En los primeros versos de la primera canción de ‘Honestidad Brutal’, Andrés Calamaro se pregunta ‘¿quién escribirá la historia de lo que pudo haber sido?’ y a la luz de los últimos acontecimientos ocurridos en el país, lo más preocupante no es esto sino la historia que están escribiendo con lo que fue.
El senador nacional José Mayans, quien lleva en el cargo nada menos que 21 años ininterrumpidos tras haber sido 14 años consecutivos diputado provincial, o sea que los últimos 35 años fue solventado por el Estado, afirmó públicamente ‘¿Queremos paz social? Empecemos a parar el juicio este que es vergonzoso’, estableciendo una relación directa entre la acusación realizada por el fiscal y el resquebrajamiento de la paz social. Ahora bien, en esta lógica de pensamiento, según Mayans, esto sería acción del oficialismo en descontento con lo que a su juicio ‘está viciado de nulidad, porque no respetó el debido proceso, porque no respeta la presunción de inocencia y porque agregaron pruebas fuera de término’.
Mayans reformula con su idioma el cántico oficialista ‘si amenazan con tocar a Cristina, qué quilombo se va a armar’.
Lo curioso del caso es que estas declaraciones del jefe de la bancada oficialista se dan tras el intento de atentado perpetrado contra Cristina Fernández, que según el Presidente de la República trajo como consecuencia que ‘la paz social ha sido alterada’. ¿Pero entonces? ¿El resquebrajamiento de la paz social que trajo consigo el intento de atentado es producto de la acusación del fiscal? ¿Es fuego amigo el accionar de Sabag Montiel?
¿Fue un fallido el mensaje de Mayans o fue Honestidad Brutal?
Llamativamente vuelve a poner sobre la mesa el tema de la denominada Causa Vialidad que, desde el jueves pasado, había pasado a un discreto segundo plano. Lo que no es llamativo es que no mencione la cuestión del ajuste neoliberal llevado adelante por el gobierno nacional y popular y que, si fuera ejecutado por un gobierno de cualquier otro color político, recibiría críticas mordaces y amenaza del quebranto de la paz social.
Pero ahora resulta que la paz social la quiebra el alegato de un fiscal. ¿Qué pretende Mayans? ¿Qué la justicia no alcance al accionar de Cristina Fernández? Decía mi abuela que cuando uno tiene el culo limpio no tiene problema en mostrarlo. ¿Cristina Fernández tiene el culo limpio?
En el mismo CD, aunque en otro tema, Calamaro afirma hay ‘demasiada camiseta y cada vez menos gambeta’ y parece describir también parte de la realidad política, aunque en este caso, local.
El pasado jueves en horas de la mañana el Concejo Deliberante debatió durante horas sobre la situación de Milagros Sala y Cristina Fernández, temas de inusitada importancia para Zárate y el acontecer cotidiano de los vecinos zarateños y cuando había que empezar a discutir los temas que tienen relativa incidencia directa en su día a día, al menos para los concejales zarateños, la sesión pasó a cuarto intermedio para hoy, porque los ediles renovadores debían ausentarse y la mayoría oficialista corría peligro. Es tristísimo. Sesionan cada 15 días, cobran centenares de miles de pesos y no pueden terminar una sesión en tiempo y forma.
Eso sí, antes ya habían aprobado un acta vergonzosa de una manera vergonzosa.
Un acta presentada mal y tarde, con errores y horrores que fue aprobada por unanimidad. Según Matilla con 20 votos, pero en el video de la sesión se ve claramente que el concejal Alejandro Cracco no estaba en el recinto. El jueves pasado, cuando alertamos de la irregularidad del acta nos preguntábamos ‘¿Matilla sabe contar hasta 20? ¿Matilla sabe restar 20 menos 1 y en consecuencia decir que los concejales presentes son 19?’. La respuesta es clara. Matilla no sabe contar hasta 20… y los otros 18 concejales tampoco.
¿Tienen dudas? Miren el video.
¿Lo corregirán ahora o seguirán con la farsa? Aunque ahora, previsiblemente, gran parte de la reanudación de la sesión se lo lleve el debate de lo ocurrido el jueves pasado en horas de la noche.
Al respecto el Concejo Deliberante emitió el siguiente comunicado. Mal redactado, con medias palabras y sin el coraje de llamar a las cosas por su nombre.
Afirman los veinte ediles que ‘la democracia se defiende cada día y es tarea de cada vecino y vecina, de cada comunicador y de cada uno de los poderes del estado’ (sic). ¿Por qué la desagregación entre vecinos y comunicadores? ¿Los comunicadores no son vecinos? ¿Por qué los comunicadores y no las comunicadoras? ¿Qué opinará la Comisión de género al respecto? ¿Quién compone los poderes del Estado (que se escribe con mayúsculas)? ¿No son vecinos?

Afirman que ‘como referentes políticos debemos contribuir a la paz social ciudadana’. Si realmente creen en ello lo primero que deben hacer es trabajar, cumplir con las normas y que Mauricio González ocupe su banca que desde hace un tiempo, con la complicidad del Frente de Todos y la mano de obra del presidente del Cuerpo Leandro Matilla, usurpa Tania Caputo. ¿De qué paz social pretenden hablar si obran al margen de la ley? Si la responsabilidad es de cada uno de los poderes del Estado acepten la división constitucional de poderes y entiendan que el Departamento Deliberativo Municipal no tiene competencia para interpretar leyes provinciales.
Si quieren proteger la paz social, demuéstrenlo en hechos. Que no haya habido actos de violencia en Zárate tras el atropello que pergeñaron y cometieron en el recinto del Concejo Deliberante es porque es una pelea interna del Frente de Todos y, afortunadamente, el peronismo ya no resuelve todas sus diferencias violentamente como en el pasado.
‘Demasiada camiseta y cada vez menos gambeta’, mucho título y poco juego, mucha táctica y poca acción.
Tanto a nivel nacional como a nivel local juegan con fuego, y Calamaro lo dijo en Honestidad Brutal, ‘jugando con fuego puede ser que se lastime’… y los argentinos ya no queremos ni nos merecemos más lastimaduras.
