Esta no es solo la historia de una obra mal hecha, es el retrato de una forma de gobernar que prioriza imagen por sobre la sustancia, marketing por sobre planificación, la foto por sobre la solución real de los problemas.
Buscando: Osvaldo Cáffaro
La derrota electoral de septiembre no fue casualidad ni producto de fuerzas externas. Fue la consecuencia lógica de una gestión que prometió cambio y entregó continuismo, que habló de renovación pero practicó el reciclaje político.
La democracia local se fortalece con diálogo, debate constructivo y exigencia ciudadana. Zárate merece una gestión que esté a la altura de los zarateños y su historia.
Los zarateños ya dieron su veredicto. Solo resta ver si la dirigencia política está a la altura de interpretar correctamente el mensaje que enviaron a través de las urnas.
La decisión está en manos de los zarateños: seguir siendo cómplices de este círculo vicioso o apostar por una transformación real que coloque las necesidades populares en el centro de las políticas públicas.
La Oficina Anticorrupción sigue siendo un fantasma en el organigrama municipal, una promesa electoral más que se evapora cuando llega la hora de gobernar.
Cáffaro y Matzkin son dos caras de la misma moneda, y las monedas ya no sirven para comprar nada en un país devastado por la inflación y la crisis social.
Ya cayó su fiel secuaz Juan Manuel Arroquigaray… ¿el ex Intendente será el próximo?
Zárate Basket se va, pero queda el escándalo de subsidios, favores y prioridades al revés.
Zárate Basket se va de dónde nunca debió estar.