso a Leandro Alem.
Ojalá también le hagan caso y entiendan que como él dijera ‘¡Ah! Cuánto bien ha podido hacer este partido si no hubiesen promediado ciertas causas y ciertos factores… ¡No importa! Todavía puede hacerse mucho. Pertenece principalmente a las nuevas generaciones. Ellas le dieron origen y ellas sabrán consumar la obra. ¡Deben consumarla!’
Si no cambian las acciones, si no cambian los actores, será muy difícil que aquello suceda.
