Corría el año 2007 y la campaña electoral marcaba el ritmo político del país. En La Plata, y tras 4 años al frente de la jefatura comunal, Julio Alak dejaba de ser el Intendente Municipal, y la campaña electoral del oficialismo se había sustentado sobre una incógnita que poblaba las paredes de la ciudad de las diagonales, “Después de Julio… Agosto”, dejando el interrogante sobre quién sucedería al todopoderoso jefe local.
A medida que la campaña avanzó se develó el misterio y se supo que Agosto sería Pablo Bruera, el mismo que años más tarde, en 2013 y en ocasión de una de las peores inundaciones que debió soportar la capital bonaerense, escribió en su cuenta de Twitter personal ‘Desde ayer a la noche recorriendo los centros de evacuados’… mientras estaba de vacaciones fuera del país.
Esa pregunta que una década atrás interrogaba a los platenses puede recuperarse hoy para saber quién viene tras Julio… de Vido. Si la lógica indicaba que Julio de Vido no podía no saber lo que hacían sus subordinados cabe preguntarse si la ex Presidente Fernández no sabía lo que hacían sus ministros. Ya afirmó ella que no ponía las manos en el fuego por De Vido, pero sin embargo lo mantuvo como Ministro durante sus 8 años de gestión y tras la culminación de la gestión gubernamental lo impulsó como candidato a Diputado Nacional.
Dada su escasa labor parlamentaria a lo largo de los dos primeros años, está claro que lo que buscó De Vido en el Parlamento fue cobijo para impedir ser detenido amparándose en los fueros, pero como bien sostuvo el diputado Mario Negri, la Cámara de Diputados no podía permitir entre sus filas a alguien que acumula 132 denuncias en su contra, y tras el pedido de dos jueces, por lo que fue desaforado para que pudiera ser detenido.
Ante esta novedad, que para muchos parecía imposible, se abre un abanico de posibilidades, y la diputada electa Graciela Ocaña ya planteó la cuestión respecto a que Cristina Fernández quizás podía no asumir si algún juez así lo requería o si el propio Senado, a través de su Comisión ad hoc, no aceptaba sus credenciales. Incluso fue más allá y planteó que podría llegarse al desafuero de Máximo Kirchner si la Justicia lo demandaba.
Es dable preguntarse quién será Agosto… o recurriendo a la retórica de feminismo barato sintáctico del peronismo del siglo XXI, quien será Agosta quizás…
Los próximos días serán claves para entender el devenir del país en los próximos años. Los resultados electorales dieron una clara muestra que los argentinos no quieren volver atrás, la derrota de Cristina Fernández en Buenos Aires y la caída de algunos oficialismos provinciales en manos de Cambiemos son una demostración de ello. En el mismo sentido, los jueces tienen en claro que los tiempos cambiaron y ya no hay presiones oficiales para obtener tal o cual fallo.
El país comienza a parecerse al país normal que muchos queremos, y en los países normales quien las hace las paga, en consecuencia debemos reformular la pregunta inicial, ¿Agosto/a es la ex Presidente y Senadora electa Cristina Fernández? ¿O será Máximo Kirchner?
Publicado en Diario La Reforma, General Pico.
http://www.diariolareforma.com.ar/2013/quien-sera-agosto-o-agosta/
