Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
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Los zarateños se hartaron, y tienen razón para estarlo. Ahora falta ver si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar ese hartazgo o si preferirán seguir viviendo en su mundo de fantasía y nubes de pedo hasta que la realidad los termine por llevar puestos.
La realidad zarateña exige respuestas urgentes. La complicidad del oficialismo local con las políticas destructivas del gobierno nacional no puede seguir siendo tolerada. Es hora de que los trabajadores y las familias de Zárate tengan dirigentes que realmente los representen.Cáffaro fue un experto y Matzkin, como buen alumno, heredó un sistema de contrataciones discrecionales y, lejos de modificarlo, lo ha perfeccionado. La diferencia con gestiones anteriores no está en los métodos, sino en la sofisticación legal para justificar lo injustificable.
La investigación sobre las declaraciones juradas patrimoniales continuará en próximas entregas, donde analizaremos las declaraciones de otros funcionarios y el patrón de irregularidades que caracteriza a esta gestión municipal.
Esta no es solo la historia de una obra mal hecha, es el retrato de una forma de gobernar que prioriza imagen por sobre la sustancia, marketing por sobre planificación, la foto por sobre la solución real de los problemas.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
La Ordenanza 5207 no se debe modificar, se debe derogar.
El 7 de septiembre no elegimos solo concejales. Elegimos si queremos un Concejo Deliberante que trabaje o una escribanía municipal. Elegimos si la política sirve para controlar al poder o para validarlo. Elegimos si Zárate merece representantes a la altura de sus necesidades o si nos conformamos con más de lo mismo.
Las aguas pueden estar turbias, pero la responsabilidad política es cristalina. Y ahora, gracias al Tribunal de Cuentas, también tendrá consecuencias jurídicas. Era hora.
El 7 de septiembre no elegimos solo concejales. Elegimos si queremos un Concejo Deliberante que trabaje o una escribanía municipal. Elegimos si la política sirve para controlar al poder o para validarlo. Elegimos si Zárate merece representantes a la altura de sus necesidades o si nos conformamos con más de lo mismo.