Al final del día, lo que estamos presenciando en Zárate no es construcción política. No es gobernabilidad. No es búsqueda del bien común. Es simple y llanamente negocio personal. Es la vieja y conocida práctica de usar el Estado como agencia de empleos para los amigos políticos. Es la puerta giratoria que gira y gira y gira, siempre con los mismos apellidos rotando de cargo en cargo.
Buscando: Ignacio Suárez Ogallar
Hay una diferencia entre la influencia legítima de un asesor y la usurpación de funciones que estamos presenciando. Una cosa es aconsejar. Otra muy distinta es cobrar, firmar y aparecer públicamente como autoridad sin serlo.
Bienvenidos al circo. Las entradas son gratis, pero la salida se paga cara.
Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
Como decía el pelado, predican la moral con la bragueta abierta. Esta frase, más allá de su crudeza, sintetiza perfectamente la hipocresía que caracteriza al actual gobierno municipal. Exigen a otros lo que ellos mismos no cumplen, predican virtudes que no practican, reclaman respeto a normas que sistemáticamente violan.
Sesión para el mes pasado, campaña adelantada y un Concejo que firma sin leer.
Matzkin repite promesas, recicla candidatos y Zárate sigue sin gestión ni rumbo.
Natalia Blanco fue borrada del mapa político por el matzkinismo, aun siendo Intendenta interina.
Espacios verdes, negocios turbios: Matzkin promete, cobra Montero y Zárate se pudre.
El pasado 5 de julio el Intendente Marcelo Matzkin anunció la firma de un acuerdo…