Un diputado de La Libertad Avanza presentó en la Legislatura un proyecto para obligar a los municipios a justificar cada tasa con un servicio real. En Zárate, sus correligionarios ediles hicieron exactamente lo contrario: le votaron al Intendente un sistema de tasas de ‘alcance general’ sin contraprestación identificable. La paradoja, como siempre, está documentada.
🎭 Una paradoja con fecha de entrada
El 18 de septiembre de 2026 ingresó a la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires el Expediente D-3776/26-27, un proyecto de ley firmado por seis diputados del Bloque La Libertad Avanza, Juan E. Osaba, Pablo Morillo, Vera Chávez Ramón, Luis Onofiros, Marcelo Iván Bondarenko y Analía Corvino, que propone modificar los artículos 29, 226 y 227 del Decreto-Ley 6.769/58, la Ley Orgánica de las Municipalidades.
La síntesis del proyecto es simple y contundente: toda tasa municipal debe tener detrás un servicio real, concreto, individualizado y efectivamente prestado. Para crear o modificar una tasa, el Concejo Deliberante deberá aprobar una memoria técnica que acredite una relación razonable y proporcional entre el costo del servicio y el monto exigido como tasa municipal. Si el servicio no se presta, total o parcialmente, la tasa es inexigible durante ese período. Y el ejercicio de esa potestad ‘corresponde exclusivamente al Concejo Deliberante y no será delegable en el Departamento Ejecutivo’.
Además, incorpora un artículo 226 bis que le encarga al Tribunal de Cuentas provincial observar el cumplimiento de estos requisitos y determinar ‘los cargos y sanciones’ contra los funcionarios municipales que autoricen la percepción de tasas irregulares, y un 227 bis que obliga a cada municipio a publicar en su sitio web, ’de manera pública, gratuita, actualizada y de fácil acceso’, el servicio que funda cada tasa, el organismo responsable, los sujetos obligados y los criterios objetivos de cálculo. La Tecla lo contó con precisión: memoria técnica de costos aprobada por el Concejo, inexigibilidad si no hay prestación efectiva, y controles sobre los funcionarios que cobren de más.
El diputado Pablo Morillo lo resumió así: ‘Queremos establecer un principio claro: una tasa debe tener como fundamento un servicio municipal real, directo, individualizado y razonablemente proporcional al costo de la contraprestación’. Y Sebastián Pareja, presidente provincial de LLA, sentenció que ‘en la gran mayoría de los municipios las tasas no tienen contraprestaciones y terminan siendo cajas encubiertas de la casta política’.
Hermoso. Aplaudan, que ahora viene la parte zarateña.
🗳️ Lo que hicieron los libertarios de Zárate en diciembre de 2024
Mientras en la Provincia LLA presenta proyectos contra las ‘cajas encubiertas’, en Zárate los ediles libertarios, el bloque que preside Eduardo Finkel y del que formaba parte oportunamente Daiana Hergert, hicieron otra cosa: acompañaron al Intendente Marcelo Matzkin en la creación del sistema de tasas que el propio partido ahora dice combatir.
Los hechos están documentados. El 5 de diciembre de 2024, el Concejo Deliberante de Zárate sancionó las Ordenanzas Fiscal 5204 e Impositiva 5205, que instauraron la Tasa por Servicios Generales de Alcance Individual y/o General. El 12 de diciembre de 2024, el Intendente promulgó la Ordenanza 5204 mediante el Decreto 868/24, hecho público en el Boletín Oficial municipal.
¿Y qué es esa tasa que los libertarios zarateños avalaron? El propio artículo 120.1 de la Ordenanza 5204 lo define: una tasa que comprende servicios de alcance individual, recolección, barrido, limpieza, y también los ‘servicios públicos generales de alcance general con beneficio comunitario’: prevención urbana, defensa civil, fortalecimiento social, educativo y deportivo. El artículo 120.3 es todavía más explícito: por los servicios de alcance general quedan obligados al pago todos los titulares, poseedores u ocupantes de inmuebles del partido, ‘con prescindencia de su estado de ocupación, se encuentren o no edificados’. Traducción: se paga por existir sobre el territorio. Exactamente el modelo de ‘cuota de existencia envuelta en la palabra servicios’ que el diputado Morillo acaba de proscribir en la Provincia.
El resultado para el bolsillo del vecino zarateño no tardó: como documentamos en ‘Poniendo estaba la gansa’, un contribuyente del centro de Zárate pasó de pagar $6.568 en diciembre de 2024 a $41.098 en febrero de 2025: un aumento del 526% en dos meses, una vez sumados los servicios generales, el alumbrado y los servicios sanitarios. Ninguna memoria técnica de costos aprobó públicamente esa proporción. Ninguna discusión ciudadana la precedió. El 19 de diciembre de 2024, en pleno proceso, ya advertíamos: el presupuesto se aprobaría ‘sin una comunicación clara que explique cómo se verá reflejado este esfuerzo en mejoras concretas’. Así fue.
🪞 El espejo que estalla: la Corte, el proyecto provincial y Zárate
Acá el cuento se vuelve inmejorable. El 10 de septiembre de 2026, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictaminó que las municipalidades no pueden cobrar tasas sin una contraprestación concreta, revocando un esquema tributario de Córdoba que operaba como impuesto encubierto.
El fallo, que cita la línea de Laboratorios Raffo, Quilpe y Gasnor, llegó ocho días antes de que Morillo presentara su proyecto.
Y dos días después de la presentación provincial, el 14 de septiembre, contábamos en ‘Huyeron’ cómo el bloque libertario zarateño se retiró del recinto junto al oficialismo cuando la votación apretaba, cómo Oscar Ahumada renunció a La Libertad Avanza tras las críticas públicas de Matzkin, y cómo los ediles que quedaron, con Viviana Nazábal a la cabeza de la fila india, se alinearon con el pensamiento del Intendente. Lo llamamos ‘rendición libertaria’. Hoy, con el proyecto de Morillo sobre la mesa, la etiqueta queda chica.
Porque miren la coincidencia que nadie en la bancada local quiere mirar. El artículo 2º del proyecto provincial modifica el artículo 226 de la Ley Orgánica para establecer que no podrá cobrarse tasa alguna cuando su hecho imponible coincida con el de un tributo nacional o provincial. En Zárate, el alumbrado público se cobra como el 13% del monto de la factura de electricidad, pegado a la boleta de la Cooperativa Eléctrica, tal como detallamos en ‘Las cosas por su nombre’: un tributo atado al consumo domiciliario, no a la luz recibida. Matzkin mismo lo explicó en La Nación del 24 de abril de 2026: ‘No está el concepto de que uno paga el foco que tiene afuera; es una tasa por el alumbrado de todo el municipio’. Palabra por palabra: la definición jurídica de lo que el proyecto que La Libertad Avanza propone prohibir.
🔢 Los números del ‘alcance general’
Para los que prefieren la recaudación a la retórica, ‘Magia en Zárate’ dejó la radiografía a mitad de año: la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene estaba estimada en $40.000 millones para 2026, casi el 39% de todo el presupuesto municipal, dependiente de un solo tributo; y la Tasa por Servicios Generales devengó $9.905.883.556, un 67% más de lo estimado, con apenas $2.888 millones percibidos y otros $7.017 millones flotando entre lo que el Municipio dice que le deben y lo que realmente cobró. El 11 de agosto de 2025, el Ejecutivo informó oficialmente la transferencia de $108.525.362,99 a la Sociedad Rural de la zona: el 70% de lo recaudado por la tasa de alcance general rural. Una transferencia presupuestaria, advierte con precisión nuestra nota del 15 de septiembre, no convierte en contraprestación a una contribución difusa. Los productores rurales lo saben: varios denunciaron ante La Nación que pagan alumbrado aunque sus caminos de tierra no tengan ni un poste.
Mientras tanto, la Provincia libertaria presume de haber presentado 123 pedidos de baja de tasas en concejos deliberantes durante el año. En Zárate, su bloque municipal se dedica a pedir ‘más tiempo’ para analizar expedientes que llevan tres meses en comisión, como registramos el 21 de septiembre en ‘¿Qué problemita tiene Finkel?’: Eduardo Finkel, Verónica Firmani, Patricio Gauna Marchetti y Fabián Cracco se abstuvieron en la sesión maratoniana sobre la Costanera. Ni siquiera se animan a votar en contra con argumentos: porque en realidad son cómplices que comulgan con el proceder del intendente y administran la ambigüedad con butaca de platea.
🤫 El método: opacidad, unanimidad y cero discusión ciudadana
El proyecto de Morillo exige transparencia web, identificación del servicio y parámetros objetivos. En Zárate, la tradición local documentada por este medio es exactamente la inversa: temas de máxima importancia decididos sin debate público real.
Ese es el punto que el bloque libertario zarateño parece no entender de su propio partido: el libertarismo tributario no es un emoji en la biografía de Twitter, es una práctica de votación. Votar a favor de la Tasa por Servicios Generales de Alcance General en diciembre de 2024, que se cobra actualmente, y aplaudir en septiembre de 2026 un proyecto que la prohíbe no es pragmatismo. Es cinismo con sello partidario.
🎯 Entonces, ¿cuán libertarios son?
El proyecto D-3776/26-27 dice que las tasas sin contraprestación son ‘impuestos encubiertos’ que violan la Constitución. El fallo de la Corte del 10 de septiembre le dio la razón. Los ediles libertarios de Zárate llevan casi dos años financiando con su voto en el Concejo Deliberante ese mismo esquema, blindando a un Ejecutivo que cobra alumbrado por consumo eléctrico, que judicializó su propio sistema tributario para cobrarlo (ya lo contábamos) y que transformó el Concejo en una máquina de ratificar decretos.
Cuán libertarios son los libertarios zarateños, entonces. La respuesta está en los registros públicos: en el Acta de diciembre de 2024; en las abstenciones de septiembre de 2026; en la puerta del recinto por la que salieron caminando con el oficialismo el 10 de septiembre…
Hay libertarios que presentan proyectos en la Provincia para que los municipios rindan cuentas de cada peso que cobran. Y hay libertarios que, en su distrito, les votan al Intendente el cobro de existir en Zárate. El partido traza los lineamientos. Acá se aplican a 180 grados de la propuesta. No es una contradicción ideológica: es una decisión de negocios. Y como todo negocio bien zarateño, el contrato fino se firma lejos de las cámaras y de las ganas de preguntar.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
