En la Provincia de Buenos Aires la Ley 13.927 adhiere a la Ley Nacional 24.449, que es la Ley Nacional de Tránsito, y como su nombre lo indica, regula las cuestiones referidas a la vialidad en el país.
La ley nacional establece en su Artículo N° 30 Inc. F que: ‘Los automotores deben tener los siguientes dispositivos mínimos de seguridad […] Vidrios de seguridad o elementos transparentes similares, normalizados y con el grado de tonalidad adecuados’, y el Decreto que reglamenta esta ley, el 779/95, en su artículo 30 del Anexo 1 especifica las condiciones ‘mínimas’ de seguridad exigidas para los automotores y en su Inc. F especifica: ‘”Todo vidrio de seguridad que forme parte de la carrocería de un vehículo deberá cumplir con lo establecido en el Anexo F – “Vidrios de Seguridad para Vehículos Automotores” – “Prescripciones uniformes de los vidrios de seguridad y de los materiales destinados para su colocación en vehículos automotores y sus remolques”- de la presente, complementado por la Norma IRAM-AITA 1H3’.
Y ¿Cuáles son estas especificaciones? La normativa es clara al respecto, afirma que ‘La transmitancia regular medida conforme al apartado 1.9.1.2. que antecede no debe ser inferior al SETENTA Y CINCO POR CIENTO (75%) en el caso de los parabrisas, ni inferior al SETENTA POR CIENTO (70 %) en el caso de los vidrios que no sean parabrisas’.
La ley es clara, algunos vidrios de los autos del Municipio no.
Baste con ver la mayoría de los vehículos de la Dirección de Prevención Urbana y, además, los propios vehículos en los que se moviliza el Intendente Osvaldo Cáffaro, todos ellos con los vidrios polarizados. En muchos de esos casos parecieran no cumplirse las legislaciones vigentes, ¿Las cumplen? ¿El municipio considera que cumple la ley? No basta con decir que pasan la Verificación Técnica Vehicular (VTV) porque el polarizado de los vidrios implica una observación, no su rechazo.
Quizás la llegada de Daniel Giordanengo a la Dirección de Tránsito, un especialista en la materia ¿?, ponga en regla esta irregularidad, aunque su comienzo no aventura las mayores esperanzas puesto que no fue informada oficialmente su designación y, mucho menos, se hizo público el Decreto de su designación puesto que el Municipio sigue incumpliendo la obligación legal de contar con un Boletín Oficial de libre acceso para la ciudadanía. Quizás esto también se vea modificado a partir de los restantes cambios que ha habido en la plantilla municipal, el tiempo dirá si nos aventuramos a un futuro mejor.
Pero difícil que pueda organizar el caótico tránsito local o hacer cumplir las leyes si ni siquiera pudo organizar su propia oficina al colocar enfrentadas dos parejas de escritorios, sin cumplir con el distanciamiento mínimo indispensable y quienes están a la par están a menos de un metro uno del otro.
¿Qué pasará entonces?
Mientras tanto los móviles de la Dirección de Prevención Urbana, la DPU, la que pagan todos los vecinos, siguen circulando incumpliendo la ley y haciendo lo que pueden hacer dada la incompetencia de las autoridades.
El pasado martes concurrieron al Club Pellegrini porque un vecino denunció que habían ingresado algunos sospechosos al vacunatorio. Según dicen las noticias, se observó a los sospechosos a través de las cámaras (que por cierto eran las cámaras del Parque Urbano porque no pusieron cámaras para cuidar las vacunas) y pudieron detener a uno. Lo curioso es que el Municipio no haya dispuesto una consigna de seguridad en el lugar. Me parece que Cimiotta no está entendiendo como es la cuestión. Que él se haya contagiado dos veces y haya podido sortear la enfermedad sin mayores dificultades no significa que la gente no quiera vacunarse.
Incluso si le preguntara a su empleada y amiga, seguramente también querría vacunarse pese a que se contagió y recuperó pese a que siga dando positivo, según él ‘por la resistencia viral de haberse recuperado hace poco tiempo’, algo por demás curioso y que viene a reescribir lo que sabíamos de COVID-19.
¿Qué cree Secretario? ¿No es necesario cuidar las vacunas? ¿No es imprescindible hacerlo? Le cuento, por si no sabe, que en Zárate circulan audios por las aplicaciones de mensajería que ofrecen vacunas en venta, y de hecho en varios lugares del país han detenido a quienes intentaban hacerlo. Atento a que hay seguridad en el Corralón ¿En serio le parece más importante cuidar un rastrillo o un tractor que una vacuna? O una moto, porque el predio donde guardan las motos en Perú y España lo cuidan bien. ¿Tendrá relación con lo que denunciáramos tiempo atrás?
¿Cómo dejar todo en manos de los operadores de las cámaras que están como verdaderos ‘pulpos’ tratando de ocuparse de todo? Quizás tampoco lo sabe Secretario. ¿Sabe cuántos operadores había ayer en la sala de cámaras? 2. Sí, dos, para los centenares de cámaras que tiene el Municipio. Y los serenos cuidando herramientas.
¿Ve cuáles son las consecuencias de no cuidar a los empleados? Hoy la mayoría de los empleados de la DPU están contagiados o aislados.
Usted, que es el referente local del Partido Solidario, debería saber que la solidaridad se la debe a los vecinos, no al Intendente… pero no es lo único que no sabe.
Cimiotta de seguridad no sabe. De COVID-19 tampoco. Hasta el momento solo sabe de fiestas clandestinas, ¿Lo va a mantener en el gabinete señor Intendente?
Señor Cimiotta, si el Intendente no lo echa, tenga dignidad y échese.
PD: ¿Sabe qué pasa? No es cuestión de salvarse solo, no es cuestión de hacer la personal. Lo importante no es que usted se vacune, lo importante es que todos nos vacunemos, todos. No solo los amigos del poder.



1 comentario
Pingback: La nube de pedos es grande – Príncipe del manicomio