Buscando: Marcelo Matzkin

Mucho hemos escrito respecto a las consecuencias de que el Secretario de Prevención Ciudadana Juan Manuel Iglesias no viva en Zárate. Y la verdad es que ya cansa repetir lo obvio, así que esta vez iremos directo al hueso con una serie de preguntas incómodas. Cortitas y al pie.

¿Marcelo Matzkin hará lo que dijo que iba a hacer o reculará ante Mónica Federicci? Porque ese es el tema de fondo: ¿quién tiene realmente el poder en este gobierno?
Matzkin puede tener el sello y el despacho del intendente, pero si cada vez que intenta tomar una decisión tiene que negociar con los dueños de las parcelas del poder municipal, ¿de qué sirve el cargo?

Lo más triste de todo esto no es ni siquiera la maniobra en sí, que ya de por sí es grave. Lo más triste es el descaro. La impunidad con la que operan. La certeza de que nadie va a hacer nada, que el Concejo seguirá durmiendo la siesta, que la paga mensual no corre riesgo, que los medios locales alineados seguirán mirando para otro lado, y que la oposición seguirá siendo funcional al poder.

Un funcionario que no tolera la crítica, que bloquea en lugar de debatir, que miente en su Declaración Jurada, que usa bienes del Estado para su beneficio personal, que direcciona licitaciones, que contrata conocidos, es un funcionario que no respeta las instituciones democráticas. Es un funcionario no puede ni debe ser funcionario.

Al final del día, lo que estamos presenciando en Zárate no es construcción política. No es gobernabilidad. No es búsqueda del bien común. Es simple y llanamente negocio personal. Es la vieja y conocida práctica de usar el Estado como agencia de empleos para los amigos políticos. Es la puerta giratoria que gira y gira y gira, siempre con los mismos apellidos rotando de cargo en cargo.