Puede pasar de todo en la sesión de hoy. O puede que no pase nada, que es lo más probable. Pero estaremos atentos, porque alguien tiene que hacer las preguntas incómodas en este Distrito.
Buscando: Municipalidad de Zárate
Está claro que hace rato que Iglesias tiene el boleto picado. Cualquiera que observe mínimamente la política zarateña lo sabe. Pero surge la pregunta: ¿a quién darle esa papa caliente que lo único que hizo Iglesias fue hornearla un poco más? Porque seamos honestos, el área de Seguridad en Zárate es tierra arrasada, y nadie quiere quemarse las manos ahí.
¿Será todo una puesta en escena y quienes son tan rivales en realidad no lo son tanto? Siempre queda la posibilidad de lanzar globos de humo para distraer y en realidad todo está acordado aunque pretendan hacer creer que hay una disputa en juego.
¿Qué se oculta? ¿Por qué no se da a publicidad una información pública? ¿Por qué no se la publica con un simple clic en la página web del municipio? ¿A qué se debe tanta oscuridad de gobierno?
El próximo viernes comienza una nueva etapa. Veremos si es mejor o peor que la actual… aunque por imposible que parezca, todo indica que continuará la debacle. Veremos si los nuevos equilibrios obligan a gobernar mejor o solo generan más acuerdos de pasillo. Veremos si la democracia zarateña madura o sigue siendo este circo que todos conocemos.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
Muchos de quienes hoy aprobarán el proyecto de presupuesto ni siquiera lo leyeron. Aunque también es justo decir que no era necesario que lo hicieran ya que probablemente no lo entenderían. Pero lo más llamativo, lo verdaderamente escandaloso, es que aprobarán algo que ni siquiera tuvieron ante sus ojos.
La celebración duró tres días, pero la sensación de abandono entre los vecinos probablemente dure un poco más. Porque cuando el último food truck se fue, cuando las luces se apagaron y la música cesó, quedó la pregunta flotando en el aire zarateño: ¿A quién le importa el día después?
Cambian los gobiernos, cambian las caras, pero las prácticas oscuras… esas nunca cambian. Bienvenidos a la política zarateña, donde la ‘transparencia’ es tan clara como el río Paraná en bajante y donde los funcionarios hacen malabares entre el sueldo público y las facturas privadas con la agilidad de un prestidigitador de feria.