Contaba Eduardo Galeano que ‘Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogían de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa beata, una mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando yo llegué al exilio. Me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna y el muy ateo, el muy tozudo, no entendía razones.
- Pero papá -le dijo Josep, llorando-. Si Dios no existe, ¿Quién hizo el mundo?
- Tonto -dijo el obrero, cabizbajo, casi en secreto-. Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles.’
Y mucho de razón tenía el padre de Josep, el mundo lo hicieron y lo hacen los albañiles, los albañiles de cada ámbito. Por eso cuando el pasado 1 de marzo el Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro dijo en el recinto del Concejo Deliberante ‘La salud es un tema que es estructural a la discusión de cuánto vale la hora de un profesional de la salud, para mí va más allá la salud. No solo se trata del médico, que tiene que ganar bien, sino de las condiciones de vida de la comunidad, que merece buena infraestructura y atención adecuada en la salud. No hay gasto, hay inversión. Nunca mercantilismo. […] Otro tema que nos ocupa especialmente es la atención primaria de la salud a cargo de salud territorial donde se sigue de cerca los vecinos desde el Hospital Intermedio Favaloro, la Unidad Sanitaria Aleotti de Lima y los Centros de Atención Primaria Alicia Moreau de Justo en Barrio Bosch y la Unidad Sanitaria COVEPAM, Unidad Sanitaria San Martín de Porres, Mariano Moreno, FONAVI y Villa Angus, donde se realizaron un total de 328.127 prestaciones durante el año 2022 y pretendemos incrementar la llegada de las mismas a los ciudadanos.
El programa de inmunizaciones alcanzó un total de 24.476 vacunas aplicadas durante el año 22 en campaña de vacunación antigripal y vacunas de calendario. Por medio del programa materno infantil se entregaron en todo el año un total de 3.958 kilos de leche fortificada a mujeres embarazadas y niños. 18.732 mujeres se atendieron para diferentes controles a través del programa de ginecología y obstetricia que se lleva adelante en los Centros de Atención Primaria de la Salud.’
Qué impudicia regocijarse con los números tal como lo hace el intendente. Entregaron casi 11 kg de ‘leche fortificada a mujeres embarazadas y niños por día’, en un distrito de casi 140.000 habitantes. Y lo dice sin ponerse colorado, con la cara bien dura, creyendo que está haciendo un gran anuncio… cuando en 2020 dijo que se habían entregado 42.248 kg de leche fortificada, ¿A qué se debe que dos años después se haya entregada menos del 10% que 4 años antes?
Además, es cierto que se realzaron un 23,5% más de prestaciones respecto al año anterior. ¿En qué se sustenta esa información? ¿Cuáles son las bases de datos que respaldan tal dato? Suena a cuento.
¿Qué duda cabe que las prestaciones son los que de ambo, cofia y barbijo atienden a cada uno de los vecinos? ¿Qué duda cabe que quienes aplican las vacunas son las enfermeras? ¿Qué duda cabe que quienes sostienen día a día la atención primaria de la salud son quienes junto a la camilla, cada día y no quienes se sienten un rato, algunos días, detrás de un escritorio?
Quizás sea una cuestión de colores, y es que de rojo no tiene nada Cáffaro y por eso el color que lo identifica es el naranja… un rojo desteñido.
Quizás sea una cuestión profesional, y como Cáffaro es maestro mayor de obras tiene poco de albañil.
Quizás tan solo sea la necesidad de contar con un grupo de focas fieles a las cuales recurrir llegado el momento.
Quizás sea que olvidó aquel viejo cuadro que adornaba su oficina de calle 8 en La Plata con el dibujo de la casa de Tréveris.
La realidad es que como dijera Aute ‘tanto tienes, tanto vales’, y por ello estableció una clara pirámide salarial en el área de salud, donde se privilegia a la cúspide, que poco hace por su desarrollo en desmedro de las bases.
En enero de 2023 una enfermera de la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Zárate tuvo haberes en torno a los $100.000. Claramente por debajo de la línea de pobreza que tanto alimenta el gobierno municipal.
En el mismo período sus jefas, las jefas de salas, cobraron en torno a los $240.000, es decir, más del doble.
El jefe de ellas, y destacado aplaudidor en la sesión del 1 de marzo, Gonzalo Mariluis, cobró $373.738,55… y aun no explicó por qué sólo ‘otorgó’ cuatro becas de la campaña de vacunación Triple Viral y Salk. Quizás pueda ayudarlo Paola Schatz a dar las explicaciones, aunque ella haya tenido haberes por ‘apenas’ $212.219,56 en enero pasado.
El también aplaudidor del Intendente y superior de Mariluis, Guilllermo Sokol, cobró en enero, como ya contamos, $536.320,63.
Y la Secretaria de Salud Fiorella Scafati, que de aplicaciones y atención primaria de la salud hace poco y nada, tuvo haberes en enero de 2023 por $651.548,40.
Está claro que para Cáffaro son más importantes las cosas que firma y aplaude Scafati que las vacunas que inoculan las enfermeras. Por eso la Secretaria de Salud percibió haberes por encima del 550% más alto que quienes llevan adelante el servicio de salud, aquellas de quienes dijeron que estaban ‘en la trinchera’ y a quienes nunca reconocieron, siquiera, el haber ido ‘a la guerra’.
Será que Cáffaro cree que el mundo lo hizo dios, o sus funcionarios o sus dádivas, y no los albañiles, y los empleados municipales.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS



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