Hace tres años y medio, en este mismo espacio, ya veníamos advirtiendo que lo urgente demora lo importante. Y la verdad es que, en materia de tierras, en Zárate seguimos exactamente en el mismo lugar: discutiendo la nacionalidad del comprador mientras miramos para otro lado cuando el vendedor es un puñado de propietarios que acumulan hectáreas como quien acumula figuritas del mundial.
Pero vayamos por partes. Porque si hay algo que la política zarateña sabe hacer bien, además de aprobar por unanimidad la venta de calles a multinacionales, es empantanarse en el estadio anterior de cualquier debate.
🗺️🔴 El doble incumplimiento: no solo se pasa el 15%, se pasa el 4,5%
Según el mapa de extranjerización de tierras elaborado por el Observatorio de Tierras del CONICET y la UBA, ese mismo que el gobierno nacional ignora con la elegancia del perro que volteó la olla, en Zárate hay 48.394,72 hectáreas rurales relevadas, de las cuales 12.003,64 hectáreas están en manos de titulares extranjeros. Hacé la cuenta: eso da el 24,8% del territorio rural del partido. No es un error de tipeo. Uno de cada cuatro metros cuadrados de campo en Zárate ya tiene dueño con pasaporte de otro color. Y eso, señores, supera con creces el 15% que establece el artículo 8 de la Ley 26.737, la Ley de Tierras Rurales, a nivel municipal.
Pero esperá, que hay más. El artículo 9 de esa misma ley aprieta el torniquete: ‘En ningún caso las personas físicas o jurídicas, de una misma nacionalidad extranjera, podrán superar el treinta por ciento (30%) del porcentual asignado en el artículo precedente’. Hacé la cuenta de vuelta: el 30% del 15% es 4,5% del territorio municipal para una sola nacionalidad extranjera.
¿Alguien en el Municipio de Zárate sabe cuántas hectáreas tiene cada nacionalidad extranjera? ¿Alguien sabe si los japoneses, los italianos, los españoles, los chilenos o los estadounidenses ya se pasaron de ese 4,5%?
Nadie lo sabe. O si lo sabe, no lo dice. Y es que ese dato, amigos, es el de más difícil acceso. Porque cuando la tierra se concentra, también se concentra la opacidad.
Hoy, gracias al trabajo del Observatorio de Tierras del CONICET y la UBA, podemos acercarnos un poco más a esa respuesta. De acuerdo a los datos a los que accedimos, la propiedad de las tierras rurales extranjerizadas de Zárate, por nacionalidad, se distribuye así:
Nacionalidad | Hectáreas | % sobre el total extranjerizado |
Chilena | 9.854,19 | 20,36% |
Española | 478,00 | 0,99% |
Uruguaya | 358,85 | 0,74% |
Italiana | 298,73 | 0,62% |
La información no está actualizada al día de hoy, pero es una aproximación. Y ya con eso alcanza para empezar a hacer cuentas que duelen.
El 20,36% del total extranjerizado corresponde a capitales chilenos. Eso significa que, sobre las 48.394,72 hectáreas relevadas del partido, los titulares de nacionalidad chilena controlan casi el 20,4% del total extranjerizado. Si hacemos la cuenta sobre el territorio municipal total, estamos hablando de que una sola nacionalidad extranjera concentra más del 4,5% permitido por el artículo 9 de la Ley 26.737.
Es decir: no solo se viola el artículo 8 (el 24,8% supera el 15% legal), sino que también se viola el artículo 9, porque una sola nacionalidad extranjera —la chilena— acumula una porción del territorio que excede el límite del 4,5% municipal. Y eso, amigos, es un doble incumplimiento que no admite interpretaciones creativas.
🏛️⚖️ La ley de adorno y el gobierno que quiere vender lo que ya vendimos
Si esto fuera poco, el gobierno nacional, ese que dice defender la propiedad privada mientras le vende el país a quien ponga la tarjeta de crédito sobre la mesa, impulsó durante meses una reforma a la Ley de Tierras dentro del paquete de la llamada ‘Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada’, cortesía del ministro Federico Sturzenegger.
El proyecto, en pocas palabras, eliminaba los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros. Derogaba los artículos 5, 8, 9, 10, 11 y 16 de la Ley 26.737. Es decir, borraba de un plumazo el 15%, el 4,5% por nacionalidad, las mil hectáreas por titular, la prohibición de comprar tierras ribereñas. Todo.
El Observatorio de Tierras del CONICET y la UBA lo definió sin vueltas: ‘un nuevo estatuto legal del coloniaje’. Y el periodista Alejandro Pairone advirtió que ‘habilita la extranjerización sin límites’ y que, además, blanquearía todas las compras fraudulentas de las últimas dos décadas porque ‘todo eso va a quedar automáticamente legalizado’.
La buena noticia, si se le puede llamar así, es que el 5 de agosto de 2026, ante la falta de votos en el Senado, el oficialismo retiró el capítulo de tierras del proyecto. Sturzenegger, por supuesto, salió a llorar por los rincones diciendo que ‘hubiera permitido derramar prosperidad en todo el país’. Claro, Federico. Prosperidad para los fondos de inversión, para BlackRock, para los capitales que compran tierra como quien compra bonos.
Pero la mala noticia es que, mientras tanto, en la gestión de Javier Milei se autorizaron 111 operaciones de compra de tierras por extranjeros: 35 en 2024, 29 en 2025 y 47 en lo que va de 2026. La ley, dicen, sigue vigente, gracias a una cautelar del juez Ernesto Kreplak que frenó la derogación del DNU 70/2023.
🎯🌾 El elefante en la habitación: ¿quiénes son los dueños de Zárate?
Y acá llegamos al punto. El punto que nadie quiere tocar. El punto que, si lo tocamos, se nos cae el tablero de ajedrez.
Hace tiempo que venimos diciendo que el problema no es solo la extranjerización. Es la concentración. Y es que, en Argentina, casi el 40% del territorio, aproximadamente 65 millones de hectáreas, está en manos de 1.200 terratenientes. Mil doscientas personas y/o empresas. El 0,1% de los propietarios privados posee el 40% de nuestro territorio.
Si ampliamos la mirada, el 0,94% de los dueños de grandes extensiones productivas maneja el 33,89% del total del territorio argentino. El 99,06% restante controla apenas el 66,11%.
En la región pampeana, el Censo Nacional Agropecuario 2018 reveló que apenas el 3,9% de las explotaciones agropecuarias (las de más de 2.500 hectáreas) concentran el 38,4% de la superficie. Y eso sin contar que muchas de esas explotaciones pertenecen al mismo propietario, que las divide ficticiamente para no quedar mal en el papel.
Entonces, la pregunta que deberíamos hacernos no es solo ‘¿cuántos extranjeros hay?’, sino ‘¿en cuántas manos está Zárate?’.
Porque más allá de que el capital sea japonés, italiano, español, chileno o estadounidense, y Estados Unidos ya lidera con 2,7 millones de hectáreas a nivel nacional, seguido por Italia y España, el problema acuciante es en cuántas manos está la tierra.
Y es que la extranjerización no es más que una cara de la concentración. Dada la realidad económica argentina, el capital extranjero tiene mayor capacidad y mejores condiciones financieras para comprar las tierras. Por eso, un límite a su compra trae como consecuencia casi directa un freno a la concentración de la tierra, que es, en última instancia, el problema central.
Pero en Zárate, como en el resto del país, preferimos discutir el pasaporte del comprador antes que el tamaño de su billetera. Es más cómodo. Es más patriótico. Es más fácil salir a la calle con una bandera argentina gritando ‘la patria no se vende’ mientras se le entrega una calle a Toyota.
🤐🔍 El dato que nadie quiere dar
Si hay algo que la política zarateña ha perfeccionado, es el arte de no saber lo que conviene no saber. ¿Quiénes son los dueños de las 12.003 hectáreas extranjerizadas en Zárate? ¿De qué nacionalidad? ¿Para qué las usan? ¿Son tierras productivas? ¿Son reservas especulativas? ¿Alguien está acumulando por debajo del agua, usando testaferros, sociedades pantalla, fideicomisos?
El Registro Nacional de Tierras Rurales existe. Tiene datos. Pero, como advierte el propio Observatorio de Tierras, ‘pretender saber quiénes son los dueños de la tierra en América Latina resulta una misión imposible’. La opacidad en las transacciones, el uso de sociedades pantalla, la titulación a nombre de terceros y el secretismo de los registros públicos crean un escudo que oculta la verdadera identidad de los propietarios.
En Zárate, el Catastro Municipal debería saber quién es dueño de cada parcela. El Registro de la Propiedad debería tener las escrituras. El Concejo Deliberante debería exigir informes. Pero no. Nadie pregunta. Nadie controla. Nadie sanciona.
Y es que, si los datos del Observatorio son correctos, los capitales chilenos concentran casi el 82% de toda la tierra extranjerizada en Zárate. Eso no es una diversificación de inversiones. Eso es una colonización silenciosa. Pero claro, sin saber los nombres, sin saber si son empresas forestales, mineras, agrícolas o especulativas, no podemos decir mucho más. Y esa opacidad, amigos, no es casual. Es el diseño.
¿Estas son todas las tierras extranjeras de Zárate? ¿Qué porcentual es de capital japonés? ¿Y chino? Llamativamente no aparecen entre los grandes propietarios. Es necesario que el Concejo Deliberante eche luz sobre esta cuestión más allá de los discursos de ocasión.
🎭🤥 La gran farsa: predicar la soberanía con la bragueta abierta
En Zárate hay una tradición política muy particular: predicar la moral con la bragueta abierta. Se habla de soberanía mientras se vende el territorio. Se habla de control mientras se abre el expediente para entregar una calle. Se habla de patriotismo mientras se mira cómo el 25% del partido ya tiene dueño extranjero.
Y es que el problema no es ideológico. El problema es de comodidad. Es mucho más fácil, y mucho más rentable electoralmente, salir a gritar contra el extranjero que sentarse a discutir por qué en Argentina 18 millones de personas no tienen acceso a tierras o vivienda propia. Es más cómodo hablar de ‘defensa de la propiedad privada’ cuando la propiedad privada que se defiende es la de 1.200 terratenientes y no la de un pequeño productor que quiere comprar cinco hectáreas.
🏁 La cuenta que no cierra
Volvamos a los números, que los números no mienten. O al menos no mienten tanto como los funcionarios.
- Zárate: 24,8% de tierras rurales extranjerizadas. Supera el 15% legal.
- Ley 26.737, art. 9: máximo 4,5% del territorio municipal para una sola nacionalidad extranjera.
- Capitales chilenos: 9.854,19 hectáreas, el 20,36% del total de tierras rurales. El 82,09% del total de tierras extranjeras de Zárate.
La cuenta es simple: si seguimos discutiendo la nacionalidad del capital y no su concentración, la situación será cada vez peor. Y el peor de los escenarios no es que vengan extranjeros a seguir comprando. El peor escenario es que los que ya compraron sigan comprando, los que ya concentraron sigan concentrando, y los que deberían controlar sigan mirando para otro lado.
Ya supimos cuántas tierras son de capital extranjero. Ahora sabemos, además, de qué nacionalidad son esos propietarios. Nos falta saber sus nombres. Nos falta saber si esas tierras producen, si especulan, si esperan. Nos falta saber si detrás de cada hectárea chilena, española, uruguaya o italiana hay un rostro o una sociedad pantalla.
Porque al final del día, la pregunta no es solo ‘¿de dónde viene la plata?’. La pregunta es ‘¿en cuántas manos está Zárate?’.
Y esa, amigos, es la pregunta que se nos viene encima.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
