Hace unos días, al hablar sobre la diputada de Juntos por el Cambio (JxC) de la Provincia de Córdoba Gabriela Brouwer de Koning, afirmábamos que ‘Para ser Diputado no basta con cumplir lo que preceptúa el artículo 48 de la Constitución Nacional, también hay que cumplir con el espíritu de la norma y la voluntad del constituyente, esto es, estar preparado en serio para ser Diputado de la Nación.’, pues bien, para ser concejal ocurre lo mismo.
No basta con ser conocido, tener buena reputación o trabajar en causas nobles, hay que estar preparado para legislar, es decir gobernar, que en última instancia es lo que realiza un edil. Para ser concejal hay que prepararse y aprender a serlo. Máxime cuando los municipios han adquirido una complejidad, tanto por el volumen de su accionar como por el dinero de los vecinos que se administra, es preciso que quienes se postulen para ser gobernantes se hayan preparado para ello.
¿Esto significa que estamos proponiendo una ‘carrera política’? No, pero esto tampoco debe dar lugar a la improvisación y el posibilismo, realidades que van de la mano tanto más cuando uno no está capacitado e improvisa, apela al posibilismo para autojustificarse.
¿A qué viene esto? Al diálogo que mantuve con el concejal de Juntos por el Cambio, Marcelo Pastore, en el final del año 2020 a través de las redes cuando el edil informó que ‘denuncié al comercio de la calle Mitre 951, por venta de artículos de pirotecnia prohibidos en la ordenanza 4820’. Ante esta realidad, que sin duda es para felicitar tal y como lo hicimos en las redes, cabe preguntarse ‘¿Por qué no cumplieron la Ley Orgánica de Municipalidades? ¿Por qué ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio?’, porque todas las normas están para cumplirlas y, en caso de creerlas equivocadas, procurar modificarlas, pero en ningún caso Argentina tiene un sistema legal ‘a la carta’ en donde uno elige qué cumplir y qué no.
Tal como se organiza nuestro país, todas las normas están para cumplirse. Si creemos que el camino es otro, y bienvenido sea el debate acerca del rol del Estado en la organización de la sociedad y la discusión acerca de la prevalencia del interés personal por sobre el comunitario y viceversa, debemos discutirlo, pero en ningún caso es tolerable que desde los propios estrados gubernamentales se fomente una doble vara a la hora del respeto a la ley.
Y esto es lo que hace el concejal Pastore, exigir el cumplimiento de ciertas normas a los otros y autopermitir la violación de otras en los suyos, ya que pregona el ‘blanco y negro’, realidad de muy difícil sustento ya que las cuestiones son excluyentes. En el respecto a la ley hay blanco y negro. Se la respeta o no se la respeta y se la viola. Se actúa justado a derecho o al margen del mismo. Y como hemos dicho los 19 concejales que participaron de la sesión el pasado 13 de diciembre lo hicieron al margen de la ley.
Porque la norma es clara, el artículo 18 de la Ley Orgánica de Municipalidades dice ‘En la fecha fijada por la Junta Electoral, se reunirá el Concejo Deliberante en sesiones preparatorias, integrado por los nuevos electos, diplomados por aquélla y los Concejales que no cesen en sus mandatos y procederán a establecer si los primeros reúnen las condiciones exigidas por la Constitución de la Provincia y esta ley. Las sesiones serán presididas por el Concejal de mayor edad de la lista triunfante.’, y los concejales participaron de una sesión convocada por Ana Laura Allemann, quien no tiene autoridad jurídica para dicha convocatoria.
Entonces se apela al posibilismo, que es la mejor forma de querer hacer creer que se hizo algo cuando en realidad no se hizo nada, es la mejor forma de disfrazar la propia incapacidad. ‘Hicimos esto que es lo mejor que podíamos hacer’… no, a veces lo mejor es no hacer nada. Hubiéramos hecho algo diferente, pero éramos minoría… Está mal ir, pero si no íbamos estaba peor…
Al igual que en los orígenes del Radicalismo las opciones son la intransigencia o el contubernio, y los ediles eligieron la negociación espuria al margen de las normas.
Afirma Pastore ‘a mi modo de ver, la irresponsabilidad mayor, hubiese sido el no estar presentes en la sesión argumentando, aunque respeto tu opinión, una diferencia de dos días que no cambiaban, en absoluto, el resultado final.’ No entiende Pastore que no es una cuestión de tiempos, que la diferencia está entre respetar o no la ley.
Imaginemos un chofer de colectivo que sale un rato antes de su plataforma porque hay anuncio de mal tiempo en el viaje, entonces para evitar la tormenta arranca unas horas más temprano. Llega un pasajero a la hora de su pasaje para poder reunirse con su familia y no puede viajar porque el colectivo ya salió. Reclama, y los responsables de la empresa de transporte le responden ‘la irresponsabilidad mayor, hubiese sido el tener que estar en la ruta con la tormenta, una diferencia de algunas horas no cambia, en absoluto, el resultado final, el colectivo llegó al destino’. Es un argumento ilógico, porque el pasajero quedó a pie.
La parte que no se comprende del planteo de Pastore es la falta de autocrítica. De arrepentimiento. Lo difícil que le resulta reconocer que se equivocó y que va a hacer posible para remediarlo. En lugar de hacer eso se insiste en el error, que lamentablemente no se reduce a la violación de la Ley Orgánica de Municipalidades en el artículo 18, sino también por ejemplo, de la Ordenanza 4507, de propaganda política, o de su responsabilidad como funcionario público respecto a la violación, por parte del Departamento Ejecutivo Municipal, del inciso 18 del artículo 108 de la propia LOM.
Este mismo posibilismo es el que los hizo cómplices del usurpador Morino tanto en su no elección como presidente del Cuerpo como en su ‘acuerdo’ para no tratar la Ordenanza Impositiva.
Parafraseando a Buenaventura Durruti, ‘con quienes violan la ley y hacen trampa no se discute ni se negocia, se los combate’… pero dudo que conozcan a Durruti.
Como dijera Leandro Alem, ‘Nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política, como en todo, se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡no se hace nada!’.
¿Usted de qué idea participa Pastore?






