La transparencia no es un slogan de campaña: es una obligación democrática. Y cuando esa obligación se traiciona, la ciudadanía tiene el derecho y el deber de exigir explicaciones.
Autor: principedelmanicomio
Había un reglamento que cumplir, y La Libertad Avanza pretendía violarlo. Pero en la Argentina de los últimos años, donde las instituciones son más sugerencias que normas, cumplir un reglamento parece casi un acto revolucionario.
La UCR Zárate cambió dignidad por cargos y hoy es mascota obediente de Matzkin y Milei.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.
Una pregunta que resuena cada vez con más fuerza en los pasillos del poder local y en las conversaciones de los vecinos de Zárate. Un interrogante que, lejos de ser retórica, expone la sistemática manipulación y las mentiras descaradas del intendente Marcelo Matzkin y la complicidad silenciosa de un Concejo…
Matzkin repite promesas, recicla candidatos y Zárate sigue sin gestión ni rumbo.
Como decía el pelado, predican la moral con la bragueta abierta. Esta frase, más allá de su crudeza, sintetiza perfectamente la hipocresía que caracteriza al actual gobierno municipal. Exigen a otros lo que ellos mismos no cumplen, predican virtudes que no practican, reclaman respeto a normas que sistemáticamente violan.
La decisión está en manos de los zarateños: seguir siendo cómplices de este círculo vicioso o apostar por una transformación real que coloque las necesidades populares en el centro de las políticas públicas.
La Oficina Anticorrupción sigue siendo un fantasma en el organigrama municipal, una promesa electoral más que se evapora cuando llega la hora de gobernar.
Matilla juega sucio, Propato ¿afuera? mientras Matzkin aplaude: Zárate, tierra de traiciones.