Galeano debe irse. Y con ella, todos los que creen que ser funcionario es un trabajo con horario, que la función pública es un botín a repartir, que las normas son para los demás.
Buscando: Juan Manuel Iglesias
Matzkin prometió austeridad y gobierna con privilegios. Prometió transparencia y administra opacidad y silencios. Prometió cambio y perpetúa prácticas.
El viaje del Secretario ¿es un sistema de favores tácitos, de reciprocidades no escritas, de trueques que nadie documenta pero todos entienden?
La democracia no puede funcionar en la oscuridad. Y Matzkin no puede seguir siendo el intendente invisible.
O da la cara, o que se vaya a su casa. Pero esto, este circo de sombras, esta pantomima de gobierno, esto no puede seguir.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
El caso de Juan Ignacio Novelli es un manual perfecto de cómo no debe funcionar la administración pública.
Cuando las explicaciones oficiales no resisten el menor análisis y la ‘transparencia’ municipal se convierte en un festival de contradicciones.
Si Matzkin sigue creyendo que ser intendente es equivalente a ser gerente de una empresa privada, los zarateños seguirán pagando las consecuencias de esa visión mediocre y peligrosa del servicio público.
En Zárate tapan murales de paz con pintura celeste y el Municipio calla. Nada nuevo.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.