El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
Autor: principedelmanicomio
El futuro que Matzkin promete está encerrado en un pliego que nadie puede ver. Y eso, queridos vecinos, tiene un nombre: opacidad. Con inteligencia artificial o sin ella.
Muchos de quienes hoy aprobarán el proyecto de presupuesto ni siquiera lo leyeron. Aunque también es justo decir que no era necesario que lo hicieran ya que probablemente no lo entenderían. Pero lo más llamativo, lo verdaderamente escandaloso, es que aprobarán algo que ni siquiera tuvieron ante sus ojos.
La celebración duró tres días, pero la sensación de abandono entre los vecinos probablemente dure un poco más. Porque cuando el último food truck se fue, cuando las luces se apagaron y la música cesó, quedó la pregunta flotando en el aire zarateño: ¿A quién le importa el día después?
Cambian los gobiernos, cambian las caras, pero las prácticas oscuras… esas nunca cambian. Bienvenidos a la política zarateña, donde la ‘transparencia’ es tan clara como el río Paraná en bajante y donde los funcionarios hacen malabares entre el sueldo público y las facturas privadas con la agilidad de un prestidigitador de feria.
Bienvenidos al futuro digital de Zárate: donde todo cambia para que nada cambie, y la transparencia es una palabra que suena linda pero que nadie practica.
El presupuesto 2026 no es un ajuste ni un shock expansivo. Es una operación estética: redistribuye, infla, maquilla y reacomoda. Como esos programas de cirugía plástica donde te cambian todo pero el resultado final es… cuestionable.ras el vecino aguante’.
¿Hay un boom impositivo voluntario de ciudadanos enamorados de la recaudación local? No. Lo que hay es revaluación, ajuste de tasas, multas, y una estructura tributaria que -más que autonomía- parece un ‘hagámoslo como podamos mientras el vecino aguante’.
¿Este es un plan de desarrollo o un manual de supervivencia municipal?
Seguramente saben algo que nosotros no sabemos, ¿nos lo comparten por favor?
Porque hasta que no lo hagan, seguiremos preguntando. Una y otra vez. Porque esa es nuestra obligación. Y la de ustedes, concejales, es responder. Pero parece que eso lo olvidaron.