Con mucha frecuencia, demasiada para mi gusto, se cuestiona el rol que cumplo desde mi blog. Hay quienes creen que estoy al servicio de alguien, otros que lo hago a cambio de dinero y hasta hay quienes creen que hago ‘puterío barato’. Y quienes van incluso un poco más allá asignándome una responsabilidad diferente a la buscada.
No busco hacer justicia, ese no es mi rol. No soy un justiciero. Ni siquiera busco asignar responsabilidades, esa tampoco es mi tarea. Tan solo, y no es poco, busco compartir lo que pienso. Como dice mi perfil, comparto algunas ideas para intentar entender el mundo, que es el paso previo para cambiarlo.
Se me reclama el por qué no hago denuncias a partir de las cuestiones que expongo. La respuesta es sencilla y concreta, porque el interés es compartir con los vecinos información que no siempre todos conocen. El tiempo y el interés en determinadas cuestiones, sumado al haber podido estudiar algo relacionado con la cuestión, me posibilita analizar la realidad desde una perspectiva particular. Ni mejor ni peor que cualquiera, tan solo la mía. Ojalá esto sea el disparador de una discusión ciudadana que nos haga mejores individuos, más informados y más comprometidos con la cuestión pública, eso redundará en beneficio para todos.
El blog tiene más de cuatro años. Durante mucho tiempo me leyó muy poca gente, hoy lo hace alguna más, pero la idea y el mensaje es siempre el mismo, es contribuir al debate ciudadano.
Yo no sé si hay delito o no en las cuestiones que expongo, pero no tengo duda que hay una responsabilidad política. En la mayoría de las cuestiones de parte del Intendente Municipal Osvaldo Cáffaro, en algunas otras de los miembros del Concejo Deliberante, y en la mayoría de todos ellos sin distinción, lo importante en última instancia es que la ciudadanía conozca como está siendo representada por sus representantes.
Hay quienes creen que el ganar una elección es un cheque en blanco que permite hacer y deshacer a su antojo, yo por el contrario creo en la responsabilidad de tener que rendir cuentas de manera cotidiana, y eso es lo que busco. Que como ciudadanos exijamos las respuestas que el poder local niega y esconde.
Porque como dijéramos tiempo atrás, ‘Dijo Leandro Alem durante el mitin que ‘La vida política de un pueblo marca la condición en que se encuentra; marca su nivel moral, marca el temple y la energía de su carácter. El pueblo donde no hay vida política, es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión. La vida política forma esas grandes agrupaciones, que llámeseles como ésta, populares, o llámeseles partidos políticos, son las que desenvuelven la personalidad del ciudadano, le dan conciencia de su derecho y el sentimiento de la solidaridad en los destinos comunes’, 130 años después sus palabras tienen real vigencia.
Si uno observa la arena pública zarateña y el rol que ocupan los partidos políticos en la discusión cotidiana encuentra que no son más que maquinarias electorales para luchar por un cargo temporario y no verdaderas construcciones destinadas a la generación de proyectos colectivos que redunden en beneficios concretos para la ciudadanía.
La oposición se llena la boca hablando y criticando al oficialismo pero terminan acordando tras bambalinas, sin poder explicar en público lo que negocian en privado. Parafraseando a Buenaventura Durruti, a quienes traicionan al pueblo no se los discute, se los combate. Porque como aquel origen radical, en esta época también hay traidores que solo persiguen su interés personal aunque ello conlleve ‘olvidar’ una historia de luchas compartidas.
Es necesario recuperar la buena política, y como decía Alem, ‘Buena política quiere decir, respeto a los derechos; buena política quiere decir, aplicación recta y correcta de las rentas públicas; buena política quiere decir, protección a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos del poder; buena política quiere decir, exclusión de favoritos y de emisiones clandestinas!’
Pero para hacer esta buena política se necesita grandes móviles, se necesita fe, honradez, nobles ideales; se necesita, en una palabra, patriotismo…’ y se necesita luchar contra el poder. No sirve el intentar cobijarse a su sombra, hay que combatirlo. Y ello implica, en síntesis, recuperar los valores primigenios.
Eso es lo que se busca desde el blog. Es una invitación a pensar. A opinar diferente. Y para poder hacerlo es preciso contar con información, por eso compartimos la que está a nuestro alcance.
Esa es la razón de ser de este blog, que como ciudadanos luchemos por una sociedad mejor. Que como ciudadanos luchemos contra el poder que pretende imponernos la verdad revelada, el pensamiento único y la mentira como forma de acción política.
En los cuatro años de vida que tiene el blog no hubo una sola desmentida a lo que hemos sostenido.
El oficialismo, la oposición, la Justicia y la ciudadanía toda tienen pleno acceso al blog, depende de cada uno de nosotros si nos interesa modificar la realidad.
contra el poder que nos enseña sólo aquella mitad
contra el poder de las verdades dobladas
contra el poder de quien conoce pero sangra de más
contra el poder de las canciones guardadas
contra el poder que nunca abraza a los que pueden pensar
contra el poder que nos vigila los pasos
contra el poder que siempre miente en nombre de la verdad
contra el poder que nos convierte en extraños
contra el poder
que debilita y nada da que sólo quita
y deshace lo que está
contra el poder…
contra el poder
en cualquier forma que sé de
contra la fuerza y mal uso de la fe
desde el poder…
contra el poder que abre una zanja entre el amor y el placer
emparentando el bienestar y la herida
contra el poder que no distingue entre morir y crecer
contra el poder que compra y vende la vida
contra el poder que hace del padre ostentador del poder
contra el poder que nos obliga a engañarnos
contra el poder que hace a los hijos reinventar el poder
contra el poder de los que piensan ganando
contra el poder que no descansa y se detiene a beber
junto a las fuentes del sabor y el deseo
contra el poder que nos bendice en el hogar del poder
contra el poder de la ignorancia y los juegos…