El show debe continuar (aunque sea para la tribuna propia)
Marcelo Matzkin decidió dar asueto los días 24 y 31 de diciembre para ‘facilitar la reunificación familiar’, aunque el Decreto tiene fecha de 26 de diciembre. ¿Cómo es que hubo asueto el 24 de diciembre sin una norma que lo dicte? En Zárate nadie se lo pregunta.
Qué generoso, ¿no? Claro que esa generosidad cortó de cuajo el fin de semana largo que varios funcionarios habían planeado, obligándolos a presentarse para el gran estreno del Plan de Gestión 2026. Y la verdad es que el público no pudo ser más selecto: un auditorio cómplice y amigable compuesto por… los propios funcionarios del gobierno. Sí, leíste bien. Matzkin le explicó su plan de gestión a quienes supuestamente ya deberían estar ejecutándolo. 🤦♂️
Porque el objetivo, querido lector, no era informar. Era hacer el reel perfecto para Instagram. Esa gestión que no se ve en las calles, donde la calidad de vida cae un poco más cada día, pero que en las redes brilla con filtros y música épica.
El teatro del absurdo zarateño
Curioso accionar el del Intendente: convoca a sus propios funcionarios, varios de los cuales llegaron tarde pese a que el show arrancó con retraso, porque ni para la puesta en escena hay profesionalismo, para contarles lo que van a hacer en 2026. No se lo cuenta a los vecinos, esos seres molestos que con su voto dejaron bien claro en las últimas elecciones qué piensan de su gestión. Pero claro, los vecinos no aplauden a pedido.
Y es que cuando perdés las dos elecciones en uno de los pocos distritos de la Provincia donde el oficialismo quedó en offside, algo está fallando. Pero la autocrítica, esa vieja conocida de las democracias maduras, no habita en el Palacio Municipal zarateño.
Consultados varios participantes del evento, desde colaboradores muy cercanos del Intendente hasta meros empleados que debieron concurrir ‘obligados’ como quien va a un velorio de un tío lejano, el mensaje fue coincidente: ‘Un circo vacío de contenido y más vacío de propuestas’. Un verdadero festival de maravillas sobre el accionar gubernamental, injustamente incomprendido por los desagradecidos vecinos zarateños que se negaron a acompañar a Matzkin y sus candidatos con su voto. La ingratitud, che.
Anton Pirulero versión municipalista
El problema de fondo es simple: este tipo de presentaciones solo se pueden hacer donde se recoge el aplauso genuflexo de seguidores y socios políticos de turno que, por conveniencia (léase: conservar el puesto), prefieren esconder la realidad bajo la alfombra. Un Antón Pirulero municipal en donde cada uno atiende su juego: los participantes hacen de claque para que la rueda siga girando, y el gobierno monta una puesta en escena lo suficientemente creíble para el próximo reel.
Porque además, y acá viene lo más jugoso, Matzkin y su tropa pretenden venderle esto a los vecinos antiperonistas que ven en Fuerza Patria una amenaza, más que una alternativa. Y justo es reconocer que el accionar de los representantes locales del panperonismo dista años luz de ser una verdadera opción. Así que Matzkin se beneficia de la lógica del ‘mal menor’, ese lugar cómodo donde se refugian las gestiones mediocres… o malas como la actual.
La realidad paralela de las redes sociales
Y acá llegamos al meollo del asunto: el gobierno municipal privilegia la realidad paralela que pretende instalar en las redes sociales. En ese antro virtual cuenta con un ejército de trolls y obsecuentes que se encargan de reproducir el discurso oficial como si fueran bots programados en el sótano del Palacio Municipal. Su misión: acallar las críticas, generar un ideario diferente al que se vive día a día, construir una Matrix zarateña donde todo funciona de maravilla.
Pretenden hacernos creer que el COZ es mejor que el MI5 inglés y que la Secretaría de Salud está para darle clases magistrales al mismísimo Ramón Carrillo. Pero la realidad, esa terca costumbre de existir, se empeña en demostrar lo contrario: ni la prevención ni la salud de cercanía funciona en Zárate. Punto.
Porque ya se sabe: dato mata relato. Y por más filtros de Instagram, por más reels emotivos, por más comunicados redactados con inteligencia artificial (o lo que sea que usan), la realidad siempre termina filtrándose. Como el agua en una tormenta zarateña. 💧
Sin autocrítica, con autocomplacencia: el combo perfecto
Sin autocrítica, con autocomplacencia, la nada misma. Pero eso sí, cumpliendo su objetivo: generar contenido para las redes. Y si no basta, alcanza con ver las redes sociales de Matzkin y su claque para comprobarlo. Ahí está todo: las fotos perfectas, los anuncios grandilocuentes, las promesas recicladas.
Mientras tanto, en la Zárate real, ese que no cabe en un reel de 30 segundos, los vecinos siguen esperando respuestas. Siguen lidiando con calles rotas, con servicios deficientes, con una seguridad que brilla por su ausencia. Pero tranquilos, que para eso no hay presupuesto. Para la producción audiovisual del gobierno, en cambio, parece que los recursos son ilimitados.
La verdad es que estamos ante un gobierno que confunde gobernar con actuar, gestionar con publicitar, y resolver con simular. Un gobierno que construyó un reality show donde todos los participantes son empleados municipales aplaudiendo por obligación contractual.
Y lo más triste es que esto recién empieza. Todavía queda 2026 y 2027 enteros por delante. Prepárense para más presentaciones, más reels, más puestas en escena. Lo que no se puede garantizar es que haya más gestión real, más soluciones concretas, más respuestas a los problemas cotidianos.
Porque al final del día, querido Matzkin, los vecinos no comemos reels ni vivimos en Instagram. Vivimos en Zárate. Y acá, en la realidad real, tu gestión sigue siendo lo que es: la nada misma. 🎪
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
