La 7ma. Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Zárate esconde, bajo toneladas de burocracia, la única pregunta que importa: ¿alguien va a hacer lo que hay que hacer, o todos van a hacer lo que siempre hacen? NADA
Buscando: Municipalidad de Zárate
El gobierno que prometió transparencia acaba de comprar $51 millones en neumáticos sin licitar. Y lo llama ‘cumplir la normativa vigente’.
Matilla tardó más de 72 horas en reaccionar a la peor semana de la gestión Matzkin. Lo hizo con una gacetilla de prensa.
Pero bueno: que hable el que quiera. Total, en Zárate nadie rinde cuentas de nada.
El subsecretario apartado, el secretario que sí sabía y el intendente que, dice, no tenía ni idea. En el Palacio Municipal sobran los nervios y faltan las respuestas. En el Concejo Deliberante, la costumbre de no preguntar sigue intacta.
En mayo de 2026 ‘reglamentan’ una Ordenanza del 21 de diciembre de 2023. Impresentable.
Cuatro horas de silencio. Dieciséis minutos de reacción. Un decreto con fe de erratas. Dos versiones incompatibles sobre lo que sabía Ferreyra.
Las dos concejales de la Unión Cívica Radical de Zárate optaron por la abstención cuando se votó repudiar el vaciamiento universitario de Milei. Su argumento: la hipocresía del peronismo provincial. La historia del Radicalismo y la universidad pública opina distinto.
Hace falta que quienes creen que el municipio puede funcionar mejor se junten, hablen y empujen en la misma dirección. No en abstracto: en concreto.
‘Haciendo lo que dijimos que íbamos a hacer’ es, involuntariamente, el slogan más honesto que podría haber elegido este gobierno. Porque al pronunciarlo en voz alta, admite sin querer que la ciudadanía ya no les cree. Y que necesitan convencerla.
¿Qué hace el Estado municipal organizando el canje de figuritas?