Los análisis serios no se construyen con retazos unidos caprichosamente, sino con el estudio profundo de toda la información disponible. Eso es lo que diferencia el debate democrático de la operación de prensa o judicial. Y la ciudadanía, a esta altura, ya sabe distinguir perfectamente entre uno y otras.
Buscando: Marcelo Matzkin
Hay cosas que en Zárate se repiten con una puntualidad casi admirable. El asfalto que…
La apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el pasado 2 de marzo, tuvo algo de obra de teatro de tercer acto: actores que ya conocemos de memoria, libreto que más o menos intuíamos, y un director que entró al escenario con cara de recién llegado.
Hoy, el Partido de Zárate celebra su 171° aniversario, un hito que invita a reflexionar…
La apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el pasado 2 de marzo, tuvo algo de obra de teatro de tercer acto: actores que ya conocemos de memoria, libreto que más o menos intuíamos, y un director que entró al escenario con cara de recién llegado.
Moisés Lintridis laburaba para los de abajo. Estos gobiernan para la foto, para el like, para la rosca.
Estamos ante un gobierno que confunde gobernar con actuar, gestionar con publicitar, y resolver con simular. Un gobierno que construyó un reality show donde todos los participantes son empleados municipales aplaudiendo por obligación contractual.
La pregunta del título encierra una afirmación que ya todos intuíamos pero que nadie quería decir en voz alta: Fuerza Patria está jugando. El problema es que no sabemos exactamente a qué. O peor aún: sí lo sabemos, pero nos negamos a aceptarlo. Y ese es el interrogante que dispara esta columna. Porque cuando las fichas empiezan a caer, el tablero muestra un diseño que ya conocemos de memoria.
¿El Ejecutivo municipal radicará la denuncia correspondiente contra el Hotel Days Inn? ¿Actuará de oficio alguno de los Juzgados de Faltas de Zárate? ¿O se harán los boludos como siempre?
Todos los actores políticos son cómplices de esta degradación institucional. No importa el partido, no importa el color, no importa el discurso marketinero que vendan en las redes sociales. Más allá de lo que dicen en sus comunicados pomposos y sus posteos de Facebook, en los hechos terminan reproduciendo exactamente lo mismo que dicen querer combatir.