Decía el Presidente de la República Alberto Fernández, citando al Dr. Pedro Cahn que ‘el virus no viene hacia nosotros; nosotros vamos hacia el virus’, y aunque tanto el accionar presidencial como el del infectólogo parecen muy lejanos del acontecer zarateño, no hay mejor explicación que esta para tratar de explicar la realidad del Distrito.
Zárate tiene pocos casos de COVID-19, pero es porque no los va a buscar, porque espera que le lleguen golpeando las palmas.
En Zárate hay pocos casos de COVID-19 por decisión política del gobierno municipal.
Pese a que ya a mediados de marzo el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Tedros Adhanom sostuviera que ‘tenemos un mensaje simple para todos los países: prueba, prueba, prueba’, Zárate no se ha caracterizado por ello, de hecho es el Municipio que menos ha testeado de los 40 que integran el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), tan solo 1725 test totales a las 0:00 horas del martes 26/5, es decir 3 test cada 1.000.000 habitantes, frente a los 2852,1 test por millón de habitantes de promedio del total del país.
Cierto es, como dijera el Gobernador Axel Kicillof que ‘más test no significan más positivos’, pero si sólo se testea, según datos acumulados al 25 de mayo, a sólo el 0,17% de la población del Distrito mal se van a poder encontrar los casos.
Recordemos las palabras del Presidente, ‘el virus no viene hacia nosotros; nosotros vamos hacia el virus’.
¿Debe entonces testear más Zárate? La respuesta es clara, sí. Cuando va en busca del virus, lo encuentra, por eso hay que aprender de la experiencia ajena.
Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en otros Municipios del AMBA, los casos positivos aumentaron cuando se realizaron más tests, y en especial cuando se abordó a quienes constituyen uno de los grupos de mayor riesgo, los ahora llamados barrios populares, los cuales por sus condiciones de infraestructura de servicios y hacinamiento son los que tienen mayores dificultades a la hora de protegerse ante el virus.
El mejor y triste ejemplo es Ramona Medina, quien vivía en la Villa 31, en la Ciudad de Buenos Aires, y había denunciado públicamente la carencia de agua. Quizás muchos no lo sepan pero Zárate, que en 2015 tenía 72 barrios y 27 asentamientos, tal como los denominaba el Municipio, más del 11% de la población no tiene agua potable y más del 27% no tiene cloacas.
¿Por qué no aprender de la experiencia ajena y salir a testear? Lo hizo la Ciudad de Buenos Aires y encontró casos, lo hicieron los Municipios de Avellaneda y Quilmes, y también. El haber hallado positivos es el primer paso, para entonces aplicar la acción concreta.
El tener casos positivos no está ni bien ni mal en sí mismo, es la realidad, la cuestión es qué es lo que se hace a partir de allí, cuáles son las políticas públicas que se adoptan para que el contagio no sea explosivo y que pueda ser absorbido por el sistema de salud.
Hoy en Zárate el sistema público de salud solo testea en el Hospital Virgen del Carmen a quienes se acercan con síntomas. Según los Protocolos firmados por la Dra. Rosana Núñez ni los Centros de Atención Primaria en Salud (CAPS) ni el Hospital Intermedio Municipal Dr. René Favaloro deben realizar testeos, aunque hay casos que tiene sus excepciones tal como mencionáramos en ‘¿En Zárate se manipula la información de casos de COVID-19?‘.
Todo esto implica que no se encuentren casos.
El Municipio de General San Martín es el que, en la Región Sanitaria V, encabeza el listado de casos positivos, entre otras cuestiones porque testeó tres veces más que Zárate.
La tasa de positividad de Zárate, que está determinado por cuántos de los test realizados son positivos sobre los totales, no alcanza ni la mitad del promedio del AMBA, evidentemente o Zárate no comparte realidad con el resto de la zona, por lo cual no debiera compartir tampoco las acciones que se realizan en ella, o no está haciendo las cosas necesarias para encontrar una realidad que elige no ver. En cualquier caso hay una responsabilidad ineludible de las autoridades municipales.
El no detectar a tiempo los casos es un riesgo que no se debería correr. ¿Zárate tiene las herramientas para evitarlo? Si es así, debe hacerlo. Si no lo es, debe reclamarlo y denunciarlo.
La salud de todos está en riesgo.
La vida de todos está en juego.


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