La historia no se repite pero suele tener ciertos ciclos en donde nos ubicamos en un lugar de similares características a lo anterior pero algo diferente. Un ejemplo de ello es la utilización política del deporte para potenciar una gestión política desprestigiada, como una suerte de lavado de cara del régimen imperante. Ejemplos de ellos pueden ser los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936, o el Mundial de Fútbol de Argentina, en 1978.
Reconociendo diferencias con estos casos, el gobierno municipal de Zárate parece encarar esta misma lógica en 2021. Una vez más se monta en el fetiche deportivo del Intendente Cáffaro, Zárate Basket, para procurar mostrarle a la ciudadanía que el gasto en el que incurre tiene sus frutos. Aunque cada vez tenga menos de Zárate, porque si hay algo que caracteriza al equipo desde que comenzó su participación el pasado viernes con victoria frente a Belgrano de San Nicolás es que solo Damián Pineda y Facundo Pascolatt (aunque este último no sea estrictamente zarateño), más algunos juveniles que no tendrán protagonismo, sean de Zárate. El resto de la estructura funciona como una franquicia donde el Municipio de Zárate pone dinero y contrata un show deportivo para que actúe en su nombre.
En 2019 el nombre oficial del equipo de básquet en términos municipales, Básquet para todos, tenía presupuestados $1.834.300,00 anuales, y le terminó costando a los vecinos zarateños la friolera de $14.961.205,50, es decir, se gastó un 815% más de lo que estaba especificado en el Presupuesto Municipal Ejercicio 2020, si bien el Concejo Deliberante aprobó un artículo (en rigor de verdad lo autoriza la Ley Orgánica de Municipalidades) que le permite al Intendente modificar partidas del presupuesto y luego el mismo Concejo Deliberante, aunque con otra composición tras el recambio de autoridades de 2019, aprobó la reasignación de partidas porque como dijo Ana Laura Allemann ‘los vecinos nos eligieron cuatro veces’.
Para tomar noción de los montos, mientras a Zárate Basket le dieron $13.126.905,50 más de lo que tenía asignado, a la Secretaría de Seguridad le quitaron $29.437.470,35 de los que tenía presupuestados. Cada uno saque las conclusiones de porqué estamos como estamos.
Esto tiene que ver, fundamentalmente, con los gastos operativos logísticos que demanda desplazarse para jugar y altos montos de sueldos de varios de los jugadores, que por cierto son mucho mayores a los que cobran los empleados municipales y en algunos casos más que duplican lo que cobran muchas enfermeras municipales, por ejemplo. Esto también explica, en parte, porqué estamos como estamos.
Pero este año no parece ser diferente. Comenzaron por destinar, en el Presupuesto Municipal Ejercicio 2021, $15.073.500,00 y si la partida tiene un incremento similar al de 2020 alcanzaría la escandalosa cifra de $122.944.846,05. Si bien esto no es más que un ejercicio matemático intelectual, la forma de proceder histórica del Gobierno Cáffaro hace que esta alternativa no pueda ser descartada. Sobre todo destinando más de quince millones de pesos al equipo profesional de básquet en plena pandemia.
Lo que lo hace diferente es que el propio Municipio está dispuesto a violar los protocolos que instituyó, permitiendo la presencia de público en el Carlos Vasino, como en el amistoso que se jugó días atrás con la presencia del propio Intendente Cáffaro, tal como lo reconociera el relator oficial Diego Castro, aunque al darse cuenta de su error procuró matizar su afirmación señalando que eran miembros de los equipos. Pero la propia transmisión oficial de la Confederación Argentina de Basquetbol exponía a cada rato la presencia de público en la cancha y se escuchaba el sonido de fondo.

También lo hace diferente la contratación de un ex pivot de la selección boliviana de básquet, Raúl Salvatierra Vaca, lo que demuestra claramente que el objetivo no es la construcción de un proyecto sino la obtención de un resultado.
Ya no están varios de los jugadores que ‘dejaban todo’ por Zárate Basket, y la apuesta vuelve a pasar por jugadores foráneos en pos de ‘regalarle un triunfo’ al Intendente. Seguimos muy lejos del mensaje oficial inicial cuando declamaban que ‘el equipo estará integrado en su mayoría por jugadores de la ciudad, al igual que el cuerpo técnico’. Lo denunciamos en su momento y lo volvemos a denunciar ahora Zárate Basket es el proyecto personal de Osvaldo Cáffaro, no es un programa para fortalecer el deporte en el Distrito.
Lo que no cambió es que el dinero que los zarateños necesitan se invierta en seguridad, agua potable, cloacas y asfalto, se gasta en un equipo profesional de básquet sin más explicación que el capricho de unos pocos dirigentes que no habiendo podido conseguir éxitos de escala similar como jugadores ni como dirigentes en sus clubes, pretenden conseguirlo con el aporte de todos los vecinos zarateños.
Jorge Rafael Videla le pudo entregar a Daniel Passarella la Copa Mundial de la FIFA en 1978.
¿Osvaldo Cáffaro podrá festejar el campeonato de Zárate Basket en 2021?
Nota: El fallido del relator Diego Castro al confundir el nombre del estadio de Belgrano de San Nicolás, Fortunato Bonelli por Lisandro Bonelli, nombre del sobrino del ex Ministro Ginés González García, Jefe de Gabinete del Ministerio de Salud y según se denuncia, coordinador del Vacunatorio VIP, expone cuan preocupado tiene al discurso oficial la cuestión de los privilegios en la vacunación contra el COVID-19.

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