Las leyes ómnibus son, en su concepción misma, un ataque a la calidad democrática. No porque estén prohibidas, de hecho no lo están, sino porque operan exactamente al revés de como debería funcionar un sistema republicano.
1
Scan the code
Hola, gracias por contactarme, soy el Príncipe del Manicomio. ¿En qué puedo ayudarte?