Decía Lao-Tsé: «Un viaje de mil millas comienza con un solo paso».
Buscando: Rendición de Cuentas
La clase política zarateña lleva semanas con la Rendición de Cuentas en un cajón, pocos la analizan, muchos menos la discuten, y casi ningún funcionario se molestó en defenderla en persona. Hay mucho para entender ahí.
‘INEXPLICABLE’, dice Matzkin.
Nosotros lo explicamos desde hace tiempo. El problema no es que sea inexplicable. El problema es que nadie quiso escuchar.
Los análisis serios no se construyen con retazos unidos caprichosamente, sino con el estudio profundo de toda la información disponible. Eso es lo que diferencia el debate democrático de la operación de prensa o judicial. Y la ciudadanía, a esta altura, ya sabe distinguir perfectamente entre uno y otras.
En un Estado de derecho, los pagos se realizan en virtud de normas vigentes en el momento del pago. No de normas futuras. No de normas que todavía no existen. No de normas que se van a dictar retroactivamente para blanquear lo que ya se hizo. Esa es la diferencia entre institucionalidad y voluntarismo disfrazado de institucionalidad.
Los números del primer trimestre 2026 de la Municipalidad de Zárate son un ejercicio de ilusionismo contable. Donde los programas sociales más urgentes registran ejecución cero, los responsables públicos elaboraron metas tan irrisorias que el sistema las supera sin que nadie haga nada. Una historia de hambre que no se cuenta y asfalto que no se tiende.
Nadie pidió formalmente ni una sola modificación presupuestaria en el primer trimestre. Y sin embargo, como veremos, hay partidas que ejecutaron el 200%, el 1.000% o el infinito por ciento de lo que el Deliberante había habilitado.
El oscurantismo y la opacidad siguen campeando a sus anchas en el Departamento Deliberativo local.
Las personas jurídicas en las que el Municipio de Zárate es parte tenían hasta el 31 de marzo para rendir sus cuentas ante el Concejo Deliberante. No lo hicieron. Y el HCD, fiel a su costumbre, no dijo absolutamente nada.
Un gobierno que manipula el presupuesto manipula la realidad. Un pueblo que no lo lee se condena a financiar esa ficción.