Había una vez un Intendente Municipal, Osvaldo Cáffaro, que tenía una Secretaria Privada, Lilian Burroni y una Directora de Política Comunicacional, Amanda Larroza. Pero como en el truco, faltaba uno, ese uno soy yo.
Un buen día, Amanda me escribió para invitarme a una reunión con ella y Lilian Burroni, en esa reunión, además de hablar de temas varios y de expresarme que no compartían el tenor de mis columnas de opinión, pero que no me dirían qué debo hacer y qué no, con la salvedad de pedirme que evitara utilizar algunas imágenes que involucraban al intendente, Lilian Burroni me invitó a sumarme a trabajar con ellos, en su opinión yo era ‘una persona muy valiosa y por encima de la mediocridad de quienes trabajaban con ella en el gobierno’. Agradecí el convite, pero como en el envido, dije paso.
Ah! En esa misma reunión Burroni me dijo, cuando la mencioné que en mi opinión ella no asumiría como concejal, que sí asumiría, que estaba equivocado porque ella asumiría como edil. El tiempo demostró que no estaba equivocado y que ella mintió.
Tiempo después volvimos a tener una nueva reunión Lilian Burroni, Amanda Larroza y yo, esta vez en la Municipalidad (la anterior había sido en Plaza Café), una vez más la charla discurrió por diferentes temas, esta vez muy marcada por cuestiones de seguridad ya que fue en los primeros días de febrero, les reclamaba acerca del silencio oficial tras el asesinato de Fernando Báez Sosa y de los errores de comunicación gubernamental ya que no se había hecho pública ni la renuncia de Rosalía Zárate ni el nombre de su reemplazo (pasó más de un mes de la reunión y nada cambió), que la propia Burroni desconocía y consultó si era así con Larroza, quien validó lo que le decía. Hacia el final de la reunión, y una vez más como en el truco, traté de seguir el juego para ver hasta dónde llegábamos. Nuevamente me ofrecieron trabajar con ellos y esta vez, y para escuchar la propuesta, les dije que sí, que me gustaría colaborar con ellos.
Lilian se fue y Amanda me contó de la propuesta de participar en un programa de radio de una nueva radio municipal que estaban tramitando lanzar y a la que me invitaban a sumarme con un programa. Me sorprendió la invitación y se los hice saber, si les molesta lo que escribo, les molestará lo que diga, porque no cambiaré ni mi pensar ni forma de actuar, pero me dijeron que no había problema, que ‘Osvaldo’ les dijo que hicieran la propuesta.
En medio de esta última reunión mucho hablamos acerca de la publicación de un libro de mi autoría que Amanda Larroza, desde la Dirección de Políticas Comunicacionales estaba dispuesta a auspiciar para editar y entregar gratuitamente en las escuelas del Distrito, y quedamos en contacto sobre este tema.
Periódicamente les enviaba mis comentarios sobre las gacetillas de prensa que emitía el Municipio, muchas de ellas con errores, horrores e incoherencias, y regularmente cada una de las columnas que publico en este blog.
Días atrás, y una vez más comentándole a Amanda lo que para mí era un error en una gacetilla, ella me comentó que estaba de vacaciones… por lo que le pedí disculpas y evité contactarla hasta su vuelta al trabajo.
Ahora bien, el pasado sábado el periodista Ramón Díaz me invitó a una entrevista en su programa de radio, ‘Ahí viene Ramón’ que se emite todos los sábados de 12 a 15 por Radio Alfa 97.1. Al finalizar el programa me hice con una copia en video de la entrevista que compartí con aquellas personas a quienes les envío mis columnas de opinión, entre ellas Lilian Burroni.
Grande fue mi sorpresa cuando me llegó su respuesta, que evidentemente no era tal sino un mensaje para Amanda Larroza, que está de vacaciones, y que por error me llegó a mí. Decía entonces la Secretaria Privada del Intendente municipal ‘Para q te vallas feliz de vacaciones. Nota a este tarado’ (sic) Llamativo vocabulario interno para quien en mi presencia se deshizo en elogios a mi persona, pero eso no es lo peor. A mi juicio más deleznable es que marcado el error, en lugar de admitirlo buscara esquivarlo. Cuando le envié este mensaje a Burroni ‘Gracias por el piropo Lilian, pero el mensaje que era para Amanda me lo mandaste a mi…’, buscando desentenderse me respondió ‘Es un tardo este Ramón hace nota con periodistas’ (sic) queriendo cambiar el destinatario de su improperio. No hay dudas de su mensaje, cuando se habla de ‘nota a’ se refiere a entrevistado, no a entrevistador.
Para el final del escueto diálogo quedó la corrección ortográfica cuando le señalé que ‘Ah! Las vallas se saltan, en la frase que escribiste se dice vayas…’
Creo que esta no es la forma de proceder, creo que Burroni está equivocada y reincide en su error y lo acrecienta cuando en lugar de reconocerlo pretende desviar la atención. Este tipo de acciones son reprochables en cualquiera, mucho más en un funcionario público.
La forma que tienen de relacionarse con quien piensa diferente es denostarlo y pretender cooptarlo, como le dije oportunamente en la primera reunión y reiteré en la última reunión, buscan acallar a quien piensa diferente.
Difícil creer que después de esta columna haya una tercera reunión en la que poder conversar sobre esto, pero estoy convencido que la forma de actuar es hacerlo de manera transparente y sin agachadas.
Dicen que el truco es un juego de mentirosos… pero no todos los que juegan mienten.
PD: Por la publicación del libro no hay problemas, Lilian, si la frenaste una vez podés volver a frenarla sin problemas, prefiero seguir mirando a los ojos a mi mujer y mis hijos y poder mantenerles la mirada antes de venderme. Será que, como dice mi mujer, soy un necio. Será que, como dice Silvio Rodríguez, tengo la necedad de vivir sin tener precio.

