En los últimos días se generó en el Concejo Deliberante un debate en torno a la representatividad por género, y la concejal Tania Caputo enarboló una serie de argumentos más que válidos y valederos para defender la participación de la mujer y el lugar que ésta merece en la administración pública. No compartimos, sin embargo, que esto esté por encima del respeto a la ley. Primero cumplir la ley y luego todo lo demás.
Pero hay ámbitos en lo que la ley no estipula cuál debe ser el proceder y sin embargo de eso Caputo no habló. Primaron más los intereses partidarios y su subordinación al Intendente Cáffaro por sobre la defensa de lo que ella enuncia como valores inclaudicables.
Cuando uno observa el esquema de la plantilla municipal, observa que el 52,9% de los empleados y funcionarios son hombres y el 47,1% restante mujeres, sin embargo el reparto no es parejo.
Hay una verdadera ley del embudo invertido que rige el reparto por género de los puestos municipales, a medida que más arriba se va en la estructura municipal, más hombres y menos mujeres hay.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 72,7% de los Secretarios son hombres.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 80,0% de los Asesores A son hombres.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 60,0% de los Asesores B son hombres.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 85,7% de los Asesores C son hombres.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 75,0% de los Directores Generales son hombres.
En el Departamento Ejecutivo Municipal de Zárate el 60% de los Directores son hombres.
El Secretario y el Subsecretario del Concejo Deliberante, son hombres.
Pero de eso no habló Tania Caputo, porque eso sería criticar el accionar del Intendente Municipal y de quienes la apañan para que pueda seguir usurpando su banca.
Si pretendemos pregonar la participación de la mujer en la política debemos fomentarla, y tener la honestidad intelectual de criticar lo que está mal, lo haga quien lo haga.
Decía Florentina Gómez Miranda ‘Si una mujer entra en la política, cambia la mujer. Si muchas mujeres entran en la política, la que cambia es la política’, y para lograrlo no solo hay que decirlo, hay que hacerlo.
No la escuché a Caputo criticando públicamente que los Secretarios hombres son más del doble que las Secretarias mujeres.
No la escuché y creo que no la voy a escuchar porque no se cree en lo que se dice, sino que se lo utiliza momentáneamente para sacar un provecho personal circunstancial.
Por eso no alzó la voz para criticar la situación vivida en el Consejo Escolar donde no se siguió su principio para el reemplazo del Consejero renunciante.
Se llenan la boca hablando de la posverdad y las fake news, y su defensa de la igualdad de género es una fake news en sí mismo porque pretenden instalar una verdad a partir de premisas falsas cuando lo que buscan en realidad es desinformar.
Aplican entonces la segunda ley de embudo… pretenden tomarnos por boludos.
