El pasado 1 de abril se publicó el Boletín Oficial 225 que incluyó dos textos de reciente factura. El 31 de marzo de 2026, último día hábil del trimestre, con el ejercicio 2025 técnicamente ya cerrado, el Departamento Ejecutivo Municipal del Partido de Zárate firmó dos decretos de modificación presupuestaria. Dos. El mismo día. Publicados en el Boletín Oficial Municipal como si se tratara de un trámite más, de esos que nadie lee y a nadie le importan.
Bueno. Alguien los leyó. Nosotros los leímos.
Y lo que encontramos adentro no es un ajuste técnico. Es una radiografía descarnada de cómo funciona realmente la administración municipal: el presupuesto como papel decorativo, las partidas como cajones de sastre, y las transferencias millonarias como una caja negra a la que el vecino común no tiene acceso, ni tiene por qué enterarse, según parece.
📅 La magia del último día
Empecemos por lo más básico, porque la forma también dice cosas. El Decreto Nº 101/26 y el Decreto Nº 102/26 modifican el Presupuesto de Gastos para el Ejercicio 2025 y el propio Artículo 1° de ambos decretos lo admite sin pudor: el Anexo con el detalle de las modificaciones se presentará ‘una vez cerrado el ejercicio correspondiente’. Es decir: primero gastamos, después explicamos. O no explicamos. O explicamos lo justo para cumplir con el formulario.
Esto no es ilegal en sí mismo, el artículo 119 de la Ley Orgánica de las Municipalidades habilita al Ejecutivo a reasignar partidas dentro del ejercicio. Pero hay un detalle que conviene no perder de vista: si la Ordenanza que aprueba el Presupuesto es la hoja de ruta, y el Ejecutivo puede modificarla a voluntad en cualquier momento, sin límite de veces, sin necesidad de aprobación legislativa, ¿para qué sirve el Concejo Deliberante en materia presupuestaria? La respuesta es incómoda. Y el Concejo zarateño, que se lleva muy bien con la incomodidad cuando hay que evitarla, no ha hecho demasiado al respecto. De hecho no ha hecho nada de seguimiento durante todo el año para observar nada, solo hace un análisis somero cuando se presenta la Rendición de Cuentas. ¿Algún concejal hace un seguimiento de las finanzas municipales a través del RAFAM?
🔍 Una mirada rápida antes de entrar al detalle
Antes de sumergirnos en los números más escandalosos, vale la pena tener a mano la foto completa. Porque los dos decretos son distintos en su naturaleza y esa diferencia importa políticamente.
|
Decreto 101/26 |
Decreto 102/26 |
|
|
📎 Fuente de fondos |
Nacional y Provincial (FF 132/133) |
Tesoro Municipal propio (FF 110) |
|
⚠️ Mayor baja registrada |
-$500M (Prog. Mejor Escuela, ‘Otros’) |
-$458M (Tránsito y Transporte, ‘Otros’) |
|
⚠️ Mayor suba registrada |
+$558M (Infraestructura, obras dominio público) |
+$782M (Contribución a inst. descentralizadas) |
|
🔴 Área más afectada |
Educación y Salud (fondos no ejecutados) |
Secretaría de Gobierno (transferencias a terceros) |
|
🕳️ Patrón dominante |
Crédito social no ejecutado + reclasificaciones a ‘Otros’ |
Transferencias a instituciones sin identificar |
|
⚖️ Responsabilidad política |
Parcialmente compartida con Nación/Provincia |
100% decisión municipal. Sin coartada. |
La diferencia central es esta: cuando en el Decreto 101/26 no se ejecutaron fondos nacionales o provinciales, siempre queda la posibilidad de decir ‘no llegaron las transferencias’. Puede ser verdad o puede ser excusa, pero al menos existe como argumento. El Decreto 102/26, en cambio, opera con plata propia del municipio. Recaudada en Zárate, administrada en Zárate, gastada, o no gastada, en Zárate. Ahí no hay Nación ni Provincia a quien culpar. Cada número es una firma local.
💸 El Decreto 101/26: plata de afuera que no llegó, o que llegó y no se sabe adónde fue
El primero de los decretos trabaja principalmente con fondos de origen nacional y provincial, las transferencias que bajan desde Nación y Provincia para programas específicos. Y lo que revela es un patrón inquietante: cientos de millones de pesos presupuestados que nunca se ejecutaron. O no llegaron, en el discurso de inauguración del período ordinario de sesiones del Concejo Deliberante se ‘denunció’ que el dinero recibido es el estrictamente obligatorio que debe recibirse… ¿cómo es entonces que se presupuestó más dinero?
La duda es clara, ¿el dinero llegó o no llegó?
⚠️ El caso más grosero es el del Programa Mejor Escuela. Una sola partida, la 3.9.9.0, esa que con honestidad brutal se llama ‘Otros’, registra una baja de $500.000.000. Quinientos millones de pesos. En ‘Otros’. En un programa de mejora de escuelas. A eso se le suman otros $300 millones en transferencias a instituciones de enseñanza que tampoco se ejecutaron, y $100 millones en equipamiento que corrió la misma suerte. El Programa Mejor Escuela cerró 2025 con casi $900 millones en crédito no gastado. ¿La pregunta que ningún concejal formuló todavía? Obvia: ¿llegaron esos fondos desde Nación y el Municipio los encanutó, o nunca llegaron y se presupuestaron igual?
⚠️ No muy lejos de ahí, la Dirección de Adultos Mayores y CIC cierra el año con $354 millones sin ejecutar, concentrados en partidas también llamadas ‘Otros’. Una dirección que atiende a uno de los sectores más vulnerables del distrito. Sin detalle de qué se iba a comprar, sin explicación de por qué no se gastó. Nada de nada.
⚠️ Y en el área de salud, el Plan SUMAR, que atiende población sin cobertura médica, deja sobre la mesa casi $135 millones entre medicamentos y equipos sanitarios que nunca se adquirieron. Otra vez: ¿no llegó la transferencia provincial, o llegó y se redirigió a otro lado? La diferencia es enorme. Y nadie aclara absolutamente nada.
🏦 El Decreto 102/26: ahora con plata propia, que es peor
Si el 101/26 genera preguntas, el Decreto 102/26 directamente las multiplica. Porque este decreto opera exclusivamente con fondos del Tesoro Municipal, la plata que recauda el propio Municipio. Sin la coartada de ‘los fondos nacionales no llegaron’. Sin la excusa del federalismo fiscal. Acá cada número es una decisión tomada por la administración local sin intermediarios.
⚠️ El movimiento más llamativo de todo el decreto, y, sinceramente, de los dos decretos juntos, es el de la partida 9.1.2.0 – Contribución a instituciones descentralizadas de la Coordinación de Políticas Ejecutivas: +$781.527.273. Casi $782 millones del tesoro municipal asignados a ‘instituciones descentralizadas’. ¿Cuáles? El decreto no lo dice. No hay un listado de beneficiarios, no hay montos discriminados por institución, no hay nada que permita saber a dónde fue a parar esa plata. Setecientos ochenta y dos millones de pesos zarateños, disueltos en una categoría genérica.
⚠️ Y no es el único caso. La Secretaría de Gobierno suma $454.957.662 en transferencias a ‘otras instituciones culturales y sociales sin fines de lucro’ (5.1.7.0). Casi $455 millones más hacia un destino sin nombre. Sumadas ambas partidas, estamos hablando de más de $1.200 millones de pesos del Tesoro Municipal transferidos a terceros sin que el decreto identifique a un solo receptor.
🚑 La salud zarateña en modo eterno sobretiempo
El decreto 102/26 también ilumina algo que los trabajadores del Hospital Favaloro y los centros de salud del distrito ya saben de memoria: el sistema sanitario zarateño funciona a base de horas extras. Pero caben entonces algunas preguntas. ¿Funciona? ¿Quiénes perciben las horas extras?
⚠️ La Subsecretaría de Salud cerró 2025 con pagos de $257.313.211 en horas extras (1.3.1.1) por encima de lo presupuestado originalmente. Doscientos cincuenta y siete millones de pesos. En sobretiempo. En un año.
Esto tiene una lectura política muy concreta: en lugar de incorporar personal de planta para cubrir la demanda real del sistema, se optó por pagar overtime al personal existente. Es más barato en el corto plazo, más caro en el largo, porque el agotamiento laboral tiene costo sanitario (quizás no escucharon hablar del burnout laboral) y porque el sobretiempo no construye capacidad institucional. Pero, claro, genera un cargo municipal. No obliga a convocar un concurso. Y en la política municipal, eso cuenta mucho. Más allá de conocer claramente cómo se utiliza el sistema de horas extraordinarias.
🔐 Los seguros misteriosos y las comisiones bancarias inverosímiles
Hay dos números en el Decreto 102/26 que merecen atención especial, no sólo por su magnitud sino por lo que implican en términos de gestión.
⚠️ El primero: más de $265 millones en primas de seguros distribuidos entre la Secretaría de Gobierno (+$89.541.659) y la Dirección de Tránsito y Transporte (+$175.824.052). Para un municipio del tamaño de Zárate, esa cifra representa un volumen de pólizas que debería haber sido licitado. ¿Hubo licitación? ¿Con qué empresas? ¿A qué precio por unidad asegurada? El seguro municipal es, históricamente en los distritos bonaerenses, uno de los rubros más permeables a la discrecionalidad. No decimos que haya irregularidad. Decimos que la opacidad invita a la pregunta.
⚠️ El segundo: $111.688.322 en comisiones y gastos bancarios (3.5.5.0) ejecutados por la Secretaría de Economía. Ciento once millones de pesos. En comisiones bancarias. En un año. Un montón. $111 millones en costos bancarios no es un número que aparezca solo. Tiene historia. Y esa historia no está en el decreto.
⚖️ Los juicios que el Municipio perdió y no tenía presupuestado perder
Otro dato que pasa casi desapercibido pero que debería incomodar a más de un concejal:
⚠️ El área de Asuntos Legales del municipio cerró el ejercicio con $64.916.897 en multas, recargos y gastos judiciales por encima de lo presupuestado originalmente. Casi $65 millones en costas y condenas que el Ejecutivo no previó. ¿El Municipio perdió juicios? ¿Laborales? ¿De proveedores impagos? ¿Contencioso-administrativos por algún acto cuestionado? El decreto no lo dice, por supuesto. Pero la información existe y debiera ser de acceso público.
🗑️ El cajón de sastre universal: ‘Otros’
A lo largo de ambos decretos aparece un patrón que no es accidental sino sistemático: las partidas con denominación específica bajan, y las partidas llamadas ‘Otros’ suben. La 3.9.9.0 (Otros servicios no personales), la 3.4.9.0 (Otros servicios técnicos), la 2.7.9.0 (Otros materiales)… En la Dirección de Tránsito, por ejemplo, se bajan $458.645.000 de ‘Otros’ y se suben $55 millones en otro ‘Otros’. Es un juego de cajas chinas donde lo específico se disuelve en lo genérico, y lo genérico no requiere justificación.
No es ilegal. Pero la opacidad es una política en sí misma. Y acá se aplica con coherencia y precisión.
📋 Lo que el Concejo Deliberante debería, pero que probablemente no va a hacer
La verdad es que el Concejo Deliberante tiene todas las herramientas para actuar. Puede acceder al RAFAM y realizar un seguimiento on time. Puede pedir informes detallados sobre los receptores de las transferencias a ‘instituciones’. Puede convocar funcionarios públicos a dar explicaciones.
Puede. Puede. Puede. Pero ya sabemos cómo termina esta historia. Las preguntas incómodas en Zárate tienen una vida media muy corta. Se presentan, se archivan, se olvidan.
Salvo, claro, que alguien decida no hacerlo.
¿Sos concejal y querés que te ayudemos a redactar el pedido de informes? Escribinos a nuestro correo electrónico y te ayudamos.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror.’
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS

1 comentario
ohh https://melbet-ar.net/es-ar/