Hay un crédito que no cierra, un nombre que aparece varias veces en el ecosistema municipal, y un silencio que ya lleva dos meses. El gobierno local tiene un slogan que dice estar ‘haciendo lo que dijo que iba a hacer’. Bueno. Ojalá alguien, en algún momento, haga lo que dijo: explicar.
¿Están a los dos lados del mostrador?
Buscando: Honorable Concejo Deliberante
La clase política zarateña lleva semanas con la Rendición de Cuentas en un cajón, pocos la analizan, muchos menos la discuten, y casi ningún funcionario se molestó en defenderla en persona. Hay mucho para entender ahí.
El domingo Macri movió una ficha. Y cuando los tableros se mueven, todos los jugadores tienen que decidir si se quedan en el lugar que estaban o aprovechan para moverse también.
¿Por qué se les sigue transfiriendo dinero a una empresa que incumple con la rendición de las transferencias anteriores?
En un Estado de derecho, los pagos se realizan en virtud de normas vigentes en el momento del pago. No de normas futuras. No de normas que todavía no existen. No de normas que se van a dictar retroactivamente para blanquear lo que ya se hizo. Esa es la diferencia entre institucionalidad y voluntarismo disfrazado de institucionalidad.
Los números del primer trimestre 2026 de la Municipalidad de Zárate son un ejercicio de ilusionismo contable. Donde los programas sociales más urgentes registran ejecución cero, los responsables públicos elaboraron metas tan irrisorias que el sistema las supera sin que nadie haga nada. Una historia de hambre que no se cuenta y asfalto que no se tiende.
Nadie pidió formalmente ni una sola modificación presupuestaria en el primer trimestre. Y sin embargo, como veremos, hay partidas que ejecutaron el 200%, el 1.000% o el infinito por ciento de lo que el Deliberante había habilitado.
El oscurantismo y la opacidad siguen campeando a sus anchas en el Departamento Deliberativo local.
Las personas jurídicas en las que el Municipio de Zárate es parte tenían hasta el 31 de marzo para rendir sus cuentas ante el Concejo Deliberante. No lo hicieron. Y el HCD, fiel a su costumbre, no dijo absolutamente nada.
en Argentina, las leyes no se cumplen: se administran. Y los que más habilidad demuestran en esa administración son exactamente los mismos que después dan clases de república y transparencia.