La noticia publicada en todos los medios de comunicación es el crecimiento de los casos de COVID-19 en el país, y las autoridades buscan encontrarle una explicación al fenómeno. Están quienes creen que la explicación está en la circulación de nuevas variantes, otros entienden que la razón fundamental es la llegada de los primeros fríos e incluso hay quienes opinan que la causa raíz es la vuelta a la presencialidad plena en la mayoría de los trabajos. En cualquier caso, y por la razón que fuere, el dato objetivo es que los casos crecen en todo el país.
Sin embargo para el mismo período los casos zarateños pasaron de 318 contagios a 165 en el segundo registro y de allí a 79 casos en el último informe del 8 de mayo. En el período en el que en Argentina los casos subían un 110%, en Zárate se reducían más de un 75%.
¿Es esto una buena noticia? No. Se trata de la manipulación de las estadísticas a las que son tan afectos en el gobierno Cáffaro.
Esto no es más que la comprobación de la mentira oficial en que discurre la gestión de Osvaldo Cáffaro. De hecho en ese plazo bajaron la brecha entre la información oficial y la que el Municipio comunicó a los vecinos de 500 casos positivos a 362, y aun así, informando más casos que los reales, los positivos en Zárate ‘bajan’.
En este plazo temporal la tasa de positividad se redujo un tercio, aunque la caída de los casos sospechosos fue de ‘apenas’ el 23,3%.
Según reporta Infobae, ‘en el mismo período, en tanto, el ritmo de vacunación también creció para todas las dosis disponibles en el país: desde el 17 de abril hasta el 8 de mayo se aplicaron 59.683 primeras dosis, 185.707 segundas dosis y 1.615.390 terceras dosis, o dosis de refuerzo. Esto significa que, en cada uno de los casos, la aplicación de vacunas aumentó 0,15%, 0,50%, y para la 3ra dosis 8,14%, respectivamente.’
En Zárate, como era de prever, no fue así.
Aquí las primeras dosis aumentaron un 6,1%, las segundas un 26,3% y las terceras dosis tuvieron una brusca caída del 18,3%. La lógica de la pandemia indica que a mayor vacunación menor cantidad de casos y menor tasa de internación. Zárate contraría la lógica. En Zárate cae la cantidad de vacunados con refuerzo y cae la cantidad de contagios, una rara avis de la epidemiología. ¿Por qué será?
Lamentablemente Zárate no cuenta con responsables en el Departamento Ejecutivo Municipal que puedan explicar qué es lo que sucede, ni con ediles con coraje que exijan dichas explicaciones en nombre de sus representados. Es decir los concejales son cómplices de la situación por acción u omisión.
Mientras tanto, Zárate sigue yendo a contramano.
¿Hasta cuándo? ¿Será como siempre hasta ahora que cuando los casos crecían abruptamente en el país en Zárate lo hacían de manera moderada y que cuando se reducían, la caída local era más suave? ¿Por qué no se pueden hacer las cosas bien?
¿Cuál es la realidad de la situación sanitaria de Zárate?
Ir en contramano es peligroso, no solamente por estar consumando una infracción sino, fundamentalmente, porque los riesgos de ‘pegársela’ son enormes… y parece que esa adrenalina le encanta al gobierno municipal.
