🧊 Lo que el test de alcoholemia del Costa Joven reveló no fue alcohol en sangre: fue el método completo de un gobierno que gobierna por omisión, postea por distracción y silencia por sistema.
Tiempo atrás te hablamos del pentakismyriohexakisquilioletracosiohexacontapentagonalis, el polígono con más lados del mundo: 56.645. Una monstruosidad geométrica que, sinceramente, es más fácil de describir que de ver. Hoy le toca el turno a su primo poliédrico: el icosaedro, el sólido platónico de 20 caras triangulares. Su particularidad es que da lo mismo desde dónde lo mires: siempre ves lo mismo.
Bienvenidos a Zárate, el municipio de la República que logró patentar el icosaedro como forma de Estado. Porque acá, mires por donde mires, siempre ves lo mismo: una realidad alternativa cuidadosamente curada para las redes, una agenda de papel para los medios, y un silencio profesional para todo lo demás. El icosaedro no miente: simplemente no muestra nada que no quiera mostrar. Y los gobiernos que se parecen a él tampoco.
🚌 Un viaje premiado, pagado dos veces por el bolsillo ajeno
Repasemos el escenario, porque los hechos están documentados y los documentos, en esta web, se leen enteros.
Los alumnos ganadores del Costa Joven iban a emprender el viaje-premio a la Ciudad de Iguazú (sic). Hermoso premio, nada que objetar al mérito de los chicos. El problema no es el premio: es la factura y la letra chica que la acompaña, como ya contamos el 7 de septiembre en ‘73 millones sin licitación’.
Ahí estaba el Decreto 305/26, publicado en el Boletín Oficial Municipal el 31 de agosto de 2026: $73.000.000 para una contratación turística de larga distancia, sin concurso de precios, sin licitación privada, sin mención siquiera a un procedimiento de selección competitiva. El artículo 156 de la Ley Orgánica de las Municipalidades (Decreto-Ley 6.769/58, T.O. 1998) enumera las excepciones a la licitación, venta exclusiva, reparticiones oficiales, artistas, publicidad oficial, reparaciones, locación de inmuebles, limpieza, y ninguna encaja con un viaje turístico por 73 millones de pesos. Que conste: no es una interpretación opinable, es una lectura del texto.
La beneficiada fue Grupo Hotelero JC S.R.L., CUIT 30-71804595-5, constituida el 8 de noviembre de 2022, con domicilio fiscal en Argerich 3142, Capital Federal, actividad principal ‘Servicios minoristas de agencias de viajes’, un único socio-directivo y, curiosamente, sin empleados declarados en AFIP al momento de publicarse la nota. La misma SRL ya había facturado viajes similares: $56.628.000 por el Costa Joven 16 (Decreto 540/25) y $33.486.750 por el programa Costa Grande (Decreto 583/25). Un patrón repetido: misma empresa, mismos conceptos, montos millonarios, cero competencia. A propósito ¿hubo intermediario en la contratación? ¿Alguien asesoró al Intendente de cómo hacer esta compra?
Y el gasto se imputó a la Jurisdicción 1110116000, Fuente de Financiamiento 133 (Origen Nacional), afectación 11.9.14.00 Fondo Financiamiento Educativo. Es decir: plata del fondo educativo nacional pagando un premio turístico, más $5.000.000 en ‘gastos eventuales’ para la subsecretaria de Desarrollo Humano, Ayelen Joana Borge. Osvaldo Cáffaro usó el Fondo Educativo para hacer una calle de ingreso al CGC; Marcelo Matzkin lo usa para pagar un viaje. La escuela pública local, mientras tanto, sigue esperando. Preguntas para otro día: para eso está el Fondo Educativo, ¿sí?
Ningún concejal presentó objeción formal. Ninguna Contaduría, ningún Tribunal de Cuentas, ningún bloque de oposición pidió informes. Un silencio que, publicado en el Boletín Oficial, ya no es silencio: es consentimiento con fecha y firma.
🧪 El test que fue, el test que no fue
Y entonces llegó el día de la partida. Según pudo saberse, al momento de iniciar la travesía hacia la ‘Ciudad de Iguazú’ (sic), la nota la escribió así, con el (sic) de rigor, porque la redacción de la propia gestión confunde cataratas con ciudad, y nadie corrigió nada, como es costumbre, se le realizó un test de alcoholemia a uno de los choferes que debía trasladar a los ganadores. El resultado: positivo.
Minutos después, se le repitió el test dos veces. Resultado: negativo. Negativo.
Ahí se detiene lo que podemos contar con hechos en la mano, y empieza lo que deberían haber contado los funcionarios del área y no contaron. Porque de este episodio, que involucra la seguridad de decenas de menores de edad confiados por sus padres a un servicio contratado por la municipalidad con 73 millones de pesos públicos, no hubo comunicado, no hubo explicación, no hubo protocolo publicado, no hubo certificación del aparato, no hubo informe sobre quién administró el control ni con qué criterio se decidió ‘rehacerlo hasta que salga bien’.
Las preguntas se escriben solas:
- Si el primer test dio positivo, ¿por qué se descartó? ¿Hubo un falso positivo? ¿Están mal calibrados los alcoholímetros? ¿Se usó el mismo aparato en las tres mediciones o se cambió de máquina, o de criterio, entre la primera y las siguientes?
- ¿Quién decidió repetir el test hasta obtener el resultado deseado, y con qué autoridad? En cualquier control de tránsito en la República Argentina, un positivo implica secuestro del vehículo y actuación administrativa. En el viaje del Costa Joven, aparentemente, implica repetir hasta aprobar.
- ¿Se aplicó el protocolo de alcoholemia que la propia gestión exhibe en redes con tanto orgullo cuando el que sopla es un vecino y no un chofer contratado? Porque la asimetría de criterios entre ‘control para ellos’ y ‘control para nosotros’ es, en sí misma, una declaración de principios.
- Y la más incómoda: ¿qué hubiera pasado si el segundo y el tercer test hubieran dado positivo también? ¿Se suspendería el viaje? ¿Se devolvían 73 millones? ¿Alguien daba la cara?
Nadie dio explicaciones. Nadie dio la cara. Sí está confirmado: la ausencia de explicación es un hecho verificable, y es el hecho central de esta nota. Sobre lo ocurrido en sí, el positivo y los dos negativos, circula una versión que los presentes relataron, y no tenemos un acta, un parte ni una filmación oficial que la documente. Lo que sí tenemos es algo peor: la certeza de que, de existir documentación, nadie la mostró. Y en un municipio que filma y postea hasta la inauguración de una vereda, la omisión selectiva de cámaras es una decisión, no un accidente.
📱 Los que llenan las redes de controles… salvo cuando el control es suyo
Curiosamente, o no, el silencio fue total en los canales donde el gobierno municipal es prolífico a nivel industrial. Nada en las cuentas oficiales. Nada en las cuentas personales. Los mismos que transforman cada control vial en contenido audiovisual con música de fondo y rótulos llamativos, no publicaron una sola imagen de la despedida de los chicos. Según se pudo constatar, ni la Secretaria del área, Stefanía Rodríguez Schatz, ni el Director de Juventud, Lucio Vera, ni el autopercibido Jefe de Gabinete, Juan Ignacio Novelli, realizaron posteo alguno mostrando la partida del contingente.
Hay que ser justos con la geometría: una cosa es que no haya posteos visibles, hecho comprobable, y otra es asignar intenciones. Pero el patrón ya es conocido en esta casa. Cuando la escena es fotografiable, el icosaedro gira hasta mostrarte la cara iluminada; cuando el test da positivo, el icosaedro te muestra… el icosaedro. Veinte caras idénticas de nada.
El dato no menor: el primer test positivo y su posterior ‘corrección’ silenciosa ocurrieron días después de que el Decreto 305/26 fuera público. Es decir: el viaje ya tenía denuncia documentada de irregularidad (la nuestra, del 7 de septiembre) y, aun así, el operativo de comunicación eligió el silencio absoluto. Si un área entera desaparece de las redes en el momento exacto en que tendría que rendir cuentas, lo que está administrando no es Juventud: es el relato.
🤫 El silencio de los que debieron hablar (edición enésima)
Vale la pena subrayar la cadena completa de omisiones, porque cada eslabón tiene nombre y apellido institucional:
- El Ejecutivo, que no informó el incidente ni publicó el acta del control.
- El Concejo Deliberante, que tampoco objetó el Decreto 305/26 ni pidió informes sobre la contratación, según consta en la falta de registro público de pedidos formales al momento de escribir esta nota.
- Los medios locales, que replican gacetillas sin autor como si fueran noticias, fenómeno que ya estudiamos en ‘La NO noticia’ del 27 de septiembre, pero que no dedicaron una línea a un positivo de alcoholemia en un chofer contratado por 73 millones de pesos.
Lean de nuevo ese último punto. Una portada para un gas que ‘quizás’ esté cortado en escuelas que ‘podrían’ ser tres; cero párrafos para un test positivo confirmado por testigos y negado por el silencio oficial. Eso no es agenda periodística: es agenda de otro tipo. Como escribimos en esa nota, cuando el silencio es selectivo ya no es omisión, es método. Y cuando se repite en varios medios a la vez, ya no es coincidencia: es coordinación de hecho.
🎭 Epílogo: el icosaedro no deja de ser icosaedro
Que quede claro el balance de lo contado: los chicos viajaron, y eso está bien, se lo ganaron. Lo que está mal es todo lo demás: el premio pagado con plata que la ley destinó a educación; la empresa elegida sin competencia; los 5 millones en gastos que nadie detalla; el test que dio positivo y su conversión por decreto informal en dos negativos; el silencio de los concejales; y el silencio coral de los que llenan las redes de controles ajenos pero desaparecen cuando el control toca la puerta propia.
El blindaje mediático que cubre a este gobierno no se sostiene en mentiras elaboradas: se sostiene en algo más barato y más eficiente, en ocultar lo que no puede maquillarse y en inundar el resto con una realidad paralela, empaquetada como ‘información’, que ocupa el lugar del debate. Mientras la sociedad mira las veinte caras idénticas del icosaedro, la vigésima primera, la de los hechos reales, queda dada vuelta contra la mesa.
La geometría es generosa con los gobiernos así: un icosaedro, vealo desde donde lo veas, siempre muestra lo mismo. La democracia, en cambio, exige exactamente lo contrario: girar el sólido, contar las caras, nombrar lo que se esconde. Eso hicimos acá, una vez más. Lo que falta, acta, explicación, responsable, sigue pendiente. Y mientras siga pendiente, este artículo es el parte que el Municipio no quiso escribir.
‘Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información’.
RODOLFO WALSH – AGENCIA CLANDESTINA DE NOTICIAS
