Matzkin prometió austeridad y gobierna con privilegios. Prometió transparencia y administra opacidad y silencios. Prometió cambio y perpetúa prácticas.
Autor: principedelmanicomio
Torres no vino a gobernar para los zarateños. Vino a acomodarse, una vez más, en el lugar que le dieron. Y cuando ese lugar deje de servirle, saltará al próximo. Porque eso es lo que hacen los oportunistas profesionales: saltan. Siempre saltan.
¿Habrá que esperar a una nueva campaña electoral para que los vecinos puedan tener limpio su barrio? ¿Deberán esperar que las ratas salgan en la foto para que tomen conciencia de la realidad?
Mientras en el relato se gobierna para los que menos tienen, los datos demuestran que lo que se prioriza es la posibilidad de negocio de los que más tienen.
Tenemos que dar la batalla.
Una vez más.
Tenemos la obligación de hacerlo.
Comemos lo que queremos, cuándo queremos. Nos bañamos con agua caliente, dormimos en una cama cómoda, nos calefaccionamos en invierno y nos refrigeramos en verano. Nosotros, los que tenemos estos privilegios, no tenemos excusas.
Porque si no la damos nosotros, que podemos, ¿quién carajo la va a dar?
El problema no es la temática en sí misma. Al fin de cuentas, somos muchos los argentinos que importamos costumbres culturales de otros lados. El problema -el verdadero, el que duele, el que no sale en las fotos- es que mientras hablamos de ‘la festividad de Halloween’, dejamos de hablar de lo que realmente importa.
Torres llega al Palacio Municipal con la misión imposible de ordenar el desorden, de dar volumen político a un gobierno que nunca lo tuvo, de negociar con una oposición que huele sangre.
Hoy el proceso electoral de dos tiempos expuso dos derrotas oficialistas consecutivas en menos de dos meses. Dos. Seguidas. Como si la ciudadanía estuviera tratando de enviar un mensaje en código Morse político: “Che, no nos gusta el rumbo”. Pero en el recinto parece que nadie tiene receptor.
Si la democracia se nutre de acceso, control y participación ciudadana -y no de oscuridad o silencio digital-, entonces la gestión que permite esto está fallando. En Zárate, los ciudadanos merecen algo más que pantallas de error: merecen instituciones que trabajen en la luz, no en la sombra.
En Zárate ganó Fuerza Patria el 7 de septiembre y ganó Fuerza Patria el 26 de octubre, los números así lo reflejan, pero si a este análisis cuantitativo sumamos la variable cualitativa, además perdió Marcelo Matzkin.