En la sesión pasada del Concejo Deliberante ocurrió una cosa por demás curiosa. Tal como estaba pautado en el Orden del Día, se trató el Expediente 100/22, del Interbloque JUNTOS-JUNTOS-UCR en el que se solicitaba que el Departamento Ejecutivo municipal ‘informe quien cumple la función del Secretario de Salud’. Proyecto por demás curioso, porque es increíble que un ciudadano no sepa quienes son los funcionarios que se encargan de administrar sus cuestiones y mucho más inadmisible es que los concejales, como parte del gobierno, no sepan quienes son los funcionarios municipales.
Esta información, para la que la oposición presentó un proyecto de resolución, debería ser pública. ¿En qué cabeza cabe que un ciudadano no pueda saber quién está a cargo de sus cosas? ¿Alguien puede pensar que no pueda saber quién es el Ministro de Salud de la Nación? Sí, el Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro y su claque de focas aplaudidoras que, una vez más, hacen la del tero… andan gritando por todos lados mientras sus huevitos los tienen a seguro en otro sitio. Todo muy zoológico.
Lo hemos contado muchas veces, desde el ocultamiento de la salida de la Secretaría de Salud de Rosana Núñez, el Municipio escondió cada arribo y cada partida de responsables del área de Salud, y mucho menos dio explicaciones del porqué de tales recambios. En este caso hace más de dos meses que Zárate no tiene Secretario de Salud, ya el 3 de marzo lo contábamos, y el Concejo Deliberante lo abordó más de dos meses después. Un poco ‘raros’ los tiempos del Concejo.
Y cuando uno creía que esta era una cuestión de forma, que se aprobaría el proyecto por unanimidad, el oficialismo aplaudidor no acompañó la propuesta de la oposición. Algo por demás provocativo, puesto que el proyecto no debiera haber existido en un Municipio normal, en el que los gobernantes accionan de manera transparente y de cara a los vecinos, donde estos tienen acceso a la información municipal sin tener que mendigarla. No solo avalan que el intendente Municipal viole la ley, y de lo cual deberán rendir cuentas ante la Justicia llegado el caso, sino que además cuando alguien alza la mano para impedirlo, tímidamente por cierto, eligen ponerse del lado del delincuente.
Las foquitas prefirieron actuar demagógicamente y apoyaron que Lima tenga una guardia de 12 horas, aunque la unidad sanitaria (porque aunque les guste llamarlo Hospital Intermedio no es más que una Unidad Sanitaria) no tenga responsable al igual que el área de Salud, porque Medina no cobró en el mes de abril, ni tampoco Enjuto… Longás ni siquiera aparece en la nómina municipal, y esa es la razón del comienzo del fin del último trío que se hizo cargo (guiño guiño) de la salud local.
Pero si el oficialismo rechaza conocer oficialmente quién está al frente de la Secretaría de Salud es porque lo saben, aunque es de dudar porque solo saben lo que les cuentan y les cuentan muy poco, más bien les dicen qué hacer, o porque en su ignorancia, quien dirige los destinos de la Secretaría de Salud, y del resto de las Secretarías, es el Intendente Municipal.
Según el punto 7 del artículo 108 de la Ley Orgánica de Municipalidades, constituyen atribuciones y deberes en general del Departamento Ejecutivo ‘Concurrir personalmente, o por intermedio del secretario o secretarios de la intendencia, a las Sesiones del Concejo cuando lo juzgue oportuno, o sea llamado por Decreto del Cuerpo, con una antelación de cinco (5) días para suministrar informes. El Intendente podrá tomar parte en los debates, pero no votar. La falta de concurrencia del Intendente ó Secretarios cuando haya sido requerida su presencia por Decreto, o la negativa de ellos a suministrar la información solicitada por dicho Cuerpo, será considerada falta grave’. En consecuencia, y partiendo de la base que las foquitas que ejercen de concejales no pretenden vivir en la ignorancia ni son cómplices del ocultamiento del Intendente, al no haber ningún colaborador, es imperioso pedir la interpelación del Intendente Municipal para que venga a hablar de la realidad de la salud local…
La situación es de semejante gravedad que se torna imperiosa.
La falta de un Secretario de Salud implica que nadie se haga cargo de la falta de médicos en el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro como ocurrió el pasado sábado, cuando los vecinos no tuvieron atención médica en el nosocomio municipal o que no se asignen las becas IRAB (Infecciones Respiratorias Agudas Bajas) y otras becas de Contingencia de la Provincia de Buenos Aires, que son modalidades precarias de contratación de trabajadores para épocas del año en que se producen infecciones de ese tipo. Lo mismo que suele hacer el Municipio siempre, pero ahora amparado por la Provincia.
¿Tendrán los concejales responsabilidad para cumplir con su deber?
El concejal Toncovich afirmó públicamente que ‘Los vecinos merecemos saber qué política pública está implementando el Intendente Cáffaro en materia de salud YA’. Concejal presente un pedido de interpelación del Intendente Municipal para que explique ante los representantes del pueblo qué política pública está implementando en materia de salud. Al fin de cuentas usted es el único atento en la sesión mientras algunos compañeros suyos están atentos a sus teléfonos o ni siquiera están en sus bancas.
Pero la citación debe ser a una sesión especial, basta de convocar a funcionarios para que hablen entre cuatro paredes donde solo se pueden enterar los concejales presentes. Asuman el poder que tienen, que dicen tener, y actúen en consecuencia.
¿Tendrán los concejales el coraje de hacer lo que se debe hacer?
¿Tendrá Osvaldo Cáffaro la honestidad de dar la cara?
¿Tendrán los concejales el valor de exigirlo?
¿Se sentará el Intendente al frente de los vecinos y sus representantes para rendir cuentas?



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