Yo no acepto el acuerdo, soy radical en contra del acuerdo, soy radical intransigente…
Leandro Alem
En la noche del viernes pasado el Radicalismo se dedicó a lo que más le gusta y mejor sabe hacer, las elecciones internas, bien dicen en los Comités que las elecciones generales son esas que suceden entre interna e interna, y cuando nadie lo avizoraba por la virulencia verbal de los últimos meses, hubo acuerdo entre los diferentes sectores, y si los caciques acuerdan los indios también deben hacerlo, guardarse en el bolsillo las críticas vertidas, y hacer como que nada pasara. De hecho dejaron trascender que las negociaciones sobre el acuerdo local no se negociaba en Zárate ni por gente que viva y vote en Zárate, pero donde manda dirigente provincial no opina dirigente local.
Así fue en Zárate en donde acordaron, aunque parezca imposible, los sectores de Adelante, referenciado en Sandra París y Evolución, liderado por Luis Rannelucci. Lejos quedaron las acusaciones cruzadas en la última elección interna e incluso en las PASO.
Pero el acuerdo no se alcanzó porque ‘En tiempos difíciles donde el país necesita del trabajo mancomunado de los partidos políticos y todos trabajando unidos para salir de esta crisis que agobia, con un 51% de gente que vive en la pobreza, 41% bajo la línea de indigencia, los radicales optamos por la unidad’, según ‘señaló la dirigente provincial Sandra Paris a los distintos medios’, si esa fuera la razón a eso dedicaría su labor legislativa el representante radical local, sin embargo Toncovich privilegia ser un gestor de lujo para los reclamos barriales por la impresentable gestión de servicios públicos municipales y ser un relacionista público para el reconocimiento de personas y entidades locales, pero sobre la pobreza, la indigencia y demás en el partido de Zárate, nada de nada. Puro discurso, nada de acción.
La realidad es que como José Hernández le hiciera decir al gaucho Martín Fierro, ‘Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos se pelean, los devoran los de afuera’, el temor a la devoración externa es lo que los une. No existe un proyecto político compartido porque el Radicalismo no tiene proyecto político, pero el temor a ser subsumidos en PRO es mucho más que la realidad actual, aunque esto parezca imposible ya que la independencia de la UCR de Zárate es nula, fue lo que generó la unión de los que hasta ayer nomás parecían ser agua y aceite.
El acuerdo, por lo contranatura que es, tiene muchas curiosidades, algunas de las cuales trataremos en las próximas líneas.
En primer lugar es de señalar que, si la Junta Electoral lo valida en los próximos días, quien conducirá el Radicalismo zarateño una vez más será Leonardo Vandenbosch, quien entre los méritos de su gestión anterior tiene el haber logrado que el Radicalismo local ubicara tan solo un representante propio en el Concejo Deliberante en 2019, sin siquiera poder garantizar su propia candidatura tras la derrota electoral de la candidatura de Sandra Paris a Intendente en la PASO local en Juntos para el Cambio. Para los desmemoriados, por acción del tiempo o de la voluntad propia, cabe remarcar que aquella candidata era Lorena Bustos, la misma que ‘dirigiéndose a la precandidata a Intendente del Frente de Todos Edda Acuña sostiene ‘me duele en el alma no ir con ustedes en la lista, me duele Edda, pero nadie nunca me lo propuso’, y más adelante agrega que ‘yo para relleno no iba a ir más. Yo cuarta, quinta, sexta lugar no iba a ir, quiero ir para entrar […] la verdad que me siento una mierda […] voy a trabajar para estar en esa banca’ porque ‘vengo de cuna peronista, amo a Cristina’. Y la misma que dos años después de asumir como concejal traicionó (¿o no?) su mandato y votó junto al Frente de Todos la Presidencia del Concejo Deliberante para Aldo Morino, sin que nadie haya dado explicaciones al respecto aunque hayan transcurrido ya más de diez meses. Evidentemente los afiliados radicales locales, o al menos aquellos que se prestaron al manoseo de las negociaciones ajenas, ya que asamblea de afiliados no hubo, comparten el accionar previo de Vandenbosch y proponen que una vez más conduzca los destinos partidarios. Habrá que seguir con atención las próximas PASO para ver si supera su triste actuar previo.
El segundo punto a marcar es la llamativa ausencia (¿Será relacionada con el punto anterior?) de afiliados con domicilio en Lima como candidatos a la conducción partidaria. Ya dejaron de lado la estupidez de llamar ‘Comité de Distrito Zárate, Lima, Escalada e Islas’ cuando la realidad es que es el Comité de Distrito de Zárate, porque el Distrito incluye a Zárate, Lima, Escalada e Islas y porque la legalidad así lo determina, y ahora además dejaron de incluir a los limeños como parte de la conducción partidaria. A tal punto llegó la mimetización con el caffarismo que hasta creen que la ciudad de Zárate es todo Zárate.
Un tercer punto es como se le escapó la tortuga a los cultores del legalismo y el discurso de aplauso fácil que no ponen en práctica cuando deben hacerlo. Si realmente creen en lo que dicen y están convencidos que la igualdad entre hombres y mujeres debe ser tal, y por ende comparten los valores que llevaron a los legisladores a aprobar la ley de paridad que establece que los cargos deben intercalarse entre mujeres y hombres, uno y uno, ¿Por qué entonces presentan una lista en la que se incluyen dos mujeres, Marisa Núñez como Vicepresidente y Marianela Castiglione como Secretaria General?
¿Será porque, como cuarto punto, no hay tantos afiliados dispuestos a ser parte de la claque del oficialismo local? ¿Será porque el oficialismo no alienta la participación de los afiliados tal como proclama en sus discursos? Es llamativo ver como cada lista partidaria, salvo casos sumamente particulares, se trata de meter todos los nombres en un bolillero e ir sacando para ir posicionándolos como candidatos, reservando claro está, ciertos puestos de relieve para los más fieles.
En quinto lugar es más que llamativo que ni Sandra Paris ni María Elena Gallea estén dispuestas a ser de la partida en la lista local para reconstruir un Radicalismo que, a todas luces, se nota escuálido y falto de ideas, sin discusión interna, y con limitadísimas capacidades para discutirle al PRO zarateño el liderazgo de Juntos para el Cambio. Pareciera que están dispuestas a seguir en su lógica personal aunque esto signifique que en términos locales sean tan solo actores de reparto en una obra ajena. Ejemplo de ello también lo es el reconocimiento a la labor desarrollada por el actual concejal Norberto Toncovich, quien ocupa el puesto 19 en una lista de 20 personas. La última es Irene Guehenneuf, quien hace menos de un año dejó la banca de concejal, sin gloria y dando bastante pena, después de ocho años de gestión.
Hay varias cuestiones más a resaltar pero creemos que es suficiente por ahora, a fin de cuentas se trata de una lista muy parecida a la de frascos con etiquetas de las droguerías. Lista de muchos que no alienta pasión de justicia y a su influjo gobierna su vida que de radicales solo tienen la adscripción a un partido.
Que el Radicalismo zarateño es parte de muchos acuerdos con el oficialismo local nadie tiene ninguna duda aunque no se expliquen y se nieguen, dado el poder que asumió Abel Furlán en la política local ¿La vuelta de Vandenbosch a la Presidencia del Radicalismo es el avance del poder del líder de la UOM más allá del Justicialismo local dada la militancia compartida entre ambos dirigentes en el ámbito sindical? Lo que ocurra de acá a las elecciones dará respuestas a este y otros interrogantes.
Decía Leandro Alem ‘Nunca he practicado la idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí, hay una tercera fórmula que es la verdadera: en política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, no se hace nada’, nosotros tampoco, sin embargo muchos sí, y varios de ellos van a formar parte de la conducción del Radicalismo zarateño por los próximos dos años.
Perdonalos Leandro.

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