Entre los aprendizajes que trajo consigo la pandemia de COVID-19, que los hubo y muchos, está la incorporación de nuevas palabras y acrónimos al vocabulario diario. Sumamos a nuestro bagaje en la comunicación cotidiana términos que estaban restringidos a ciertos ámbitos, palabras tales como barbijo o tapaboca, y sumamos nuevas ideas como distanciamiento social o cuarentena, que ya la utilizábamos pero para cuando uno debía quedarse aislado por estar enfermo, no en el sentido inverso de aislarse para no enfermarse como se utilizó durante el último año. Además incorporamos acrónimos, es decir siglas que terminamos usando como palabras. De hecho el propio COVID es un acrónimo, puesto que es el acrónimo del inglés coronavirus disease 2019, enfermedad del coronavirus 2019 según su traducción. Aunque no es la última, también hemos sumado SIISA, que es donde se lleva el registro de los casos sospechosos y su evolución, y ahora tenemos que sumar un acrónimo más, ESAVI.
¿Qué es un ESAVI? La Provincia de Buenos Aires lo define como un ‘evento supuestamente atribuible a la vacunación e inmunización (ESAVI) a cualquier situación de salud no esperada (signo no favorable o no intencionado, hallazgo anormal de laboratorio, síntoma o enfermedad) que ocurre posterior a la vacunación y que no necesariamente tiene una relación causal con la vacunación o con el producto biológico.’ Esto es fundamental ante cada campaña de vacunación, porque permite atacar esos ESAVI y prevenir una repetición en el futuro. Por ello ‘todos los ESAVI detectados deben ser notificados, más allá de su gravedad o de su relación causal o no con la vacunación. Los ESAVI graves, los que afecten a un conglomerado de personas, los relacionados al programa y los rumores, serán investigados por el nivel provincial luego de la notificación, con la finalidad de confirmar o descartar el evento notificado, determinar si existen otras causas posibles, verificar si se trata de un hecho aislado e informar a las partes involucradas.’
En circunstancias tales como las actuales, en que la necesidad hizo que se haya autorizado la utilización de vacunas en situación de emergencia dado el avance de la pandemia y las consecuencias que esto trae aparejado, la responsabilidad de las autoridades sanitarias es fundamental, puesto que este tipo de seguimiento se hace mucho más imperioso.
Si bien el acceso a la información de estas cuestiones no es tan sencilla y, mucho menos, actualizada, hemos podido acceder a datos que resultan muy alentadores puesto que según el último reporte epidemiológico del gobierno provincial ‘Desde el inicio de la Campaña Nacional de Vacunación con primeras dosis de vacuna Sputnik V, se han notificado en SIISA hasta el 29 de enero de 2021 en la Provincia de Buenos Aires, 5.927 ESAVI posteriores a la vacunación, en las 12 Regiones Sanitarias. El tiempo de aparición de los síntomas fue en el 92,7% de los casos dentro de las primeras 24 horas, predominando en el 44,1% la fiebre con cefaleas y/o mialgias, y en el 26,9% la cefalea y/o mialgias sin fiebre. El 97,8% de los ESAVI fueron eventos leves/moderados, 1,7% errores programáticos, 0,4% vinculados con ansiedad por la vacunación y 0,1% de casos se encuentran en estudio para su clasificación final’. Según consultamos con especialistas estos indicadores no están fuera de lo que normalmente ocurre en cualquier campaña de vacunación, solo que en esta oportunidad se le está prestando mayor atención y la información cobra otra dimensión por las circunstancias en que se da y, es justo decirlo, en la coyuntura argentina por la vacuna que se está utilizando.
Estos números son, dentro de lo esperado, alentadores, puesto que no ha habido reacciones graves en el territorio provincial tras la vacunación, y el total de ESAVI alcanzó en este primer mes de vacunación el 4,5%, bastante por debajo de la irresponsable manifestación realizada por el concejal y miembro del Consejo Asesor en Materia de Salud de Zárate, Gustavo Morán, quien manifestó ‘que existen reacciones anafilácticas 1 en 10.000.000’ pero ¿Son reales estos números? Todo indica que no.
En el sistema de información piramidal acumulativo desde la base a la cúspide, cada efector de salud informa, se acumulan a nivel regional (Zárate es parte de la Región Sanitaria V), luego se suman a nivel provincial y finalmente las 24 circunscripciones conforman el indicador nacional.
Veamos entonces los datos que logramos obtener de la Región Sanitaria V.
Si bien la clasificación, llamativamente, no es la misma que aplica el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, permite tomar una idea de cuál es la situación, pero la información oficial es un dato aún más llamativo. Zárate no reportó, en casi un mes de vacunación, ningún ESAVI. Realidad que se contradice con lo anunciado públicamente por el Director del Hospital Zonal Virgen del Carmen Dr. Marcelo Vigil quien hablaba en los primeros días del año de algunas reacciones que habían tenidos personas vacunadas en el Hospital y unos días después el Secretario de Salud Dr. Marcelo Schiavoni comentaba las consecuencias que había tenido su propia vacunación. ¿Por qué entonces esos ‘evento supuestamente atribuible a la vacunación e inmunización’ no fueron informados por los centros de vacunación?
Hasta el 24 de enero ni el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro, ni el Hospital Zonal Virgen del Carmen habían consignado ESAVI alguno, y si lo habían hecho la Región Sanitaria V no lo había relevado. En tal caso, si lo informaron ¿Hicieron el reclamo pertinente ante la Región V por manipulación de la información? Si no lo informaron ¿Por qué manipulan la información los funcionarios municipales?
Lamentablemente es una mancha más al tigre, que en realidad tiene rayas y no manchas, que demuestra lo mal que se hacen las cosas en el ámbito de la salud en Zárate… y no solo en Zárate, porque en un reportaje que diera el Presidente de la República Alberto Fernández al diario Página/12 y que se publicara ayer el primer mandatario afirmó que ‘Yo en estos días hablé con el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, con Angela Merkel y con Emmanuel Macron. Los tres tienen los mismos problemas para recibir vacunas e inclusive con Merkel le dedicamos a este tema una parte extensa de la charla. Como en Alemania no tienen aprobada aún la Sputnik V, quería conocer qué experiencia teníamos. Le transmití mi experiencia y la confianza que tengo en la vacuna, que es absoluta, porque no hemos reportado un solo efecto adverso.’, este artículo expone, basado entre otras fuentes en el 5° Informe de vigilancia de seguridad en vacunas publicado el pasado 29 de enero por el Ministerio de Salud de la Nación, que lo que dice Alberto Fernández es mentira.
¿Harán algo en pos de cambiar e intentar hacer las cosas bien o esperarán algún suceso grave para tomar consciencia?
Porque a la clara está que hasta aquí actuaron como unos inconscientes.



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