Ni se rechazó, ni se aprobó, ni se mejoró. Más de un mes después de que el Concejo enviara el Expediente sobre la Costanera ‘a comisión’, el proyecto más urgente del año se volvió invisible. Qué dijeron, qué hicieron y por qué casi nadie quiere mirar dentro de la caja.
🐈 El gato de Schrödinger tiene número de expediente
En física, el gato de Schrödinger está vivo y muerto mientras nadie abra la caja. En Zárate, la caja se llama Comisión de Legislación e Interpretación y el gato es el Expediente 205/26: el proyecto ómnibus de la Costanera que el Intendente Marcelo Matzkin ingresó el 22 de mayo de 2026, según reconstruimos en su momento.
El jueves 10 de septiembre el cuerpo votó por unanimidad devolverlo a comisión, como relatamos en «Un bloque con cabestrillo» y en «No estaba muerto, estaba de parranda…». Hoy, 13 de octubre, pasaron 33 días. Es el único punto en el que el Concejo logró unanimidad real: en no decidir.
⏳ Cronología de una urgencia que se enfrió sola
- 22/05/2026: el Ejecutivo envía el Expediente 205/26 (fuente: nuestra historia completa).
- 03/09/2026: la comisión llega con tres dictámenes y ninguna mayoría; el dictamen oficialista es rechazado y Borrelli pide un cuarto intermedio de una semana (nota del 6/9).
- 09/09/2026: el Ejecutivo firma el Decreto 322/26 y deroga el 227/26 (el famoso 0,5%), según el Boletín Oficial municipal (SIBOM).
- 10/09/2026: ingresa fuera del Orden del Día el Expediente 445/26 (Borrelli), se debate de todo menos el expediente en tratamiento y el 205 vuelve a comisión «para tratarlo en conjunto con los proyectos recién ingresados» (relato de la sesión).
- 13/10/2026: sin novedades verificables. Y ese es, justamente, el dato.
🧪 «Muy trabajados, muy estudiados»: la prueba de laboratorio
En la sesión se repitió la idea de que el material estaba maduro. La concejal Marcela Budano sostuvo que venían trabajando mucho el 205 y que dos compañeros de bloque habían trabajado muchísimo. Matilla, lejos de cerrar el debate del expediente en tratamiento, se puso a discutir los proyectos nuevos y llegó a proponer reemplazar el texto oficial por los de Borrelli y Castiglioni. Si todo estaba tan estudiado, lo lógico era tratarlo ese mismo día.
Pasó un mes. Entonces la pregunta del millón tiene tres respuestas posibles:
- No estaban tan estudiados. Se dijo «trabajadísimo» para justificar un apuro que, al primer cuarto intermedio, se desinfló.
- Estaban estudiados, pero no acordados. Que es distinto, y peor: el problema no era técnico sino político, como mostramos al contar la grieta del bloque.
- Estaban estudiados, acordados y archivados a propósito. Porque en política zarateña el tiempo no es un trámite: es un instrumento.
No tenemos documento que nos permita afirmar cuál de las tres es cierta. Lo que sí podemos afirmar, con el video y las actas a la vista, es que ninguna de las tres se explicó en público.
📜 El Boletín Oficial no miente (el relato, a veces, sí)
Hay un documento que ordena el panorama mejor que cualquier discurso: el Decreto 322/26, del 9 de septiembre de 2026. Allí el Ejecutivo reconoce que el 227/26 había sido dictado como complemento del proyecto que tramitaba en el Concejo, afirma que este no ha resultado aprobado y deroga el beneficio. Pero también «reitera su firme voluntad» de seguir impulsando un régimen de promoción para la costa (texto completo en SIBOM).
Traducción sin anestesia: el Gobierno no abandonó la idea; la puso en pausa mientras el Concejo la guarda en el freezer. Un expediente sin plazo ni dictamen es, para quien quiere volver a intentarlo, una reserva de lugar. Mientras tanto, el decreto dice «no aprobado» y las redes del Intendente dijeron «rechazado», una diferencia que ya desarmamos en «Huyeron».
📰 El blindaje: cubrir la pelea para no mostrar el expediente
Acá hay un matiz que conviene no esconder: del Expediente 205 sí se habló. Varios medios cubrieron el cruce del Intendente con los concejales libertarios y hablaron de un proyecto «rechazado». Ese es el truco más fino del blindaje: no se oculta el tema, se oculta la parte que importa.
Se habla de quién le gritó a quién, de quién se fue del recinto, de qué bloque se rompió. No se habla de qué dice cada dictamen, quién firmó qué, cuándo vuelve a reunirse la comisión ni qué quedó adentro del paquete. La pelea vende; el trámite no. Y mientras la pelea ocupa el escenario, la letra chica avanza por la puerta de servicio: el 445/26 entró fuera del Orden del Día; el 468/26 del CGC también, con solo el articulado a la vista.
El mecanismo, entonces, tiene dos patas:
- Ocultar: documentos que se citan pero no se publican, autorías difusas, ingresos sobre tablas.
- Inundar: una agenda tan densa de novedades (CGC, Parque Urbano, Plaza Italia, el DAM) que ningún asunto cumple un mes sin ser reemplazado por otro.
Lo hemos visto antes: con el Decreto 340/26, de adelantos de sueldo, tampoco encontramos cobertura en los portales habituales. Sobre el estado actual de los Expedientes 205 y 445, tampoco la encontramos; con la salvedad de que nuestra búsqueda es limitada y agradeceremos que nos corrijan con datos.
🔇 ¿Por qué nadie habla del limbo? Seis hipótesis
- Porque nadie pierde con la demora. El Ejecutivo conserva la idea viva, el oficialismo evita una derrota y los bloques de la oposición evitan una definición.
- Porque «sigue en comisión» no es noticia. No hay foto, no hay sesión, no hay culpable. El limbo es un hecho sin imagen.
- Porque los documentos clave no circulan. Quien no puede leer un dictamen tampoco puede cuestionarlo.
- Porque la agenda se renueva sola. Cada semana ingresa un nuevo expediente a empujar al anterior hacia el olvido.
- Porque el calendario electoral pesa. Como planteamos al analizar la interna del peronismo, cada definición tiene costo de cara a las PASO.
- Porque la decepción ciudadana juega a favor. Cuando el recinto se llena una vez cada tanto y después no pasa nada, la gente aprende a no ir. Ya lo señalamos en «No estaba muerto…»: el vecino no es indiferente, está cansado de las obras de teatro.
Es una lista de hipótesis, no de certezas. Pero ninguna requiere conspiración: alcanza con incentivos bien alineados. Y a veces no hay nada más eficaz que el desinterés convenientemente repartido.
🏛️ Lo que el Concejo podría hacer en una tarde
Nada de lo que sigue es ciencia nuclear:
- Votar. Poner los dictámenes a votación, con nombre y apellido, y asumir el resultado. Rechazar es legítimo; aprobar también; esconderse, no.
- Publicar los dictámenes y los textos de los dos proyectos nuevos, completos.
- Fijar fecha: cuándo se reúne la comisión, con qué orden del día y con qué plazo.
- Convocar a audiencia pública. El propio sitio del Concejo dice que la participación ciudadana mejora la transparencia, y hasta hubo un concejal que presentó una audiencia para el relleno sanitario. La herramienta existe; falta quien quiera usarla con la Costanera. Ya contamos cómo se resistió esa idea.
Porque la alternativa es la que ya vimos: pedir «más tiempo» tres meses, un mes, un año. El tiempo, a diferencia de la Costanera, nunca fue un bien público escaso: lo gastan sin pagar.
🧯 Para cerrar
Un expediente al que nadie rechaza, nadie corrige y nadie cita en una agenda, tiene un nombre técnico en cualquier manual de derecho parlamentario: demora. Y en el diccionario zarateño, otro: método.
🃏 ¿Te gustó que te cuente lo que otros callan?
Sumate al canal de WhatsApp del Príncipe del Manicomio.
Sin filtros, sin vueltas, sin decretos truchos.
Tocá acá…
👉 https://whatsapp.com/channel/0029Vb8JfImLNSa4LGW84625
y enterate antes que nadie.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
